martes, 14 de noviembre de 2006

César se va y José vuelve

Ayer nos enteramos de que un maestro se retirará pronto y de que otro, retirado, volverá a vestirse de luces el año que viene.

El primero, César Rincón, se cortará la coleta al final de la temporada próxima, en la que cumplirá veinticinco años como matador de alternativa, después de haber superado una gravísima enfermedad y de haber conseguido el record de salidas consecutivas a hombros por la Puerta Grande de Madrid. El torero colombiano ha protagonizado en Las Ventas una época en la que, frente al bajón generalizado de la calidad del toreo, él siempre ha exhibido un pundonor que para sí quisieran otros muchos mal llamados figuras. Por si fuera poco, lo ha hecho con una extraordinaria humildad, aprovechando sus actuaciones ante el toro para demostrar su verdadera categoría profesional, y dejando de lado las alharacas mediáticas que han utilizado los demás.

El otro, José Ortega Cano, reaparecerá en un momento personal difícil, al poco de perder a su esposa, y eso no parece muy buena idea, máxime si tenemos en cuenta sus últimas y patéticas actuaciones y las comparamos con las gloriosas que le llevaron a la cima de la torería andante. El cartagenero es también un diestro pundonoroso, pero además de querer hay que poder, y ello es algo que a estas alturas dudamos muchos aficionados.

En todo caso la suerte está echada. Veremos lo que nos depara la temporada 2007 en cuanto a estos dos matadores.

2 comentarios:

manon dijo...

Yo siento tanto la retirada de Rincón como la vuelta de Ortega Cano. Con el colombiano se va una forma de entender el toreo que no sé si tiene continuador (¿el mejor Cid, tal vez?). Con el cartagenero vuelve la sombra de un diestro que ya sabe lo que es arrastrarse por los ruedos dilapidando una dignísima carrera. Eso no creo que alegre ni a los buitres del corazón.

pgmacias dijo...

Una etapa de todo un TORERO parece que toca a su fin y como aficionado tengo que agradecerle todo lo que nos ha dado en el ruedo.
Lo de Ortega Cano lamentable.