sábado, 17 de junio de 2006

Gusanos

Se produjo hace unas horas. Pasado un lapso razonable de tiempo -el suficiente para bajar mi estado de indignación-, he de decir que he visto la basura de monográfico que ha preparado Tendido Cero, ese programa de La 2 que manejan los indignos Arnás y Villasuso junto a una señora o señorita cursilona y afectada que parece salida, como sus jefes, de la oscura noche de los tiempos.

Las VentasAun así, el caso es que el programa iba mejor de lo que cabía esperar, con entrevistas a Paco Camino, Ángel Luis Bienvenida, Victorino Martín y el doctor García Padrós intercaladas con imágenes de archivo, hasta que al final ha ocurrido lo que nos temíamos. ¿Cómo iban esos indeseables a hablar de Las Ventas sin meterse con su público? ¿Cómo iban a desperdiciar tan magna ocasión? Con la excusa de una entrevista a un decrépito Rafael Campos de España, éste ha arremetido, dirigido por las preguntas de Villasuso, contra el público de Madrid, diciendo que antes había un respeto en esta plaza para con los toreros que hoy no existe. Eso es mentira, y bien que lo han declarado Paco Camino e incluso Ángel Luis Bienvenida, que han dicho que el público de Madrid percibe de una manera especial la entrega de los toreros, y está calladito cuando se la juegan de verdad, como es su obligación. Parece que lo único que ha cambiado en todos estos años en Madrid, y para peor, ha sido el público, pues los toreros no se alivian más que antes ni los toros tienen menos casta.

Pero la gran mezquindad ha llegado al final, cuando se ha hecho un repaso de todas las placas y azulejos repartidos por la plaza: los dedicadas a toreros, un plano general de los azulejos de las ganaderías triunfadoras de San Isidro, las estatuas dedicadas a Antonio Bienvenida, Yiyo y Livinio Stuyck, la placa a Vicente Zabala... y se acabó. Se han olvidado de los aficionados y, sobre todo, del personaje más brillante y más honrado que ha dado el periodismo taurino durante los setenta y cinco años de existencia de la plaza de Las Ventas. Han omitido el azulejo dedicado por los aficionados a Joaquín Vidal en la entrada del bajo del 10, el que pusieron al gran aficionado Juanito en la andanada 8, y la placa que tiene Thomas, fundador y presidente de la peña El 7, en la bocana de ese tendido bajo. Repito: Sólo se les han olvidado esos. Hace falta ser mezquinos, desalmados y... un montón de cosas más que no digo porque no me apetece que me ponga una querella ningún gomoso ni un caracaballo. Claro que como acabo de ganar después de unos cuantos años otra querella que me puso una pareja de periodistas del tres al cuarto, igual me animo. Me lo voy a pensar.

2 comentarios:

pgmacias dijo...

Asi es, es repugnante lo de estos impresentables que no desaprovechan ninguna oportunidad, lo que demuestra su calaña y "categoría" profesional y personal.

ventero666 dijo...

Yo tambien lo vi y me pareció vergonzoso.