domingo, 4 de diciembre de 2005

La alternativa de El Chiclanero

Francisco Montes 'Paquiro'Corría el año de 1842. El máximo exponente de la torería lo ostentaba, sin discusión alguna, el chiclanero Francisco Montes "Paquiro", que era contratado para sus actuaciones junto con los más afamados picadores del momento, como eran Francisco Briones (de Puerto Real, Cádiz), Juan Gallardo (de El Puerto de Santa María, Cádiz), Joaquín Coyto "Charpa" (de Sevilla) y Juan Antonio Torres (de Madrid), entre otros. Además llevaba en su cuadrilla (de banderilleros y medias espadas, haciendo méritos para aprender el oficio y quienes más adelante, con mayor o menor fortuna, intentarían llegar también a ser matadores) a personajes tales como José Calderón "Capita" (de Carmona, Sevilla), Juan Martín "Ratón" ó "Isla" (de San Fernando, Cádiz), José Redondo "Chiclanero" (de Chiclana, Cádiz) y José Usa "Gallego", Felipe Usa "Panelito" y Blas Melis "Minuto" (estos tres de Madrid). Y de todos ellos, el más destacado, ambicioso y con más ganas de llegar a superar a su maestro, era sin duda alguna José Redondo "El Chiclanero", quien por cierto sería el primero de la Historia de la Tauromaquia a quien se llegaría a apelar y conocer cariñosamente como "Joselito".

Hay pocos datos y muy confusos sobre la fecha exacta de la alternativa de José Redondo, aunque desde hacía cierto tiempo, su maestro y jefe de cuadrilla "Paquiro" le consideraba media espada y generalmente le cedía la muerte de uno o dos toros, los últimos de cada corrida. Pero esto no se tenía en cuenta en aquella época, de forma similar a lo que se pueda considerar hoy día como una alternativa efectiva y real, pues verdaderamente no actuaban como iguales en la lidia y muerte alternada de los toros de las corridas, ya que generalmente los primeros espadas sólo cedían la muerte de los toros que no les gustaban.

En ese año de 1842, se programaron cinco corridas de toros en la plaza de San Antón, en la Invicta villa de Bilbao (así se anunció en los carteles), los días 25, 26, 28, 29 y 30 de agosto, con la actuación estelar como matador de Don Francisco Montes "Paquiro" (con este tratamiento figuró en los carteles oficiales), acompañado de los compañeros toreros antes mencionados. Cada día se lidiaron ocho toros, dos a las 10 de la mañana y seis más a partir de las 3 de la tarde. Los cuarenta toros para las cinco corridas, todos de cinco años de edad, se distribuyeron así: 16 del marqués de Casa Gaviria (de Madrid y divisa encarnada), 8 de Juan Castrillón (en el cartel aparecía Castellón erróneamente, de Vejer de la Frontera, Cádiz y divisa rosa), 8 de la señora viuda de Cabrera (de Utrera, Sevilla y divisa verde y blanca), 2 de Juan Domínguez Ortiz "Barbero de Utrera" (divisa pajiza y blanca), 3 de la señora viuda de Paredes (divisa azul turquí y blanca) y 3 de Mariano Téllez (divisa dorada y blanca), las dos últimas vacadas de Colmenar Viejo, Madrid.

El 25 de agosto de 1842, primer día de corridas, "Paquiro" le cedió a "Chiclanero" la muerte de los dos últimos de la tarde, Toledano (de Gaviria) y Girón (de Castrillón), pero esto no lo consideraron los expertos como alternativa. Sin embargo, según dicen los tratadistas e historiadores, a partir del segundo día, "Paquiro" y "Chiclanero" alternaron la lidia y muerte del resto de cinqueños. Por lo tanto, se puede considerar que el viernes 26 de agosto de 1842, en la plaza de San Antón de Bilbao, Francisco Montes "Paquiro" le dio la alternativa a su paisano y discípulo José Redondo "El Chiclanero", al cederle la muerte del toro Limón, del marqués de Casa Gaviria, primer toro de la media corrida de la mañana. A partir de este momento se irían alternando para estoquear el resto de reses.

José Redondo 'El Chiclanero'Otro detalle que se conoce con certeza, pues lo citan diferentes tratadistas, es que, al parecer, en una de estas corridas, cuando "El Chiclanero" se estaba preparando para recibir a matar a uno de los toros que le correspondían, al hacerlo muy en corto, el burel se le arrancó de improviso y sin darle tiempo a esquivarle le asestó una grave cornada en el cuello, que puso en peligro su vida. Cossío, en su monumental obra "Los Toros" asegura erróneamente que eran toros navarros, pero es evidente que no fue así. La cogida de "Joselito" Redondo "El Chiclanero" obligó a que el resto de reses las tuviese que matar Montes en solitario, aunque posiblemente las últimas de cada corrida se las cedería a algunos de los otros subalternos a sus órdenes. No hemos encontrado dato alguno que nos indique con qué toro y en qué corrida se produjo este incidente aunque, al parecer, la gravedad fue menor de la temida y un par de semanas después se pudo reponer y seguiría actuando, ya como matador, ese mismo año en Tudela, Madrid y Zaragoza.

Y así, el lunes 19 de septiembre de 1842, José Redondo confirmaría su alternativa, en la plaza extramuros de la puerta de Alcalá de Madrid, aunque sin ceremonia oficial y formal. Ese día, entre el mismo "Paquiro" y él, se fueron alternando en la lidia y muerte de los seis toros, dos del marqués de Casa Gaviria, dos del Barbero de Utrera (a nombre ya de su yerno José Arias de Saavedra) y dos de Castrillón (que debutaba en Madrid y estrenó en esta ocasión también divisa encarnada y amarilla). Por su interés, reproducimos la crónica de la lidia completa que publicó "El Heraldo" del primer toro estoqueado por José Redondo "El Chiclanero" como matador en Madrid, que se corrió en segundo lugar (el primero fue para Montes, al igual que tercero y quinto):

Del Barbero (de Utrera) fue el segundo de la tarde, negro girón y casi berrendo, de buena vela, aunque un tanto corniabierto, que salió bravucón y revoltoso pero fue blando al palo después. Arrancábase de lejos al principio, mas luego quedó huido, en términos que los picadores le acosaban y perseguían hasta en los medios, sin poder hacerle abandonar la prudente reserva que había adoptado como regla de sus acciones. En cinco varas que tomó de Antonio Rodríguez "Antoñuelo" (que se estrenaba también en Madrid y sustituía a Briones, indispuesto) y cuatro de Gallardo mató al primero un caballo y después de ponerle tres pares y medio de banderillas lo despachó "El Chiclanero", artista debutante también de esta plaza, de dos a volapié cortas y otra regular, aunque todas difíciles porque el bicho no humillaba.
Añadiremos que Redondo también estoquearía los corridos en cuarto y sexto lugar (de Gaviria y Castrillón respectivamente). Y como la corrida fue muy mala, a petición del público aún se lidió un séptimo toro, de gracia, de origen desconocido, un auténtico buey de carretas, que ni embistió a capas ni hizo más que huir de todo y que fue echado a los perros. Y así terminó el estreno de "El Chiclanero" como matador en la plaza de Madrid.

2 comentarios:

bastonito dijo...

Bienvenido, Sota. Tus artículos históricos son una delicia. Iba a escribir algo sobre Cúchares, porque hoy es el aniversario de su muerte, en 1868 y en La Habana, a causa del "vómito negro". Mejor así, porque ya tengo artículo para el 4 de diciembre de 2006 jejeje

ventero666 dijo...

Es un placer leer a ese gran aficionado que es Sota en este magnifico blog.
A ver si nos cuantas alguna rareza histórica de toros y ganaderos que se de buena tinta que investigas a menudo sobre esos temas.