sábado, 10 de febrero de 2007

Desconcierto y rectificación

Hace unos días dábamos cuenta de una reunión que se había celebrado entre cinco miembros de la ya famosa -aunque del todo ineficaz- Platajunta de Aficionados de Madrid, y representantes del también ineficaz Consejo de Administración del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid. En ese post decíamos que dos de los representantes de los aficionados se habían levantado de la reunión al no serles entregada la oferta de Taurodelta -tal y como habían convenido los cinco previamente-, y que tres se habían quedado a taurinear. Pues no. Es falso, y tal como dije el otro día una cosa, hoy rectifico.

Resulta que el ex-presidente de la Asociación El Toro de Madrid, Salvador Valverde, que aunque ya no ostentaba el cargo había pedido que le dejasen acudir para no perderse el presunto plante, se fue de la reunión tras aducir en repetidas ocasiones que tenía que ir al médico. ¡Eso es un plante, sí señor! Por otro lado Emilio Morales, de la Peña Taurina El 7, se retiró con la excusa de que tenía otra cita posterior, y volvió a los cinco o diez minutos, cuando ya se marchaban todos, a buscar una bufanda que había olvidado.

Así pues, nadie se fue de la reunión -que duró unos treinta minutos- por el hecho de que no se pusiese a disposición de los aficionados la oferta de Taurodelta, y procede restituir a su debido lugar el honor de todos los asistentes, excepto el del ex-presidente que anduvo propagando un infundio que, por cierto, ha llegado hasta la propia Salamanca: En La Gaceta del miércoles 7 de febrero, se podía leer en la página de cotilleos y despellejes taurinos firmada por Carmen Esteban -que no creo que lea esta bitácora- lo siguiente, bajo el título Lo lograron, ya han dividido a la afición:
Se dio el asunto la semana pasada, cuando las cinco peñas de abonados más cañeras de la plaza de Madrid, se reunieron con los representantes de la CAM, y no sólo no lograron sus propósitos, sino que fueron divididos como aquel que parte un queso en dos mitades. Representando a la afición de la única plaza seria que queda, Las Ventas, acudieron a la reunión las siguientes asociaciones: Club Taurino de Madrid, representado por José Luis de la Chica, su presidente. La irreconocible Asociación el Toro de Madrid que, tras la infame gestión de su anterior presidente, parece que no levanta cabeza, siendo elegido Salvador Valverde para el cargo, que lo puede bordar y hasta puede que yo me haga socia. También estuvo presente la Casa de Córdoba, al frente de la cual está el célebre Mendiondo. Juan Luis Penna, en su puesto como baranda de la Unión de abonados de Madrid, y Emilio Morales como presidente de la "Peña el 7".

Pues bien, me cuenta mi informador que no había tomado vuelo el encuentro de unos con otros, cuando la afición, quedó dividida y los políticos del toro tronchados de la risa, se supone, al haber creado un cisma entre la clientela de la que zampan. Menuda bola, divide y vencerás. Sucedió que dos miembros de las asociaciones, concretamente los señores Salvador Valverde y Emilio Morales se levantaron de la mesa y, con las mismas se piraron a sus casas, me imagino que decepcionados por perder el tiempo de tan ingenua manera. Las otras tres peñas permanecieron sentadas.

La insurrección de los que abandonaron todo tipo de diálogo con Pedro Gómez Ballesteros, y sus muchachos, vino porque éste se negó a facilitar el pliego ganador en el último concurso, que solicitaron con el fin de ir haciendo un seguimiento de la gestión choperística que, en cuanto comience la temporada, tendrán que cumplir a rajatabla. Nada, verdes las han segado, la afición madrileña, no tiene derecho a conocer las tripas de una concesión pública, tela de irregular, que nos afecta a todos.
Me parece que el intoxicador ha hecho horas extraordinarias. ¡A ver si los buenos ahora van a ser los que se quedaron taurineando diez minutos más que los otros con Ballesteros y Martín Marín! En fin, mis más sinceras disculpas por haberme dejado colar un gol por debajo de las piernas.

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