lunes, 1 de mayo de 2006

Día del Trabajo

Hoy, primero de Mayo, festivo en prácticamente todos los países, resulta que en el mundo taurino se trabaja a destajo. No es para menos, porque los toros son un espectáculo y es en los días de asueto cuando la gente -los trabajadores- más consume estas cosas.

En día tan señalado como éste se han producido y producirán muchas efemérides taurinas. Por ejemplo, hoy, dentro de unas horas, se presentan en España (Plaza de la Misericordia de Zaragoza) las reses de don Fernando Palha. Un sueño cumplido para él, y una gran ilusión acompañada de miedo atroz para quienes hemos seguido su trayectoria de ganadero serio y romántico. No me preocupa que la novillada salga descastada, porque casta hay por arrobas en esa ganadería; no me preocupa que la novillada esté mal presentada, porque sé que, dirigiendo quien dirige la vacada, eso es imposible. Lo que me preocupa de verdad es que, después de que las reses tuvieron que abandonar la Quinta da Foz y, en consecuencia, la alimentación ciento por ciento natural que tenían, hayan perdido el poder de antaño y puedan caerse. Todo ello suponiendo que los picadores van a cumplir con su trabajo (lo cual es mucho suponer) y no van a despedazar a los novillos. Espero que eso no ocurra, pero no me quedaré tranquilo hasta que vea la novillada.

Mientras llega la hora de coger el AVE hacia Zaragoza, me entretengo en ver qué cosas pasaron, taurinamente hablando, el Primero de Mayo. Por ejemplo, unas cuantas madres trabajaron de lo lindo para poner en este mundo a unos niños que, con el tiempo, serían los matadores de toros siguientes: Felipe García Benavente (Getafe, 1839), Juan Antonio Cervera (Montoro, 1866), Victoriano de la Serna (Pamplona, 1940), José Vega (Sanlúcar de Barrameda, 1945), Curro Vázquez (Linares, 1952), José Miguel Arroyo "Joselito" (Madrid, 1966) y Andrés Martínez (Ibarra, Ecuador, 1972).

Tomaron la alternativa en este día, lo que sin duda es un trabajo que debe hacer sudar bastante: Hector Obregón (México, D.F., 1960), Rubén Salazar (Aguascalientes, México, 1960), Luis Parra "Jerezano" (Jerez de la Frontera, 1964), Vicente Punzón (Aranjuez, 1965), Manolito Sánchez (Medina de Ríoseco, 1979), Enrique Gordea (San Luis Potosí, México, 1981), Ricardo Sánchez (Aguascalientes, México, 1982), Ángel García "El Chaval" (Puebla, México, 1991), José Pacheco "El Califa" (Játiva, Valencia, 1996), Manuel Romero de Córdoba (Córdoba, 1998), Alejandro Martínez (Juriquilla, México, 2000), Gerardo San Román (Durango, México, 2001) y Pepe Díaz (Uruapan del Progreso, México, 2005).

El 1 de mayo confirmaron su alternativa en Madrid: Carlos Corpas (1955), Pepe Cáceres (1958) y, el mismo día, Enrique González "El Bayas" y Pedro Castillo (1983).

El trabajo más sufrido sin duda es el de morir. "¡Hijo, qué difícil es morirse!", me decía mi madre, casi agonizante, hace año y pico. En esta fecha fallecieron el ecuatoriano Vicente Vallejo "Maera de Quito" (2003), y Carlos Corpas (Andújar, 2005). Pero a quien más recuerdo es a ese torerazo valenciano que, tras renunciar a su alternativa, se vistió de plata y el 1 de mayo de 1994, actuando en Sevilla a las órdenes de José María Manzanares, resultó herido de muerte en el pecho al poner un par de banderillas al toro de Atanasio Fernández llamado Cabatisto, nº 27, de 596 Kg.

Otras efemérides menos luctuosas y más chuscas ocurrieron el 1 de mayo, como cuando en el ruedo de Aranjuez, en 1965, Paco Camino y El Cordobés se liaron a puñetazos ante la hilaridad del público, que se lo tomó a chufla. Pero, en fin, eso es harina de otro post.

Mañana os contaré cómo fue la novillada.

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