jueves, 13 de julio de 2006

El Ayuntamiento de Figueras abandona la plaza de toros a la ruina

Mientras los catalanes de allende la frontera francesa proclaman a la Fiesta Brava como uno de los hechos diferenciales de su cultura, los de este lado, especialmente esos políticos paletos que no ven más allá del quatre per cent, intentan arruinarla por españolista.

Un ejemplo claro es el de la plaza de toros de Figueras (Gerona), construida en 1894 por una sociedad que lideraba el farmacéutico local don Pablo Gelart, e inaugurada el 3 de mayo de dicho año por Maoliyo El Espartero y José Roger Valencia, que lidiaron toros de doña Celsa Fontfrede, viuda de Concha y Sierra.

En 1929, treinta y cinco años después de su construcción, la plaza tenía el aspecto que refleja la fotografía aérea que aquí se reproduce parcialmente, obra de Josep Gaspar i Serra. Una lápida de mármol colocada en 1994 sobre la puerta principal reza:

"A la familia Gelart en conmemoració del centenari d'aquesta plaça construida per iniciativa de Don Pau Gelart Galter. 1894 - 1994. Penya Taurina Figueres."

El Ayuntamiento de Figueras llegó en 1989 a un acuerdo de compra con los antiguos propietarios de la plaza de toros de la ciudad por un importe de 110 millones de pesetas, que debería ser satisfecho en once plazos anuales de 10 millones, sin que la propiedad del inmueble cambiase de manos hasta el completo abono del precio de la compraventa. Así, la plaza de toros puede considerarse como de propiedad municipal desde el año 2000, si no hubo retrasos en los pagos.

Lo cierto es que la plaza de toros de Figueras funcionó y celebró festejos taurinos durante más de un siglo en manos privadas. Cuando hace aproximadamente siete años pasó a ser propiedad pública cerró sus puertas y, previo intento de convertirla en depósito de la grúa municipal, fue abandonada a su suerte, como demuestran las fotos que presentamos aquí.

El patio de caballos de la plaza de Figueras convertido en un vertedero. Al fondo se ve el ruedo y parte del graderío en un estado lamentable

El patio de caballos de la plaza de Figueras convertido en un vertedero.
Al fondo se ve el ruedo y parte del graderío en un estado lamentable
Detalle de la fotografía anterior.
Detalle de la fotografía anterior.
Detalle de la fotografía anterior.
La fachada principal está sucia y llena de pintadas.
En Figueras nació Enrique Patón, matador de toros y empresario taurino. En esta plaza tomaron la alternativa el barcelonés Ramón Arasa Fontvila "Fuentes", el ubetense Antonio Poveda, el portugués Pepe Cámara y el cordobés Pepe Salazar; torearon las máximas figuras del escalafón y se escribieron páginas gloriosas en la historia de la Fiesta. Descanse en paz la plaza de toros de Figueras.

6 comentarios:

ventero666 dijo...

Es una pena que monumentos como este o la Las Arenas de Barcelona esten abandonados por la sinrazón de unos politicos ignorantes

bastonito dijo...

Son motivos distintos, creo. Lo de Figueras es por causas políticas, mientras que Las Arenas de Barcelona ha sucumbido por causas económicas. En Figueras la plaza fue comprada por el Ayuntamiento y cerrada, y en Barcelona ha sido la familia Balañá quien ha pegado un "pelotazo" convirtiendo Las Arenas en un centro comercial.

Pablo G. Mancha dijo...

Todo esto no es más que un claro ejemplo de que la fiesta de toros está prácticamente muerta en Cataluña, por muchas cuestiones: políticas, económicas y también ?y esto es lo triste? por la pura desidia de los taurinos. Precioso post, Bastonito

javier dijo...

Muchas veces, demasiadas, es dificil distinguir los intereses políticos y económicos. No te extrañe que dentro de unos años en esos terrenos haya viviendas o un centro comercial

Peceirus dijo...

Se podría adecuar para conciertos y dejar a los toros en paz no os parece?

bastonito dijo...

Pues no, a mí no me parece. Las plazas de toros son para celebrar espectáculos taurinos, y las salas o los recintos construidos al efecto son para los conciertos. Cada cosa en su lugar, y todos tan contentos (¿o es kontentos?)