jueves, 28 de diciembre de 2006

Nuevas e inocentes promesas del toreo

Hoy, en el día de los Santos Inocentes, se me ha ocurrido pensar en el cerro de novilleros que hay por el mundo con padres, familiares y enamorados varios poniendo dinero para que muelan a derechazos a unos novilletes desmochados, con la esperanza de que así, en un par de años, serán figuras del toreo y les harán recuperar con creces lo invertido. Es un negocio de riesgo; de tanto riesgo que es de una inocencia rayana en la estupidez meterse en él si, claro está, uno es de los que pagan. Si eres de los espabilados que cobran, es otra cosa más tirando a delictiva.

Mientras nos enzarzamos con el toros sí-toros no de siempre, lo que está claro es que hay unos cuantos, llamados taurinos profesionales, a los que hacemos el juego y que se están forrando con el consentimiento y quién sabe si la connivencia de numerosos políticos de todo el arco parlamentario, sin excepción.

Los toros se desmochan y se drogan, los novilleros pagan por torear, las llamadas figuras se aplican en poner el cazo cien tardes por temporada sin justificarse con corridas serias en plazas de responsabilidad, se adjudican plazas vía pucherazo, se indultan reses sin picar en plazas portátiles, etc. Y encima, cuando los de la mafia taurina profesional ven su negocio en peligro, acuden a que los aficionados, que somos imbéciles, defendamos un estado de cosas podrido y decrépito.

El del vídeo siguiente está en un supermercado, pero igual podría ser un novillero de los de ahora. Me ha hecho mucha gracia y viene muy bien para desengrasar tanta movida asquerosa que nos ha rondado en los últimos días:


Ya te vale, Fran.

1 comentario:

javier dijo...

Me alegro por volverte a leer. Tantos dìas de ausencia me tenìa preocupado.
Un abrazo y feliz 2007