jueves, 2 de marzo de 2006

Ni novillero, ni leches

La organización del festival en honor y beneficio de Rafael de Paula en Las Ventas está medio paralizada. Por lo visto, la caspa taurina militante quiere meter un novillero con calzador, cuando resulta que el cartel del mano a mano entre José Miguel Arroyo y José Antonio Morante resulta de lo más atractivo y rematado.

Hoy por hoy, meter a un tercero en ese cartel es cargárselo, lo cual importa muy poco a los que quieren que valga más un convenio entre particulares -de discutible interpretación- que una normativa de aplicación estatal, la cual no obliga a poner a novilleros en los festivales.

La Fundación Joselito, organizadora del festival, tiene como uno de sus principales fines el de ayudar a los novilleros, así que debería dejársela tranquila, no sea que por meter a un enchufado en el festival de Paula, muchos desconocidos acaben quedándose sin ayuda.

Por otro lado, hay una forma perfectamente plausible de eludir al novillero: conviértase el festival en corrida benéfica; reaparezca por un día José Miguel Arroyo vestido de luces. Si los veterinarios bajan el listón nadie iba a decir nada, como ocurrió el día glorioso en que Chenel regaló dos toros a la afición venteña.

Vale todo, menos meter de matute a cualquier indocumentado en un mano a mano tan interesante.

3 comentarios:

ventero666 dijo...

En el lamentable estado que está el escalafón de novilleros si a alguno de los dos que hay apalabrados se les ocurre estar medio bien sería una lapidación pública del pobre novillero.

numeritos dijo...

¡Qué sensibilidad!

AntonioJose dijo...

lo del novillero es un absurdo...