jueves, 11 de enero de 2007

Decepcionó El Albero

Sin perjuicio de que siga pensando que Rafael Cabrera Bonet debe -porque sabe de toros y puede- hacer un programa taurino de altura en la COPE, lo cierto es que el primero me decepcionó bastante. Grabé el programa en el PC porque, desde hace años, no hay nada taurino capaz de tenerme despierto de una a cuatro de la madrugada, y lo escuché en dos sesiones entre el lunes y el martes.

Me ha costado bastante oír el programa entero, incluso haciéndolo a horas razonables. Desde el principio he notado a Rafael Cabrera poco ágil y atascándose en ocasiones, algo bastante lógico y disculpable al tratarse de su primera vez. Menos excusable resulta que se metiese en unos jardines socio-político-religiosos del todo impertinentes, pues no está ahí para luchar contra el aborto ni para meterse con el Bloque Nacionalista Gallego, sino para hablar de toros. Otro tipo de contenidos y diatribas chirrían en los oídos del aficionado, esté o no personalmente de acuerdo con sus planteamientos.

Israel Cuchillo le arrea estopa por doquier, lo mismo que Naturales, y estoy en parte de acuerdo con lo que dicen y con lo que insinúan. Por ejemplo sobra de la tertulia la cursilona e influyente marquesa de la Vega de Anzo, especialista en relaciones sociales, a quien muchos aficionados de Madrid estamos hartos de encontrar hasta en la sopa bien arrimadita al sol taurino que más calienta, chupando cámara, micrófono o tribuna y ocupando todo tipo de cargos, carguillos y carguetes, incluso oficiales. Creo que fue la presidenta fundacional de esa cosa llamada Las Majas de Goya, y ahora lo es de los históricos Pepejuanes. Entre ambas entidades han conseguido 12.900 euros de subvención de la Comunidad de Madrid, en cuyo Consejo de Asuntos Taurinos se sienta la marquesa, que no ha dimitido de su cargo a pesar de la escandalosa adjudicación de la gestión de la plaza a Choperita.

Siguiendo con los tertulianos, Domingo Delgado, quien pese a su juventud sabe bastante más de toros que la mucho más añosa marquesa, tiene un tono de voz demasiado ampuloso, y la forma desmerece del fondo de lo que dice, que suele tener interés. Víctor Pérez y Fernando Cisneros son también excelentes aficionados, pero como se comportan con cierta naturalidad, su discurso llega más al oyente. Coincido también con Israel Cuchillo en que no se debió cortar la tertulia cuando empezaba a animarse, y añado: menos aún para publicitar un premio, otorgado por el más casposo de los lobbies taurinos que existen en el orbe, a un ladrillo recopilatorio de ochocientos poemas -la mayoría indignos de ser así llamados- de tema taurino.

Hasta aquí lo malo, creo que todo subsanable si hay verdadero interés por mejorar, y eso es algo que hay que suponer de alguien como Rafael Cabrera. Además no todo fue censurable en este primer programa. Yo destacaría la entrevista a Esplá, que empezó bastante forzada pero acabó muy bien, con el torero hablando del juego de los toros en la corrida concurso de Almería. Esto, que en condiciones normales parecería lógico, es muy poco habitual en los tiempos que vive la tauromaquia y, por tanto, de agradecer tanto al entrevistador como al entrevistado. También se notó el cambio de aires y unos planteamientos generales mucho más cercanos al aficionado.

Sigo manteniéndome en mis trece de que mejor que Cáceres, cualquiera, máxime si es aficionado de verdad como el nuevo director de El Albero. Demos tiempo al tiempo, a ver si mejora la cosa en próximas semanas, pues hasta que comience la vorágine de la temporada taurina española hay tiempo de sobra para corregir errores.

2 comentarios:

jotaeme dijo...

¿Cómo se graban los programas de radio con el P.C.?
Gracias.

bastonito dijo...

Con una tarjeta sintonizadora