jueves, 15 de diciembre de 2005

Algunos se creen Buffalo Bill

Hace dos meses nos hacíamos eco de una noticia que nos pareció escandalosa: al menos una ganadería española estaba organizando cacerías de toros de lidia para extranjeros. Hoy tenemos fundadas sospechas de que son más, pertenecientes a varias asociaciones de ganaderos.

Con estos rifles Buffalo Bill cazaba bisontesNo hemos dado aún nombres porque, aparte de las declaraciones de personas que desean por prudencia permanecer en el anonimato, de momento no tenemos pruebas fehacientes que puedan respaldar nuestra afirmación ante los Tribunales. Pero cacerías de toros en España, haberlas, haylas. De ello tenemos absoluta certeza, y las pruebas llegarán.

Si estas prácticas resultan absolutamente reprobables desde el punto de vista moral para un aficionado, teníamos dudas sobre su licitud. Sin embargo ahora sabemos que no son legales.

Me explico. Para que una especie animal pueda ser explotada cinegéticamente, tiene que figurar en el listado que al efecto elaboran las diferentes Comunidades Autónomas en su legislación sobre caza, o en la supletoria del Estado si aquéllas no han elaborado su propia normativa. En Andalucía, que es la Comunidad en la que hemos detectado esas prácticas, la caza está regulada por la Ley 8/2003, de la Flora y Fauna Silvestres, y por el Decreto 182/2005, por el que se aprueba el Reglamento de Ordenación de la Caza.

Este último establece en su artículo 20 cuáles son las especies objeto de caza:

"1. Podrán ser objeto de caza las especies enumeradas en el Anexo I del presente Reglamento [...]"en el que, por supuesto, no figura el toro de lidia.

'2. Los animales domésticos asilvestrados no tendrán la consideración de especies objeto de caza. No obstante, podrán ser abatidos o capturados de acuerdo con lo previsto en los artículos 63 y 64 del presente Reglamento.

'A tales efectos, se considerarán animales domésticos asilvestrados los animales de compañía y los de renta, que pierdan la condición de domésticos, formando parte del medio natural, viviendo libre del dominio del hombre llegando a ser independientes de los cuidados humanos, y que produzcan daños en el ecosistema que habitan"

Por este segundo párrafo podría venir la escapatoria si no se lee bien, pero resulta que el toro de lidia no vive "libre del dominio del hombre" ni llega a ser independiente "de los cuidados humanos."

Los artículos 63 y 64 a que alude el transcrito se refieren a la caza motivada por la necesidad de controlar y prevenir los daños a personas o bienes que producen, por ejemplo, manadas de perros asilvestrados o, aquí sí, un toro de lidia que se escapase de un cercado y debiera ser abatido para prevenir desgracias. De ninguna manera alude al animal que se cría con ánimo de lucro para la práctica de la caza recreativa.

Dejando bien sentado que el aprovechamiento del toro de lidia como especie cinegética está fuera de la legalidad, habría que preguntarse cuál sería la legislación aplicable a este supuesto. La norma básica para la protección de los animales de Andalucía exceptúa "los espectáculos y festejos debidamente autorizados con este tipo de animales", que no son el caso. En consecuencia, la explotación de toros de lidia con fines cinegéticos podría ser constitutiva, según lo dispuesto en la Ley 11/2003 de Protección de los Animales, de la Junta de Andalucía, de infracción muy grave sancionable con multa de hasta 30.000 euros y accesoriamente con:

  • Clausura temporal de las instalaciones, locales o establecimientos por un plazo de dos años.
  • Prohibición temporal para el ejercicio de actividades comerciales reguladas por dicha Ley por un plazo de dos años.
  • Decomiso de los animales.
  • Prohibición de la tenencia de animales por un período de cuatro años.

Están jugando con fuego y se van a quemar.

No hay comentarios: