miércoles, 30 de agosto de 2006

Addenda al post sobre Manolete

El post de ayer sobre Manolete me estaba quedando muy largo, así que decidí dejar para hoy la publicación de esta fotografía y algunos comentarios sobre ella. Corresponde a la colección particular de un buen amigo, Antonio Castillo, que la cedió para ilustrar una conferencia que don Luis Fernández Salcedo pronunció en 1984 ante la extinta Asociación Juvenil Taurina Española titulada Don Antonio Miura y la novelesca ganadería que fundó. Dicha conferencia, con estupendo prólogo del llorado presidente José Tomás Albero Mur, fue reeditada por la Asociación El Toro de Madrid y distribuida gratuitamente entre los aficionados con motivo de cumplirse en 1999 el 150 aniversario de la presentación de los toros de Miura en la plaza de la Villa y Corte.

Islero (marcado con una X) y sus hermanos en los corrales de la plaza de Linares
Sobre la fotografía, escrito a mano, se lee el siguiente texto:

Corrida de Miura lidiada en Linares el 28 de agosto de 1947. El toro Islero está al frente y es el que hirió de muerte a Manolete.

Para D. Eduardo Sotomayor de su afmo.

[Firma ilegible]

Linares 5-6-48

Supongo que Islero es el que tiene una "X" debajo, en el centro de la fotografía, y no el que está a la derecha, en primer término. En todo caso los seis toros son una inmundicia y a mi juicio no pasan de erales adelantados o utreros atrasados, que era lo que lidiaban Manolete (y el resto de figuras, no lo olvidemos) en los años de la posguerra hasta que el Texto Refundido del Reglamento de Espectáculos Taurinos, de 15 de marzo de 1962, y más tarde los guarismos del año de nacimiento, vinieron a poner coto a éste y a otros muchos desmanes.

Los taurinos profesionales, sus voceros y los bobos que les creen, clamarán a la vista de la foto aquello de que el riesgo siempre está presente en el ruedo, que los toreros siempre se juegan la vida, que los toros afeitados también matan... Por razones técnicas evidentes no he publicado la fotografía en el mismo tamaño en que la tengo escaneada, pero viendo esos pitones en grande no me parece que estén afeitados. Lo que sí me parece es que la corrida era una gatada impresentable hasta para una plaza de talanqueras.

Y sí, los toros afeitados y hasta las eralas también matan, pero con mucha menos frecuencia que los toros en puntas y los cuatreños. Por eso los taurinos desmochan los pitones; por eso piden el utrero: para minimizar el riesgo, que es el origen de la emoción que sustenta a la Fiesta.

2 comentarios:

ventero666 dijo...

Esa conferencia es otra de las joyas de D. Luis Fernandez Salcedo de lectura recomendada y casi obligatoria.
Eso si que eran ganaderos romanticos y no los ganaduros ladrilleros actuales.

Pablo G. Mancha dijo...

Qué placer leerte Bastonito