jueves, 5 de enero de 2006

Abstinencia y afición

El día 2 de enero, primero laborable de 2006, dejé de fumar por enésima vez en mi vida. La tesitura de tener que abandonar mi puesto de trabajo para poder echar un cigarrillo, más que las presuntas ventajas sanitarias del asunto, es lo que me ha hecho claudicar. No me veo fumando en la calle mientras los transeúntes me miran conmiserativos. Además me alegro de llevar tres días y pico sin fumar, pues el próximo paso del Gobierno seguramente será empezar a marcar con estrellas amarillas las puertas de los domicilios de todos esos apestosos drogadictos que tanto dinero cuestan y tan poco pagan. Es curioso, pero cuanto más libres nos creemos que somos, más controlados nos tienen.

¿Y qué tiene que ver esto con los toros? Pues que en la tarde de ese día 2 tenía tal síndrome de abstinencia que, para aliviarlo, salí a la busca y captura compulsiva de libros taurinos, comprando unos cuantos que me costaron una pasta. No son baratos los libros, y los de toros menos, aunque de vez en cuando salga algún chollo que, en el fondo, es como el premio menor de las máquinas tragaperras, que sale para animarte a seguir buscando el grande.

'La raza de lidia en Castilla y León', por Adolfo Rodríguez MontesinosEn esta ocasión el chollazo era la última obra de Adolfo Rodríguez Montesinos que, editada por la Junta de Castilla y León, cuesta 10 euros. Se trata de La raza de lidia en Castilla y León, un libro de más de trescientas páginas ilustrado con abundantes fotografías que no es que aporte nada nuevo a un viejo aficionado, pero que ha salido muy bonito y es altamente recomendable para todos aquellos que desean iniciarse en el conocimiento de los encastes.

'Las betizus de Navarra. Las últimas vacas salvajes de Europa.', por Saturnino Napal Lecumberri y Alberto Pérez de Muniain OrtigosaEl libro que sí aporta nuevos y sorprendentes datos, afirmando categóricamente lo que algunos legos en la materia sospechábamos, es Las betizus de Navarra. Las últimas vacas salvajes de Europa. Sus autores, Saturnino Napal y Alberto Pérez de Muniain, sostienen que la raza betizu es, junto a otras como probablemente la pirenaica, antecesora directa del toro de lidia navarro. Se trata de una edición que, pese a merecer también la pena, es mucho más modesta y notablemente más cara que la anterior.

Para lujo editorial, el de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (U.C.T.L.) que, para celebrar su centenario, encargó a Guillermo Blázquez la realización de un libro que le hubiera salido estupendamente si no fuese por algunas de las casposas firmas que lo engorrinan, y cuyas opiniones ya no interesan a ningún aficionado medianamente instruido. Está en formato gran folio, encuadernado en una sedosa tela editorial, con muy buen papel y numerosas fotografías e ilustraciones, y recoge la historia de la U.C.T.L. y, en general, de las ganaderías que a ella pertenecieron y pertenecen. Ya que la U.C.T.L. dejó de luchar hace tiempo por la integridad del toro de lidia, por lo menos que tenga iniciativas culturales como el libro Un Siglo de Toros (UCTL, 1905-2005).

Otro libro que adquirí fue La fiesta taurina en Béjar, de Miguel Rodríguez Bruno. Me gusta comprar libros de tema local porque suelen aportar detalles curiosos que omiten otras obras más generales. Éste, por ejemplo, hace interesantes revelaciones sobre el decimonónico matador bejarano Julián Casas El Salamanquino.

Me llevé también los cuatro primeros números de la revista francesa Terres Taurines. El amigo Solysombra me había enviado hace unos días el quinto, dedicado al encaste veragüeño, y me gustó tanto que he decidido hacer la colección completa. Las fotografías son espectaculares y, aunque mis conocimientos de francés son mínimos, me dan para enterarme más o menos de lo que tratan los artículos, máxime cuando son de tema taurino.

No acaba aquí la lista de libros que compré hace unos días por culpa del Gobierno de la Nación, pero sí este post, que está quedando muy largo. A ver si encuentro unos caramelitos sin azúcar, o tendré que volver a salir de caza...

4 comentarios:

Pablo G. Mancha dijo...

Me encantan los dos primeros párrafos del post, cómo lo dices y como expresas esas sensaciones. Yo, por mi parte, me voy a comprar todos los libros menos el que tú sabes. Felices reyes...

bastonito dijo...

Pues, si quieres que te diga la verdad, el que yo sé tampoco está mal. Es una edición bastante bonita pero para mirarla, no para leerla... :-)

Pablo G. Mancha dijo...

Ya, pero es que ya la he visto. Muy bonita, pero como decía Corrochano, una cosa es lo bonito y otra bien distinta, lo bello

bastonito dijo...

Has hablado bien, sí señor