viernes, 28 de abril de 2006

La torosfera confidencial: 2.960 días en el corazón

Hace un par de posts nos hacíamos eco de la nota de prensa con la que se anunciaba la concesión del premio "Paco Apaolaza" de periodismo taurino. Los que no le conocimos más que por sus escritos -que no es poco- también le echamos de menos. Pero Enpuntas, que evidentemente sí le conoció mucho, muchísimo, le regala un artículo-elegía en el aniversario de su muerte que pone los pelos de punta: 2.960 días en el corazón. La foto de Paco Apaolaza con Curro Romero, antológica. Gracias, chaval, eres un monstruo.

El lunes, los palhas de don Fernando en Zaragoza

El 1 de mayo, en el Coso de la Misericordia de Zaragoza, debutará en España con picadores la ganadería de don Fernando Pereira Palha, probablemente el último ganadero romántico que queda. Bastantes aficionados nos acercaremos hasta la Capital del Ebro para disfrutar de la imponente presencia y de las encastadas embestidas de estos animales portugueses por cuyas venas corre la sangre vazqueña.

Para ir abriendo boca reproduzco a continuación, con permiso de la autora, el reportaje que sobre esta ganadería publicábamos el 29 de enero de 2001 en el extinto portal taurino burladero.com. Está elaborado por la periodista, aficionada y amiga Begoña Fernández Pellicer.

Quinta da Foz: Viaje al origen de la casta

Existen aún en Iberia lugares en los que trasladarse a cien años atrás con la imaginación no supone ningún esfuerzo. En este caso sólo es necesario viajar a los alrededores de Lisboa, adentrarse en las marismas del Tajo y visitar la finca en la que perviven las raíces. Es la Quinta da Foz, en Benavente, cerca de Vila Franca de Xira, a quince kilómetros de la capital. Allí pasta una de las ganaderías legendarias de Portugal, la de Herederos de María do Carmo Palha, los antiguos "palhas". Unos toros de cara guapa, capa tan variada como inverosímil, raza, nobleza y temperamento que, en la actualidad, se anuncian bajo aquel nombre al perder los derechos de ser lidiados como "palhas" tras el reparto del patrimonio familiar.

Novillada de los Herederos de María do Carmo Palha lidiada en Céret el 9 de julio de 1995Las ochocientas hectáreas de terreno que componen la finca se expanden junto a la ribera del Tajo y se dividen en dos partes: una más pequeña, tan sólo un cuarto, situada en lo alto de una meseta y otra que, protegida por diques, constituye las tres cuartas partes restantes y se ubica a la altura del río, con el consiguiente peligro de inundación cada vez que las aguas crecen a causa de la lluvia.

En una colina desde la que se divisa todo Vila Franca, se erige la casa familiar, en la que viven veinte de los miembros de la familia Palha. Un paraje espectacular, rodeado de antiguas bodegas y de naranjos, que sitúan a la casa en el centro de un bosque en el que un estanque imita al famoso "Serpentine" londinense.

Ya en el interior del palacio, varias cabezas de toro custodian el vestíbulo. Se trata de algunos de los más famosos ejemplares lidiados a lo largo de los años. Pero no son los únicos recuerdos que envuelven a la mansión en un aire de romanticismo. Todo está guardado cariñosamente y no hay ni un solo objeto que no sea mostrado con orgullo por el ganadero.

Sin embargo, varios de ellos se custodian con especial celo. De entre todos destacan: una colección única de figuras de terracota que representa las fases de una corrida a la portuguesa; un cartel en el que los toros de la ganadería se anuncian junto al mismísimo Manolete (padre); la última banderilla que se le puso al toro de la despedida de Antonio Bienvenida en Madrid; una muleta de Conchita Cintrón; la cabeza de "Carlitos", un toro que permaneció toda la lidia sin derrumbarse a pesar de que el picador le atravesara con casi un metro de vara o la cabeza del último astado que toreó el rejoneador Joao Branco Nuncio.

Cada recuerdo tiene su propia historia. Un motivo que lo convierte en ejemplar único e irrepetible y que el ganadero, Fernando de Castro Van Zeller Pereira Palha, conoce y narra con absoluta devoción. Y es que, sin duda alguna, el alma de La Quinta da Foz no lo componen ni su palacio, ni su espléndido jardín, ni sus recuerdos del pasado. El alma de La Quinta es Fernando Palha.

Un novillo de Fernando Palha en la Quinta da Foz"Soy un romántico loco que hace 42 años puso todo su empeño en recuperar el hierro de sus antepasados costase lo que costase", comenta sobre sí mismo. Pero poseer una ganadería de casta primigenia, si hace tiempo fue sinónimo de triunfo para su familia, hoy se trata de un sueño casi imposible de mantener. "Cuando formé la ganadería -cuenta- empecé a partir de dos vacas de procedencia pura vazqueña. Para comprarlas tuve que recorrer kilómetros y kilómetros. De ellas ha partido el resto del ganado. Ahora cuento con 200 vacas de vientre."

Han sido cuarenta años de lucha y sacrificio, de derrotas y de recompensas que Fernando Palha reconoce con mucho orgullo y no menos pena. "Muchas veces, lo más fácil hubiera sido mandar la camada completa al matadero y dedicarme íntegramente a la agricultura que, en realidad, es de lo que vivimos mi familia y yo. Pero bastaba con acercarme al campo, admirar la estampa de mis toros y disfrutar con su bravura y su nobleza para que merecieran la pena todos los sufrimientos."

El principal problema con el que topan los toros de Herederos de doña María do Carmo Palha no es la crisis que vive el campo bravo debido al mal de las "vacas locas", sino el temor y respeto que suscitan estos animales entre los toreros. Ese temor hace que los empresarios no se interesen por adquirir una corrida para su plaza, aún a pesar del éxito que, sin lugar a dudas, tendría entre los aficionados.

"Este año -argumenta Palha- ha habido ganaderos que han tenido que vender toda la camada por 100.000 pesetas. Se ha tenido que hacer una criba importante en todas las fincas, pero eso hará que, al haber menos toros, el 2001 sea un año mejor, ya que habrá menos cabezas para el mismo número de corridas a celebrar. Aunque a mí no me afecta mucho eso porque, independientemente de la enfermedad, mis toros no los quieren ver los matadores ni en pintura. Algunos, cuando vienen a casa, pasan por delante de las cabezas disecadas tapándose la cara del respeto que les imponen, así que ¿por qué iban a arriesgarse de cara al público con unos animales de casta y temperamento?"

La familia vive del arroz, el maíz y el tomate, además de la cría de caballos de pura raza lusitana y de ganado manso. Por eso, don Fernando se declara tan libre para criar los toros que le llenan como ganadero pero, sobre todo, como aficionado, independientemente de que luego los venda o no.

Novillos de Fernando Palha en Céret"Hoy, cien años después de que se hicieran las pinturas que presiden mi despacho y que reproducen algunos de los toros que criaban mis antepasados, nos podemos encontrar en el campo otros ejemplares de idéntica estampa. Imponen con sólo verlos en una acuarela, pero poder admirarlos en vivo un siglo después es casi un milagro que no sé cuanto más va a durar", afirma.

Este miedo también se hace patente en su cara cuando medita sobre el futuro, puesto que, de sus siete hijos sólo uno, Antonio, vive con idéntico interés la belleza del toro en el campo.

Sin embargo, gran parte de sus preocupaciones se saldarían si sus toros se anunciasen en los carteles de las grandes ferias españolas, como ocurre en aquellas plazas francesas en las que se tiene en cuenta el gusto del aficionado por encima de los intereses económicos y burocráticos de los estamentos taurinos.

jueves, 27 de abril de 2006

El hijo homónimo de Rafael Peralta se hace con el Premio Periodístico Taurino Paco Apaolaza

La cuarta edición del galardón, dotado con 4.500 euros, amplía el ámbito geográfico de los artículos a todo el mundo

Rafael Peralta (hijo)Según una nota de prensa remitida por la organización, el poeta y escritor sevillano Rafael Peralta Revuelta se ha alzado como ganador de la tercera edición del Premio Periodístico Taurino Paco Apaolaza del Ayuntamiento de San Sebastián y la Fundación Cruzcampo, según anunció hoy el concejal de cultura de San Sebastián Enrique Ramos en rueda de prensa, acompañado del presidente del jurado, Mario Boronat y la presidenta de la Peña Paco Apaolaza, Carmen Sobrón. El galardón, que premia al mejor artículo periodístico relacionado con los toros y la ciudad de Donostia ha recaído en el artículo 'San Sebastián y el aroma de romero', publicado en la revista 'El Paseíllo' de septiembre de 2005.

En su relato, el conocido poeta, hijo del rejoneador Rafael Peralta y autor del poemario 'Río de amores. Poesías' (Editorial Raíces Andaluzas), recuerda una de las faenas cumbres de Curro Romero a un toro de Pérez Tabernero en el desaparecido coso de El Chofre y remata su faena periodística con tres tercetos en honor de la actuación del diestro de Camas en el ruedo donostiarra. El galardón se creó en el año 2003 para recordar la figura del desaparecido crítico taurino donostiarra Paco Apaolaza (1953- 1998), uno de los pilares de la crónica de los años 80 y 90, y seguir impulsando los valores que movieron su vida: el arte de los toros, el de la escritura y la ciudad de San Sebastián.

En este caso, "la manera magistral de engarzar la prosa poética -según dijo el presidente del jurado- con la poesía final" han sido las razones que han llevado al jurado a premiar el artículo de Peralta con 4.500 euros y un trofeo que representa la portada del coso de El Chofre donado por el Excmo. Ayuntamiento de San Sebastián. La entrega del trofeo tendrá lugar el día 27 de mayo en el transcurso de una cena en los salones del Hotel María Cristina de San Sebastián.

El jurado de esta edición lo componen Julio Cuesta (presidente de la Fundación Cruzcampo), Susana Corcuera (concejala de Hacienda del Ayuntamiento de San Sebastián), Juan María Arzak (cocinero), Rosa Villacastín y José María de Juana (periodistas), Francisco Tuduri (presidente de la Plaza de Toros de Illunbe), Jesús Ferro (aficionado), Jaime Pablo Romero (aficionado), Santiago Illarramendi (relaciones públicas de Heineken España), Carmen Sobrón (presidenta de la Peña Taurina Paco Apaolaza) y Amparo Fernández (viuda de Apaolaza).

Cambio de ámbito

Desde la primera edición del premio, la cantidad de trabajos presentados ha ido aumentado paulatinamente hasta los 16 que se han recibido este año. Por esta razón y por las solicitudes recibidas desde medios de comunicación de todo el mundo, la organización ha decidido ampliar el ámbito geográfico y la temática de los escritos. Si hasta esta edición, los trabajos presentados tenían que cumplir la condición de guardar relación directa con la fiesta de los toros y la ciudad de San Sebastián, a partir de ahora se elimina esta claúsula. Podrán presentarse al premio todos aquellos artículos publicados en prensa o internet que versen sobre la fiesta de los toros, "aunque se valorará su relación con la ciudad de San Sebastián", según ha comunicado Mario Boronat. El concejal de Cultura, Enrique Ramos se ha mostrado satisfecho con la iniciativa que "llevará a todos los rincones del mundo del toro el nombre de la ciudad mediante la figura de uno de sus mejores representantes, Paco Apaolaza".

Más información en http://www.pacoapaolaza.com

sábado, 22 de abril de 2006

Los recortes de hoy, suspendidos por el mal estado del ruedo

Mi gozo en un pozo. Y van dos veces, por no poner las lonas en el ruedo pese a saber que iba a llover. Allá ellos. El plan alternativo para esta tarde es el cine, que tampoco está mal.

viernes, 21 de abril de 2006

Me hace ilusión ir mañana a los recortes con tulios

Cartel del festejoMañana sábado, 22 de abril, a las 18:00 horas en Las Ventas, se celebrará la primera eliminatoria de la Liga Nacional de Recortadores, con toros de Isaías y Tulio Vázquez.

Pues sí, quién me iba a decir que, al cabo de treinta y dos años de abonado venteño, me iba a ilusionar ir a un festejo de recortes, eso que los taurinos modernos al uso desprecian porque "es mucho más difícil pasarse al toro por los muslos llevándolo al natural". No lo niego, pero es que ya casi nadie torea al natural, y mucho menos pasándose los pitones por las cercanías de los muslos.

Además no se trata de si los recortes son mejores o peores que las corridas de toros, pues son espectáculos diferentes aunque la materia prima de ambos sean reses de lidia. Los primeros están quizá menos prostituidos, aunque sabiendo que el más internacional de nuestros apoderados, por mal nombre The-Fly-of-the-Eggs, anda en América con un grupo de recortadores, quizá deberíamos ponernos a temblar.

El caso es que cuando voy a los recortes siempre me emociono y me divierto, y cuando acudo a las corridas de toros y a las novilladas suelo acabar cabreado, con dolor de culo y bostezando. Mira que me da rabia... ¿Por qué será?

domingo, 16 de abril de 2006

Laureano de Ortega: Un picador del siglo XVIII que hubiese merecido estar en el Guiness

Laureano de Ortega vino al mundo en 1762 en la gaditana Isla de San Fernando, tal como aparecía en los carteles (aunque algunos autores, como Cossío, le consideran erróneamente nacido en El Puerto). Fue uno de los más afamados picadores de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Con solamente 23 años de edad debutaría en Madrid, siendo el más joven picador escriturado en esa temporada. Sus hazañas y éxitos pronto harían que le fuese renovada su contratación, terminando por ser uno de los habituales más populares, llegando a ser elegido como uno de los piqueros de vara larga fijos para las corridas reales de 1789 y para las de 1803. Muy querido y admirado, tanto por los aficionados como por sus compañeros, alternaría en numerosas ocasiones con los más famosos toreros del momento, tanto en la plaza de Sevilla como en la de Madrid. Sus cualidades principales eran una gran habilidad y puntería con la garrocha, tremenda fuerza y un dominio completo en la doma y monta de los caballos.

Pero ahora que se realizan gran cantidad de registros estúpidos, sólo con la intención de aparecer y figurar en el libro de los Guiness World Records, creemos que merece la pena relatar una de las mayores gestas que jamás se hayan producido en la Historia de la Tauromaquia, recogida del testimonio del historiador don José Sánchez de Neira. Por supuesto, nunca aparecerá en dicho "librito".

En enero de 1793, tras ocho años de suspensión por decreto real de las corridas de toros en Sevilla, se autorizó finalmente a reanudar la actividad taurina en La Maestranza. Se anunciaron cuatro festejos para los días 20, 22, y 30 de abril y 2 de mayo. Se contrataron para esos días 76 toros de muerte de las acreditadas vacadas siguientes: San Agustín, Duque de Alba, Benito Ulloa, Joaquín Goyeneta, Antonio Maestre, Josef Rubin de Celis, Fernando Freire, Francisco Resinas, Manuel Maraver, Marcos Caballero, Luis Gil, Agustín del Campo, Miguel Barriga, Francisco Rodríguez y Francisco Valverde. Los picadores de vara larga contratados fueron Bartolomé Padilla (de Jerez), Antonio Parra (de Villanueva del Ariscal), Juan López (de Guadajozillo) y nuestro Laureano de Ortega. Y los matadores serían el sevillano José Delgado Hillo, el rondeño Pedro Romero y el también sevillano Francisco Garcés.

En la tercera corrida, la del 30 de abril, se produciría el insólito caso, único en la historia, que relatamos a continuación. El hecho es que entre los picadores Laureano de Ortega y Juan López pusieron 57 puyazos, dando sólo seis caídas y consiguiendo que ningún caballo muriese. Al terminar su actuación, la gente, en pie, les ovacionó larga y calurosamente. Los maestrantes, como premio adicional al salario convenido, les gratificaron a cada uno con 25 doblones de oro, un traje, un caballo y todos los que habían sido heridos en la lidia. Esta es la mejor demostración de la importancia de tal hazaña. Por supuesto, el lector debe imaginarse lo que era entonces la suerte de varas, picotazos con los caballos desprotegidos y los picadores aguantando al toro con la vara para que no se acercasen a sus monturas, pues en cuanto las rozaban el tumbo era inevitable, así como la muerte del jamelgo en la mayoría de los casos ¿Alguien puede imaginarse esto, repetido hasta 57 veces, salvando la vida de todos los jacos? Desde luego no se conoce algo así en la historia. Este hecho se extendió como reguero de pólvora entre la afición, lo que haría aumentar el prestigio y la fama de picador de Laureano.

Además de admiración, sus compañeros de profesión le llegarían a tener tal respeto que sus decisiones se aceptaban sin rechistar. Una de las más comentadas sería en la corrida que estaba anunciada, en la plaza de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, el día 30 de abril de 1798. Los picadores habían estado por la mañana discutiendo con el empresario, pues aparte de sus propios caballos, los previstos por la empresa eran pocos e inadecuados. Y como no se les dio ninguna solución, los montados dijeron que harían lo que dijese Laureano de Ortega. Éste deliberó con sus colegas y decidieron finalmente no torear. La suspensión era en firme. Pero la empresa se asustó y no quiso anunciarlo con antelación. Ese día, el cielo había amanecido plomizo pero la lluvia intermitente no parecía suficiente motivo para suspender. A las cinco menos cuarto de la tarde, la gente comenzó a entrar en la plaza y media hora más tarde ya estaba el encierro en los corrales y los tendidos llenos. Mientras tanto, bajo una finísima lluvia que se iba y venía, estaba el toro de prueba (llamado del aguardiente) en el ruedo, para que lo toreasen los que quisieran, aunque poca gente bajó. La presidencia retrasaba deliberadamente la orden de matarlo. Finalmente se ordenó su muerte y a continuación se anunció la suspensión oficial de la corrida "debido a la lluvia". La indignación en los tendidos fue creciendo. Parte de la gente comenzó a arrancar maderos y piedras y a arrojarlas contra los empleados de la plaza (que cuidaban los corrales), los guardias y las autoridades. Algunos se subieron a los tejadillos y arrojaron tejas contra los que salían de la plaza. Otros, en el exterior, comenzaron a romper faroles y destrozaron tablones y vidrieras de la vecindad, llegando incluso a arrojar al río Guadalquivir el coche del asentista de la plaza, así como el carro usado para el riego del albero. Un tiempo después, los amotinados se fueron a los corrales y soltaron los toros en el ruedo. Menos mal que, a las 9 de la noche, se desató un fuerte aguacero, que hizo que la mayoría se disolviese paulatinamente. Los pocos que quedaban aún con fuerzas para protestar se dirigieron a la Plaza del Pan, con ánimo de incendiarla, pues además, en aquellos días, el pan había subido 3 cuartillos sin dar explicación alguna.

Y una digresión. Como puede verse, el pueblo español siempre ha aprovechado cualquier ocasión para quejarse de sus gobernantes. Nunca le han faltado motivos. Y aprovechando la ocasión, pensar si no deberíamos rebelarnos muchas veces los aficionados actuales, ante la cantidad de tropelías de que somos objeto.

Pero volvamos a lo nuestro. Para terminar de una vez nuestro relato, digamos que la milicia de guardias se retiró a tiempo, lo que hizo que el grupo violento, entre el cansancio, la falta de objetivos de agresión y la lluvia, terminase finalmente por apaciguarse. Algunas informaciones cuentan que un pequeño grupo de díscolos se metió en los chiqueros y mataron todos los toros. Otras hablan incluso de que en la algarada llegó a haber dos o tres muertos y numerosos heridos. Lo que sí es cierto es que el verdadero motivo de la suspensión fue debido a la primera "huelga" que se conoce de unos picadores en la historia de la tauromaquia y que Laureano de Ortega fue quien la encabezó.

Y seguiría unos años más, picando entre Sevilla y Madrid. Al parecer, se retiraría de la profesión en 1805, cuando se decretó la nueva prohibición de celebrar corridas. No se tienen datos del año de su fallecimiento, pero este varilarguero pasaría a la historia de la tauromaquia, aparte de sus grandes méritos profesionales, como el primero en cobrar premios extras y también en encabezar una huelga.

lunes, 10 de abril de 2006

Un año más

Flores bajo el azulejo de Joaquín Vidal. Foto de Juan Pelegrín publicada en las-ventas.comUn año más, la afición acudió a los bajos del tendido 10 venteño para homenajear a Joaquín Vidal. No hubo discursos ni palabras grandilocuentes (nunca los hay); sólo unos saludos entre personas que le admirábamos y llevábamos una flor para depositarla bajo su azulejo (foto de Juan Pelegrín en las-ventas.com)

Los de la flor en persona éramos quince, más o menos, pero había muchos más en espíritu. De los figurones (y figuronas) de siempre ni uno (ni una), y se agradece; ellos (y ellas) saben bien cuándo no van a poder ser protagonistas (y protagonistos), y se buscan otros quehaceres como excusa para no tener que pasar por el homenaje. Desde el primer año lo están haciendo.

Luego una corrida podrida de Manolo González que debió volver entera a los corrales. Si no lo hizo fue gracias a la vergonzosa, chulesca e intolerable actitud que tuvo en el palco el aventajado alumno y delegado en el callejón del ex presidente Lamarca, don Julio Martínez Moreno, a quien, si sigue así, en breve habrá que apearle el don, como a su ex jefe. De tal palo, tal astilla.

Un día más, salimos con un amargo sabor de boca de la plaza. No sólo porque ayer recordábamos más que nunca al maestro Vidal, sino porque constatábamos de nuevo que la mafia y sus repugnantes prácticas se han enseñoreado de la Fiesta: ¿Hay corrupción en un ayuntamiento? Ganaderías de bravo incautadas (relacionadas con la de ayer, por cierto); ¿hay corrupción en la Seguridad Social? La mujer de un torero imputada; ¿hay corrupción en el mundo del ladrillo? Los ladrilleros, ganaderos de bravo; ¿se producen escándalos por las subvenciones agrícolas y ganaderas de la Unión Europea? Ahí tenemos, en primera fila, a unos cuantos ganaderos de lidia.

En fin, siempre nos quedará París...

miércoles, 5 de abril de 2006

Cosas bien hechas

Caricatura de Rafael de Paula, por Idígoras, publicada en La VozSe ve tanta información taurina cutre, que cuando algún medio hace algo que merece la pena uno se sorprende y corre, raudo y veloz cual centella, a pregonarlo a los cuatro vientos por si alguno de sus sufridos lectores (algunos incluso amigos) no lo ha visto.

Tal caso se dio el pasado domingo, cuando citábamos el especial que el Diario de Jerez repartió a las puertas de la plaza el día del festival, e incluso fusilábamos de una forma bastante poco ortodoxa pero bienintencionada la magnífica fotografía de la portada. La pena es que no hemos conseguido encontrar la dirección URL concreta de aquellos artículos en la Red.

Por su parte Francisco Apaolaza (Chapu para los amigos) me ha hecho llegar unos ficheros PDF y la dirección electrónica de los artículos incluidos en el especial que la novísima competencia del anterior, la edición jerezana de La Voz, ha realizado. Son los siguientes:

martes, 4 de abril de 2006

Golazo por entre las piernas de la afición

Tras la presentación de los patéticos carteles de la próximas ferias de San Isidro y de su extraño apéndice del 75 Aniversario (que curiosamente acaba una semana antes del aniversario real, manda cojones), me tengo que sentar para no desplomarme cuando leo una nota de prensa de Taurovent que, con fecha de ayer lunes, 3 de abril, se expresa en los siguientes términos:
"Taurovent, que presentó el pasado viernes los carteles a la Comunidad de Madrid, mantuvo el pasado domingo una serie de reuniones con diferentes asociaciones de abonados y aficionados de la Plaza de Toros de Madrid en las que se hizo presentación de los carteles en la Plaza de Las Ventas. Todas ellas hicieron una valoración muy positiva de los carteles, mantuvieron un debate constructivo con los representantes de la empresa respecto a algunas de las circunstancias en las que se han producido las contrataciones de toreros y ganaderías y aportaron sugerencias a ser tenidas en cuenta para los festejos de temporada. Las asociaciones valoraron también positivamente la edición de la revista Taurovent. En estas reuniones han estado representadas la Asociación de Abonados de Las Ventas, La Unión de Abonados de la Plaza de Madrid, la Asociación del Toro, el Club Taurino de Madrid y la Peña el 7."
En la página de la Asociación El Toro de Madrid leo una nota informativa de la reunión que, en la parte correspondiente a la feria, dice:
Tras informarnos de los carteles de la próxima feria de San Isidro los representantes de los aficionados felicitaron a TAUROVENT [sic], por el esfuerzo realizado en cuanto a la contratación de, prácticamente, todos los matadores que merecen anunciarse en dicho ciclo. No así, con un buen numero de ganaderías anunciadas en el abono, que pueden dar al traste con el resultado artístico del espectáculo.
Jo, así da gusto, ¿eh, Choperita? Efectivamente, todo debió ser muy "constructivo". A ver cuándo los "representantes de los aficionados" vuelven por tu despacho a por más, para que Taurovent se pueda echar por encima unos cuantos cestos de flores adicionales, programe otra feria con unas combinaciones infumables de toros y toreros, y haga de su capa un sayo sin prácticamente oposición.

Recordando a Joaquín Vidal

Retrato de Joaquín Vidal, por José Bienvenida, tomado de elpais.esEl periodista don Joaquín Vidal Vizcarro falleció, como todo el mundo taurino sabe -también gran parte del no iniciado-, el 10 de abril de 2002. En los cenáculos de los aficionados se sigue hablando con admiración de su independencia, así como de la categoría literaria y moral que atesoraba.

En el primer aniversario de la muerte del maestro, la afición anónima logró que un azulejo perpetuara la memoria de Joaquín Vidal en la entrada del Tendido Bajo del 10. Desde entonces, cada año, antes del comienzo del festejo más cercano a la efeméride, los aficionados depositan una flor al pie del azulejo.

Este año, cuando se cumple el cuarto aniversario del fallecimiento, ese festejo es el del próximo domingo, 9 de abril, lo que se comunica a todos los interesados para que, puedan acudir o no a Las Ventas, rindan homenaje a Joaquín Vidal propagando la iniciativa entre familiares, amistades y conocidos.

Azulejo en memoria de Joaquín Vidal en la plaza de Las Ventas

domingo, 2 de abril de 2006

Eterno agradecimiento a Rafael de Paula

Retrato de Rafael de Paula, por Pascual, en el Diario de Jerez.Un servidor, de natural sensible y tontorrón, derramaba ayer sus buenos lagrimones aplaudiendo a rabiar, tras el paseíllo, a un Rafael de Paula que salió a saludar hasta los medios de Las Ventas con una parsimonia y una torería que hacía mucho tiempo que no se veían en esta plaza. Esos momentos y los del final del festejo, cuando el maestro cruzó entre ovaciones el ruedo cogido de los brazos de José Miguel Arroyo y José Antonio Morante, o esos otros, ya junto a la puerta de caballos, cuando las cuadrillas hicieron un semicírculo para permitirle recibir solo la postrera ovación entre gritos de ¡torero, torero!, fueron lo mejor de la tarde.

Del festejo en sí poco se puede comentar. Unas verónicas de Morante por aquí, un quite por orticinas con caracolina de Joselito por allá... casi todo con el capote, porque después, con los perritoros moribundos que habían elegido, poco se podía hacer. Si este festival no llega a ser en homenaje a Rafael de Paula, se arma en Las Ventas la de San Quintín por culpa del ganado.

Otra cosa buena hizo ayer el maestro Paula, y es que permitió a varios blogueros taurinos que nos conociésemos en los pasillos de Las Ventas. De un encuentro con el amigo Pablo García-Mancha surgió la posibilidad de conocer a Javier, a Costillares y fugazmente a Pgmacias. Un riojano, un guipuzcoano y dos extremeños (uno de ellos bloguero sin blog, que es como ser ministro sin cartera) que se habían desplazado desde su tierra hasta Madrid para homenajear a ese novelesco personaje jerezano, aún vivo, que ya se ha convertido en un mito: don Rafael Soto Moreno, en los carteles Rafael de Paula, torero de leyenda.

NOTA: La ilustración se corresponde con un fragmento del magnífico retrato de Rafael de Paula que, firmado por Pascual, ilustra la portada de las páginas especiales que el Diario de Jerez ha dedicado al torero con motivo del homenaje que se le ha tributado en Las Ventas. La he escaneado como he podido de un original arrugado y así ha salido. Mis disculpas.