miércoles, 9 de noviembre de 2005

Garrote para un torero y miseria para su hijo

Garrote vil
Tal día como hoy, el 9 de noviembre de 1837, parece ser que fue ejecutado en Madrid el matador de toros sevillano Manuel Lucas Blanco, aunque según algún autor el hecho pudo haberse producido tres días antes, el 6. Le dieron garrote vil por haber asesinado a un miliciano isabelino en la puerta de un colmado de la madrileña calle de Fuencarral.

En el ámbito estrictamente taurino, Manuel Lucas Blanco era discípulo de Antonio Ruiz Serrano El Sombrerero, en cuya cuadrilla militó desde 1913 para sustituir a Juan León Leoncillo. Luego pasó por las cuadrillas de Sentimientos y El Bolero, y se presentó como media espada en Madrid el 29 de abril de 1821 para matar dos toros del marqués de Castrojanillos tras Francisco Hernández El Bolero y Juan León Leoncillo, que alternaban en la lidia de tres de Bernabé del Águila y tres de Vicente José Vázquez. Torea en Madrid todo ese año (parece que alternando desde el 27 de mayo) y en 1822 ya no aparece en los carteles de la Corte. En realidad a partir de esta fecha torea muy de tarde en tarde, pues se mete de lleno en la política.

Tuvo un hijo que también fue matador de toros y no se metió en tantos líos políticos aunque sí de otro tipo: Juan Lucas Blanco se presentó en la plaza de la Corte el 13 de abril de 1846, alternando con José Redondo El Chiclanero y Manuel Díaz Lavi para dar muerte a dos de Osuna y Veragua, dos de Aleas y dos de Taviel de Andrade. Juan Lucas Blanco lidia siete corridas más ese año en Madrid, hasta que el 15 de junio, en la octava (10ª de la temporada), es herido de gravedad por un toro de la ganadería de don Manuel Suárez. Reaparece el 31 de agosto y trabaja sin percances en once festejos más hasta el fin de temporada.

A uno de estos últimos festejos citados, concretamente al celebrado el 13 de octubre de 1846, con presencia de la reina Isabel II, asiste Alejandro Dumas, que cuenta algunas de las cosas que hizo Juan Lucas Blanco. Pueden leerse en el siguiente documento:
La estrella del joven matador decae a partir de 1847. Muy castigado físicamente por los toros y quebrantado su ánimo, las actuaciones de Juan Lucas Blanco son cada vez más lamentables. Se arrastra por los ruedos para ganarse la vida, contempla en multitud de ocasiones la media luna, se abandona a la bebida y, por fin, deja de torear a mediados de los años sesenta.

Fallece el 9 de mayo de 1867 , en la miseria más absoluta, en el Hospital General de Sevilla.

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