domingo, 4 de junio de 2006

Milanés tenía reúma

Milanés, de La Laguna
Los 575 Kg. del toro Milanés, nº 56, de La Laguna, nacido en noviembre de 2000 y negro de capa, saltaron ayer al ruedo de Madrid. Con más de un año de antigüedad era el decano de los sobreros, pues sus apariciones en el programa oficial están registradas al menos desde el día de San Isidro de 2005. Año y pico se ha tirado en los corrales de Las Ventas, pasando desde allí a los chiqueros por el corredor de la muerte en multitud de ocasiones, hasta que por fin ayer le llegó su hora a manos de Uceda Leal, aunque en la foto está con el confirmante Andrés Palacios, que pretendía hacerle un quite. El pobre Milanés se comportó con nobleza y como un toro de verdad, recargando y casi derribando en un primer puyazo en terrenos del 4, pero se conoce que, con la edad y la humedad de esos espacios oscuros y cavernarios de los corrales y chiqueros venteños, había pescado un reúma que le hizo perder la verticalidad en varias ocasiones. No obstante vendió cara su vida y no mostró el típico comportamiento del toro corraleado.

El programa oficial ya no será igual sin ti, Milanés. Te recordaremos siempre.

3 comentarios:

AntonioJose dijo...

que historia más buena y más venteña, sería un lujo poder cotejar si este toro tan nuestro ha tenido siempre el mismo peso en el programa o ha sufrido los rigores de alguna dieta en la calle Álcala.

Costillares dijo...

La báscula de las Ventas es una cachonda, según Cota en toreoenredhondo, se anunció con 570 kg en octubre pasado, pero se volvió a anunciar el 6 de mayo con 550 kg, pudiera ser que hubiera perdido peso con la dieta mediterranea de Florito, pero un mes despues se lidia con 575 kg, que ¿ha estado de Mcdonalds este mes? y ni aún asi.

A veces pienso que se pesa con ojímetro.

bastonito dijo...

Es que se pesa con ojímetro, Costillares. Ten en cuenta que para pesar a un animal, sea racional o no, tiene que estar quieto sobre la plataforma de la báscula, lo que no ocurre en el caso de los toros de lidia.

Ballesteros nos contó en cierta ocasión que lo que hacían era tomar el valor más alto de los muchos que salían mientras el toro estaba en la báscula.

Ya ves. Si me pongo a saltar sobre mi balanza de baño, igual peso 250 Kg.