lunes, 29 de agosto de 2005

Políticamente incorrecto

Título de un blog taurino o, mejor dicho, del blog de una persona a la que le gustan los toros y lo dice abiertamente. Aunque por lo leído parece que no opinamos lo mismo sobre algunos asuntos taurómacos, es un alivio poder enlazar esta página de Ghosty. Menos mal, así me sentiré menos solo en la blogosfera taurina.

domingo, 28 de agosto de 2005

Ha muerto Alfonso Navalón

Navalón dando una charla en la Asociación El Toro de MadridNavalón ha muerto a los 72 años de un cáncer de pulmón detectado demasiado tarde. Los informadores se despachan con el eufemismo de la "grave enfermedad", y ello es tranquilizador, pues descarta una muerte violenta que, visto lo visto, tampoco nos hubiese extrañado. Igual se podía haber pegado un tiro, como Belmonte, al conocer la gravedad de su enfermedad.
El aspirante a torero en su juventud, y más tarde cronista taurino y ganadero, había nacido en Huelva el 5 de abril de 1933 y escribió de toros desde muy joven. Pasó por medios como El Ruedo, Informaciones, Pueblo, Diario 16, El Adelanto de Salamanca y Tribuna de Salamanca. En 1971 publicó el delicioso libro Viaje a los toros del sol, una de las grandes obras de referencia taurómaca que se ha visto recientemente reeditada por Alianza Editorial.
Viaje a los toros del sol
Sabía de toros una barbaridad, y mediante su libro y sus crónicas educó en esta materia a la gente de mi generación, por lo que le estaré eternamente agradecido. Tras su extraña salida de Diario 16 en 1982, por un asunto ciertamente oscuro y nunca bien aclarado de reventa de entradas, todo cambió a peor.
Podría decir muchas cosas sobre el otro Navalón: el showman, el ganadero afeitador, etc., pero no procede cargar las tintas en estos momentos. Fue un personaje contradictorio capaz de despertar los más furibundos odios y las más incondicionales adhesiones. Capaz de lo mejor, pero también de lo peor. Así le llegó la muerte. Descanse en paz.
Enlaces relacionados:

martes, 23 de agosto de 2005

Enrique Ponce y las cornadas

Enrique Ponce A Enrique Ponce le han dado una cornada. Alguien, seguramente el toro, se ha confundido y ha mandado al dique seco al astro más rutilante del firmamento taurómaco. Ponce no se equivoca jamás, y así nos lo hacen ver día tras día los corifeos que glosan sus actuaciones como si hubiera ganado la batalla de las Termópilas. El caso es que ahí está la cornada: "herida por asta de toro en el tercio medio de la pierna derecha con herniación de masa muscular de unos 10 centímetros, con trayectoria ascendente y que interesa tejido celular cutáneo, con rotura de masa muscular de sóleo y gemelo interno".

Diez centímetros, algo así como un llavín, que le tendrán de baja diez días, a día por centímetro. ¡Vaya tragedia!

Hace poco Paco Camino se encargaba de recordarnos a todos que las cornadas son precisamente las que hacen que ser torero tenga importancia. Ponce lleva dos, que sepamos, en toda su carrera, y ninguna ha sido lo que se dice un cornalón. Quizá porque generalmente lidia animalejos sin casta y sin poder que mejor estarían en una granja que en una plaza de toros, o porque a lo mejor toda la parafernalia mediática que le rodea no es más que una invención mercantilista.

Al torero más poderoso de todos los tiempos, Joselito El Gallo, le mató un toro en Talavera de la Reina; a Pepe Hillo, quien dictó una de las dos grandes tauromaquias clásicas, también le mató un toro. No fueron los primeros ni los últimos. La grandeza de la Fiesta radica precisamente en la posibilidad cierta de que los toros maten o hieran gravemente a los presuntos héroes que se ponen delante. Por ello da risa la que se ha liado en los medios de comunicación a causa de la cornadita que ha sufrido Enrique Ponce. Es casi -y sin "casi"- una falta de respeto no sólo a los muertos en los ruedos, sino a quienes tarde tras tarde se juegan la femoral y la vida lidiando corridas de toros de verdad, que es justo lo que no hace Enrique Ponce.

Recupérese, Sr. Ponce, y siga si quiere con su montaje en los medios de comunicación, pero no nos haga comulgar con ruedas de molino.

lunes, 22 de agosto de 2005

Alternativas

El origen de la ceremonia de la alternativa, que data de mediados del siglo XIX, está en el permiso que un matador de toros consagrado daba a un torero novel para alternar con él. De esta forma un maestro reconocía y se reponsabilizaba moralmente -ante los aficionados y ante los demás toreros- de la idoneidad profesional de otro matador, e igualmente éste asumía que quien le había otorgado la alternativa era más antiguo. Como antaño era relativamente laborioso demostrar las antigüedades reales de los matadores de toros y se comenzaron a detectar fraudes, se instauró la confirmación en Madrid de las alternativas. De esta forma se reguló el orden de aparición de los matadores en los carteles y se evitaron las, hasta entonces, comunes disputas que se originaban al respecto entre los mismos.

Todo esto viene a colación por lo ocurrido ayer en Las Ventas, donde arribó, procedente de Colombia, un indocumentado apodado Perlaruiz para que le fuese confirmada la alternativa por un matador de más reciente antigüedad. Porque lo cierto es que Perlaruiz no demostró estar preparado para torear en esta plaza, y evidenció una carencia de recursos que convirtió su actuación, siendo benevolentes, en patética. No sé el tipo de reses que lidiará en Colombia ni cómo serán sus actuaciones allá. Tampoco tengo absolutamente nada contra esa república sudamericana ni contra los toreros que exporta -ahí está, en activo, el grandioso César Rincón-, pero no puede consentirse una aberración como la de ayer.

Alguien comentaba por la mañana, tras el apartado, que Perlaruiz había venido a confirmar y acto seguido se retiraba del toreo. No sé si será verdad, pero si quiere torear en España debería, por lo menos, renunciar a su alternativa tomada hace catorce años al otro lado del charco, y aprender en novilladas los rudimentos de la profesión.

Otro, esta vez español y con la alternativa confirmada, demostró que también esta para retirarse: Julio Pedro Saavedra. Este torero, del que se dice que fue novillero puntero a base de pagar lo que no está en los escritos para torear, ha logrado un aprovechamiento casi nulo de tantas actuaciones, y está quitando el sitio a toreros de recursos económicos mucho menores pero con muchas mayores aptitudes profesionales. Tenga usted vergüenza y déjelo, señor Saavedra, que ya ha tenido muchas oportunidades. ¿Cuántas veces más tendremos que sufrirle?

Desde Taurovent volvieron a organizar un festejo infumable con dos toreros que debieron salirles casi gratis, con un ganado de saldo y con sólo un matador, Rafaelillo, que demostró que tiene ambición y fundamentos técnicos para ejercer dignamente la profesión. Quizá lo que pretenden los ladrilleros metidos a empresarios taurinos, con la anuencia de las autoridades, es cargarse la temporada de verano en Las Ventas y programar únicamente zarzuelas, revistas, conciertos musicales y espectáculos con motocicletas. A ver el próximo pliego de condiciones cómo sale.

sábado, 20 de agosto de 2005

Más sobre Cenicientos y algo sobre Antequera

Cuando envié al ciberespacio mi última reflexión sobre la feria de Cenicientos no sabía que la última corrida del serial había salido enterita escobillada y sospechosísima de pitones, lo cual es una pena y una vergüenza aunque avala mi teoría de que a esa feria le quedan dos telediarios para dejar de ser un símbolo de la integridad de la Fiesta. Con su pan se lo coman los coruchos, y que les vaya bonito.

Por otra parte, ayer transmitieron por TV una corrida de toros desde Antequera. Uno de los animales, lidiado por El Cid, fue indultado por la presidencia, que se pasó por el forro de sus caprichos la normativa taurina vigente, que prohíbe:
  1. Indultar toros en plazas de tercera categoría como la de Antequera.
  2. Indultar toros que no hayan sido de buen trapío y excepcionales en todas las fases de la lidia. El de autos era una mona y tomó un picotazo al relance. ¡Vaya un semental que va a ser!

Los taurinos desahogados como el presidente de ayer de Antequera se agarran a la disposición legal de que tienen que impedir por cualquier medio una alteración de orden público: "Es que si no indulto el toro, se arma la gorda", suelen decir, y ello constituye una argumentación falaz y torticera. Cualquiera que presenciara el festejo de ayer se da cuenta de que no hubiese pasado nada si no se indulta el toro.

miércoles, 17 de agosto de 2005

Cenicientos: De buenas intenciones está el infierno lleno

Las noticias que me llegan desde todos los puntos cardinales sobre la feria de Cenicientos no pueden ser más desalentadoras para un aficionado a los toros. La feria corucha, sobre el papel, era poco menos que impecable: se inauguraba una nueva plaza con una corrida concurso de ganaderías de prestigio, y se lidiaban en los otros festejos reses de vacadas que suelen presentar astados con trapío, casta y, a veces, poder.

No ha habido inauguración de plaza; la corrida concurso ha sido un fiasco sin prácticamente suerte de varas y con algunos pitones cual brochas; las dos corridas siguientes han salido, como mínimo, mansas (por no decir descastadas), y seis de los animales, de doce, lucían el "2" en la paletilla; el festejo de hoy, a falta de que concluya, se está celebrando con unos toros que no son los titulares anunciados y, encima, de más de un hierro. ¿Es esto una feria seria?

Me consta que en Cenicientos hay gente muy aficionada, responsable y competente. También es notorio que algunos de los que van de enteraos y de gallitos taurinos no son más que unos petimetres buscando una parcelita de notoriedad en su pueblo. Y, por fin, tenemos a los borrachuzos y a los macarras que, escudándose en el grupo y con la autoridad que les confiere estar en su pueblo, pretenden intimidar a quienes, habiendo pagado su localidad, osan quejarse de que un toro sale con ambos pitones escobillados, o de que los niños del lugar están metiendo banderillas por el culo de un toro muerto en el ruedo y pisoteándole los huevos, entre otras gracias.

Que sigan así en Cenicientos, intentando tapar las miserias de su ciclo taurino a base de medias verdades en la tele, de intimidaciones y/o mamporros en la plaza, en vez de evitarlas. Que sigan así, y verán como esa feria de la que deserté hace años, cuando vi salir un pablorromero sangrando por los pitones, se convierte definitivamente en una pantomima a la que nadie querrá acudir. Verán, repito, cómo llegará el día en que no podrán organizar ni una mísera becerrada porque la TV se habrá ido y la afición de Madrid no querrá darse un viaje hasta allí para nada. No servirá ya poner calles a periodistas, ni escribirles pasodobles, ni hacerles hijos predilectos, ni chorradas por el estilo. Se van a quedar más tirados que una colilla, y eso será por su mala cabeza únicamente.

Que dejen de pelearse entre ellos y organicen una feria seria para el año que viene, con toros de verdad, íntegros, con trapío, casta, edad y poder, y con toreros que puedan enfrentarse a ellos. Que aparquen a los matones y que metan en cintura a los niños. Lo hacían antaño, ¿por qué hogaño no?

Alguien aducía como atenuante que Cenicientos es un pueblo, y que por eso se cometen allí las tropelías relatadas. No. En la mayoría de los pueblos de España no hacen esas cosas. Afortunadamente.

martes, 16 de agosto de 2005

Por ser la Virgen de la Paloma...

La cosa ya empezó mal en Las Ventas cuando, al entrar a la plaza, nos percatamos de que el barquillero que todos los años ponen en la Puerta Grande perfectamente maqueado, tal cual mandan los cánones del casticismo, no tenía barquillos y estaba allí solamente para adornar. Era un barquillero de pega, un hombre-objeto, como los maceros de las Cortes o los del Ayuntamiento. El organillero sí que tenía organillo y lo tocaba, pero de mala gana, en plan funcionarial de los de antes, sin la chulería de impulsar la manivela con el codo en lugar de con la mano. No nos quedamos al concurso de chotis que se celebraba en el ruedo después del festejo, porque nos imaginamos que sería tan patético como en años anteriores. No hay que confundir el casticismo con la casposidad, el madrileñismo con el olor a naftalina. Las cosas, si no se hacen bien, es mejor no hacerlas.

Para la festividad de la Virgen de la Paloma, copatrona de Madrid junto con las de la Almudena y Atocha, Taurovent nos había preparado una corrida de toros sin atractivo. Tan poco interesaba a la afición, que ésta desertó en masa y se fue a Cenicientos, donde se lidiaba una corrida de Barcial que a la postre resultó infumable. Los pocos que no fuimos a Cenicientos nos encontramos en Las Ventas con un festejo aún más soporífero, de casi tres horas, en el que saltaron al ruedo toros de cinco ganaderías diferentes por mor de la devolución al corral de cuatro animales. Casi una corrida concurso como la que había habido en Cenicientos el día anterior, con las diferencias de que en Las Ventas no hubo premios y se dieron más varas que en la portátil corucha.

Ya les vale a los de Cenicientos. No tienen la culpa, por supuesto, de que las reses salgan descastadas, pero sí de que en una corrida concurso de ganaderías haya toros que pasen al segundo tercio con un picotazo, y de que algunos salgan con los pitones como brochas, como tuvimos oportunidad de ver por Telemadrid sin que, por cierto, se quejase nadie durante la retransmisión. Al revés.

Sobre lo ocurrido en el festejo de Las Ventas, me remito a la crónica que hace Juan Pelegrín en la página oficial de Taurovent. Intentar explicar lo que pasó en un festejo en el que lo único noticiable fue que se devolvieron cuatro toros al corral, y que tras el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del maestro Manolo Vázquez, es demasiado ocioso.

Ya vendrán tiempos mejores... o habrá que ir pensando en cerrar el chiringuito.

lunes, 15 de agosto de 2005

Fallece Manolo Vázquez, uno de los últimos toreros de verdad

Manolo Vázquez. Foto: Archivo de burladero.comEl matador de toros Manuel Vázquez Garcés falleció ayer en la ciudad de Sevilla, donde había nacido el 21 de agosto de 1930. Le faltaba, pues, una semana para cumplir 75 años.

Tomó la alternativa en la capital hispalense el 6 de octubre de 1951 de manos de su hermano Pepe Luis Vázquez, quien le cedió la muerte de Perdulario, nº 41, negro, de la ganadería de Domingo Ortega, actuando como testigo Antonio Bienvenida. Al día siguiente, en Madrid, otra vez fue su hermano quien le cedió los trastos en la ceremonia de la confirmación para dar muerte a Calamar, nº 193, negro, de la vacada de Fermín Bohórquez, de nuevo ante Antonio Bienvenida.

Se retiró definitivamente de los ruedos en su ciudad natal el 12 de octubre de 1983, toreando mano a mano con Antoñete una corrida de Manolo González. En esa ocasión salió por la Puerta del Príncipe tras lograr cortar cuatro orejas, y ello constituyó un hecho histórico.

Manolo Vázquez tras descubrir un azulejo en su honor en la Monumental de Las Ventas, el 04/06/2000. Foto: Archivo de burladero.comCuando en 2001 se alcanzó el cincuentenario de la alternativa de Manolo Vázquez fueron multitud los homenajes que se tributaron al maestro sevillano. Desde entidades públicas como el Ayuntamiento de Sevilla, que dio su nombre a una calle, o el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, que puso un azulejo conmemorativo en la plaza de Las Ventas, hasta los informadores taurinos de Sevilla o los aficionados del Club Cocherito de Bilbao, entre otros, organizaron actos en su honor.

Es de general conocimiento que, en palabras de Andrés Amorós, "en los años cincuenta, Manolo Vázquez volvió a poner de frente el toreo, que estaba de perfil." En efecto, el toreo perfilero y ventajista de Manolete y Luis Miguel Dominguín, que había prevalecido en el primer decenio de la posguerra, dio paso con Manolo Vázquez a otra forma de torear mucho más auténtica. Yo, evidentemente, sólo pude disfrutarle en su reaparición de principios de los ochenta, y era una delicia verle citar al natural de frente a los toros y rematar los pases detrás de la cadera, con un temple, un valor y una vergüenza torera que para sí quisieran muchos novilleros. De éstos se quejaba el maestro en Barcelona hace cuatro años: "Los actuales novilleros pretenden vivir de la renta de una tarde." Manolo Vázquez estaba cosido a cornadas y alguien como él, cuyo pundonor le obligaba a intentar justificarse todas las tardes, no entendía la actitud de los aspirantes a matador de toros.

El toreo de frente, por Andrés AmorósManolo Vázquez fue padrino de alternativa de Enrique Vera (Jaén, 1952), de su hermano Antonio Vázquez (Valencia, 1954), de Solanito (Marsella, 1956), de Luis Alfonso Garcés (Madrid, 1960), de Juanito Muñoz (Lorca, 1964), de Rafael Roca (Sevilla, 1968), de su sobrino Pepe Luis Vázquez Silva (Sevilla, 1981), de Juan Mora (Sevilla, 1983) y de Ángel Miguel (Écija, 1983). Además, confirmó en Madrid las alternativas de Miguel Ángel García (1955), Curro Girón (1958), Paco Herrera (1961), Carlos Corbacho (1965), Pepe Luis Vázquez Silva (1981), Jorge Gutiérrez (1982) y Miguel Espinosa "Armillita" (1983)

Con Manolo Vázquez se va otro pedazo del toreo eterno, ese que conjuga la gracia con el conocimiento de las reses y de las suertes de la lidia. Hablando de los tentaderos decía: "yo me sabía concentrar y sabía que aquello era una vaca y que al día siguiente mataba dos toracos, pero siempre ha sido el campo mi mejor entrenamiento." Al Premio Nobel de Medicina Severo Ochoa llegó a espetarle: "He concluido que yo también soy investigador porque cada vez que sale un toro por el chiquero tengo que adivinar sus reacciones y comportamientos." Genio y figura. Descanse en paz.

domingo, 14 de agosto de 2005

La suerte del autocar

Ayer un buen amigo, que estaba en el apartado de la novillada, me envió un mensaje al móvil un tanto desconcertante que textualmente decía: "La novillada [de Bucaré] justa de presentación, muy en tipo, preciosa." Creo que si la novillada estaba en tipo y era preciosa no podía estar justa de presentación, sino excelentemente presentada. En todo caso, por la tarde saldríamos de dudas.

Lo cierto es que lo de Bucaré salió, en cuanto a casta y salvo el quinto, de pena; en cuanto a presentación, cornicorta y sospechosa de pitones (no confundir una cosa con otra), los tres primeros abecerrados y los tres últimos de más trapío, pero sin exagerar; en cuanto a poder, se protestaron dos por inválidos, otros tres se pararon y sólo uno, el quinto, tuvo fuerza y casta como para acudir tres veces al caballo y aguantar unos cuantos muletazos después.

Como ahora lo que priva es el triunfalismo y convertir los festejos de la temporada de la Monumental de Las Ventas en una especie de festejos patronales de cualquier aldea, en los que es casi obligatorio repartir trofeos y mantenerse entre ciertos parámetros de excitación etílica, uno de los actuantes se llevó una oreja.

En efecto, la petición fue mayoritaria, pero en ningún sitio se dice que bastante más de la mitad de las aproximadamente 2000 personas que asistieron a la novillada eran turistas, entendiendo como tales a esos que no son de Madrid y que ven por primera vez un festejo taurino. Del resto, varios centenares de espectadores eran ocupantes de autocares que se habían desplazado a Madrid a apoyar a los novilleros. Y aficionados, lo que se dice aficionados de Madrid, de los que vamos a casi todos los festejos venteños e intentamos mantener el prestigio de la plaza, no creo que hubiera más de un centenar.

Los amigos aficionados de Francia alucinaban. Ellos, que tienen a la plaza de Madrid en un pedestal, no podían entender el ambiente de triunfalismo pueblerino que ayer presidió la novillada. Yo tampoco lo entiendo, pero me voy acostumbrando.

¿Y qué dice la prensa? Pues comencemos por la de Taurovent, en cuya página oficial Juan Pelegrín, buen amigo y excelente aficionado, pega un patinazo de antología. Dice al principio de la crónica que "Un toro, novillo en este caso, el quinto de Bucaré, devolvió todo el sentido al espectáculo", lo que quiere decir que hasta entonces la novillada no había tenido sentido, y ello es una verdad como un templo, porque los animalejos santacolomeños salían de los engaños con la cara alta, mirando al infinito y dándose la vuelta al revés, en una evidente demostración de descaste. El único novillo que pareció de lidia fue el quinto, y el debutante Torres Jerez lo desaprovechó pese a que le regalaron una oreja que tiempo tendrá de devolver. No se puede decir, por tanto y entre otras cosas, que "Al final quedó el recuerdo de una buena novillada, con la que nadie se aburrió un segundo", porque sí nos aburrimos, y mucho, y no solamente los aficionados.

En ABC no enviaron a nadie a la plaza y se limitan a citar la reseña de la Agencia EFE, cosa que El País ni siquiera se molesta en hacer. El Mundo dice algo tras el título "Oreja de peso para Torres Jerez" pero como a través de Internet es de pago no lo he leído. En La Razón, Patricia Navarro se acerca algo más a la realidad de lo acontecido pues, aunque no habla del descastamiento casi total de la novillada, sí lo hace de embestidas "distraídas" e "inciertas". Algo es algo.

En Burladerodos, la reseña que encabeza la crónica de la novillada, firmada por Fernando Gil, es casi perfecta y se ajusta a la realidad, si no fuera porque olvida el estado de los pitones de varios de los animales: "Un décimo de entrada. Novillos de Bucaré bien presentados, muy en el tipo de la línea Buendía de Santa Coloma, aunque descastados y, en general, distraídos y sin humillar, excepto el quinto que fue noble y repetidor. José Miguel Pérez 'Joselillo', ovación con saludos tras aviso y silencio tras aviso. Torres Jerez, ovación con saludos tras aviso y oreja. Roberto Galán, ovación con saludos y silencio." Por su parte un tal Lucas Pérez, de Mundotoro, da una de cal y una de arena procurando nadar y guardar la ropa en esta reseña.

Mi impresión y la de los aficionados que estaban a mi alrededor es que espectáculos taurinos como el de ayer ni hacen afición ni mantienen la poca que queda. Los taurinos profesionales deben tener muy claro lo que quieren hacer con la Fiesta, porque se han cargado la que había y supongo que querrán sustituirla por algo mejor. Ellos sabrán, porque lo que está por ver es que la gente quiera pagar por presenciar ese nuevo espectáculo.

sábado, 13 de agosto de 2005

La francesada

Hoy veremos en Madrid una interesante novillada durante la que adquirirá antigüedad el hierro santacolomeño de Bucaré, un derivado familiar directo del de Joaquín Buendía. Con tan fausto motivo, varios amigos franceses de Nimes y Ceret se acercarán a verla con nosotros, en la grada 7.

No es que vengan expresamente, pues una novillada, por muy de Bucaré que sea, no justifica un viaje así. Richard y Tex, de Ceret, ex miembros de la ADAC (ya contaremos por qué se fueron), están de paso camino de Cenicientos, donde mañana comienza la feria. François y Manuela, de Nimes, también están de paso con sus dos niñas, pero camino de Oporto, para visitar a los padres de Manuela. Aunque la novillada salga mala, lo pasaremos muy bien hoy en compañía de estos amigos.

Por cierto, se me olvidaba: François mantiene una página de fotografía taurina bastante interesante. Se trata de Campos y Ruedos, y en ella aparecen fotografías del propio François Bruschet y de otros aficionados amigos suyos.

viernes, 12 de agosto de 2005

Matadores de toros

Ayer, durante la habitual tertulia taurina de los jueves, entregué a mi buen amigo Joaquín una copia impresa parcial de la base de datos de matadores de toros que mantengo. Joaquín, que pasa su tiempo libre husmeando datos sobre la historia de las ganaderías, cuenta a partir de ahora con una nueva herramienta para elaborar los artículos que publica en Terralia.

La base de datos contiene datos de nacimiento, defunción, alternativas, confirmaciones, etc., de más de 2400 matadores de toros que el mundo han sido o son, desde el siglo XVIII hasta la actualidad, y ha sido elaborada acudiendo a multitud de fuentes. La verdad es que estoy muy orgulloso de ser su autor, y un día que tenga algo más de tiempo contaré su historia. Es curiosa.

jueves, 11 de agosto de 2005

Vamos allá

Había hecho otros intentos, tan breves como infructuosos, de publicar un blog taurino. Siempre me he aburrido al segundo o tercer día. Que yo sepa, no hay ningún otro blog dedicado exclusivamente a este asunto, pese a que los aficionados a los toros que pululamos por la Red somos legión (muy mal organizados, eso sí)

Mi intención es exponer aquí opiniones, noticias curiosas y artículos históricos que podrían hacer cambiar la mentalidad de tanto aficionado conformista como hay en los tiempos que corren. A ver si lo consigo y, si no, me habré entretenido.

Ahora iría lo de "¡va por ustedes!", pero no. Va por vosotros. Ya saben los aludidos a quiénes me refiero.