martes, 11 de octubre de 2005

Haciendo afición

El domingo pasado día 9, fuera de abono y como aperitivo al peñazo que resultó ser la victorinada, se celebró en Las Ventas, a las doce de la mañana, un concurso de recortes por comunidades autónomas. Saltaron al ruedo cinco toros en puntas de Manuel Pío García Fernández-Palacios, cornalones y mansos, a los que hicieron todo tipo de suertes populares sendos equipos de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Navarra-Aragón, y Madrid, cada uno de ellos formado por tres recortadores.

El público se lo pasó de lo lindo con los saltos, quiebros y recortes que, pese al ínfimo juego de los astados, ejecutaron los participantes, que hicieron gala de un gran conocimiento de los terrenos. A la postre resultó ganador el equipo de Navarra y Aragón, aunque todos estuvieron muy bien.

Pero a lo que iba: tengo un sobrino de trece años que me ha acompañado a varias corridas de toros en Las Ventas desde que tiene uso de razón. No había conseguido que se aficionase, porque el actual espectáculo de los de luces carece de emoción y generalmente resulta tedioso. Pese a que tenía entradas sobrantes para los festejos de abono de la Feria de Otoño no logré que fuese, pero sí transigió con ir a los recortes, porque eso no lo había visto nunca. El espectáculo le entusiasmó tanto que, cuando anunciaron por los altavoces que esta noche, a las once, se celebrará otro concurso en La Cubierta de Leganés, me dijo que quería repetir.

Ahí había verdad y emoción, y los niños no son tontos. Hace mucho, mucho tiempo, que no veía a un chaval salir de una plaza de toros tan contento y diciendo que quiere volver. Que espabilen los de luces, los ganaderos, y los que les cantan las presuntas gracias. En la matinal del domingo pasado en Las Ventas, unos chavales en zapatillas de deporte se jugaron la vida con muchas menos trampas que la mayoría de los que se visten de luces, y además hicieron afición sin que les hiciesen falta trovadores aúlicos.

Esta noche, a las once, mi sobrino y yo estaremos en La Cubierta de Leganés.

1 comentario:

ventero666 dijo...

Es muy llamativo ver la diferencia de edad de los espectadores que acuden a cada espectáculo, mientras que en los llamados ?festejos mayores? la media ronda la jubilación en los recortes esta muy cerca de la treintena.
A ver si espabilan los de luces y se dan cuenta de que ser torero no solo es dar derechazos y hacer posturitas porque van a acabar vaciando las plazas, del todo.