Céret de Toros '2009: Desilusión
I. Coimbra: Por lo visto en Céret esta ganadería, que andaba fatal de casta, ha mejorado bastante merced a un cruce con sementales del Conde de la Corte que se probaba precisamente en este festejo. De ahí venía el interés real para el aficionado, aunque en los círculos de aficionados ceretanos externos a la ADAC se sospecha que la corrida fue adquirida por su cabeza y por lo baratos que suelen salir los toros portugueses. Sin embargo, pese a lo cornalones, los de Coimbra eran bastante sospechosos de pitones y excesivamente escurridos de atrás. Menos mal que se movieron, sacaron castita y la corrida resultó entretenida. De poder, justos, y creo que se hubiesen derrumbado en un ruedo grande. Lo de la vuelta al ruedo al último toro, y lo del mayoral haciendo lo mismo por su cuenta, de chiste.
II. Sánchez Fabrés: De encaste Coquilla, anunciaron, y lo que echaron al ruedo tenía de eso lo que yo de obispo de Mondoñedo. Novillos altos, zancudos, grandullones, que parecían más bien de lo de Martínez Elizondo. Además descastados, con alguno especialmente bobalicón, y también sospechosos de pitones. Un fiasco.
III. Cuadri: He visto muchas corridas de esta ganadería; cuadris grandes y pequeños, mansos y bravos, con poder e inválidos, pero es la primera vez que los veo descastados, tardeando hasta en el primer puyazo, reservones y, encima, feos e incluso algunos sin cuajo, pese a los seiscientos kilos de la tablilla. Preocupante.
No me apetece seguir escribiendo sobre Céret, ni sobre nada. Estoy cansado y me voy a limitar a copiar lo que dije el año pasado para cerrar el post de la feria, pues sigue vigente. Ojalá me hubiese equivocado entonces.
[...] Mi impresión este año es la de que estamos siendo testigos de un final de ciclo, pues el poder del taurinismo profesional empieza a ser demasiado grande en Céret. La labor de Juan Carlos Carreño, que empezó siendo un mero gestor administrativo-taurino contratado por la ADAC y a sus órdenes, ha pasado a ser imprescindible para una asociación cuyos miembros se han dormido en los, por otra parte, merecidísimos laureles. [...] La ADAC no va por buen camino y debería meditar mucho este invierno sobre cuáles son de verdad sus objetivos. El ciclo anual denominado Céret de Toros sigue siendo muy importante para los aficionados, sí, pero menos que hace un año.Aficionados que llevan mucho tiempo acudiendo a Céret se planteaban el domingo, tras la de Cuadri, si volver en 2010 o buscar otro asunto con el que entretenerse. La cosa se está poniendo bastante seria.

