domingo, 11 de febrero de 2007

Efemérides taurinas del 11 de febrero

Tal día como hoy ocurrieron, entre otros, los siguientes hechos de relevancia en el mundo taurino:
  • 1886 - Muere en la capital de México el matador de toros gaditano Bernardo Gaviño Rueda, a causa de la cornada que el 31 de enero anterior le había inferido un toro de Ayala en la plaza de Texcoco.
  • 1900 - Muere en Colmenar de Oreja (Madrid) el banderillero Juan Mota.
  • 1918 - Muere en Medina Sidonia (Cádiz) el escritor y crítico taurino Mariano Pardo Figueroa, Doctor Thebussem.
  • 1925 - Nace en Dos Hermanas (Sevilla) el matador de toros José Montero González. Nace en Golega (Portugal) el matador de toros Manuel Dos Santos Pires, Manolo Dos Santos.
  • 1926 - Manuel Báez Gómez, Litri, es corneado mortalmente en Málaga por el toro Extremeño, de Guadalest. Moriría una semana después en la misma ciudad.
  • 1932 - Nace en Albacete el matador de toros Pedro Martínez González, Pedrés.
  • 1939 - Nace en Pozorrubio de Santiago (Cuenca) el matador de toros Luis Alfonso Garcés Amago.
  • 1940 - Nace en Jerez de la Frontera (Cádiz) el matador de toros Rafael Soto Moreno, Rafael de Paula.
  • 1941 - Nace en Jerez de la Frontera (Cádiz) el matador de toros Manuel Román Rodríguez, El Estudiante.
  • 1944 - Nace en Caracas (Venezuela) el matador de toros Carlos Málaga, El Sol.
  • 1962 - Rafael Cavalieri Rosales toma la alternativa en Maracay (Venezuela) de manos de Diamante Negro.
  • 1975 - Nace en Lisboa (Portugal) el matador de toros Aleixandre Pedro Dos Anjos Roque Silva, Pedrito de Portugal.
  • 1978 - Jorge Gutiérrez Argüelles toma la alternativa en México, D.F., de manos de Manolo Martínez.
  • 1983 - Nace en Güejar Sierra (Granada) el matador de toros José Antonio Cejudo Fernández, El Güejareño.
  • 1996 - Ricardo Montaño Rodríguez confirma en México su alternativa de manos de Mariano Ramos.
  • 2002 - Julio César Vanegas toma la alternativa en Mérida (Venezuela) de manos de El Cordobés.
Sobre la muerte de Juan Mota en 1900, Don Ventura nos contaba lo siguiente en 1928:
Se puede ser vendedor de pescados y torero de los buenos, y para demostraros que ambas cosas son compatibles os ofrezco el ejemplo de Juan Mota, toreador distinguido de la clase de subalternos y no menos distinguido pescadero, cuyo oficio, profesión, o comercio, heredó de sus mayores y no abandonó mientras fué lidiador.

Juan Mota banderilleó por vez primera en Madrid el 27 de junio de 1853, el mismo día que Cayetano Sanz le cedió los trastos a Pepete I, y, hombre fuerte, ágil y valiente, cobró fama de buen auxiliar. Ingresó el año 1856 en la cuadrilla del Salamanquino, y el 59 pasó a la de Cúchares, con quien estuvo hasta el 67 que se doctoró Frascuelo, el cual, al hacer tal cosa, le dió el primer puesto en su cuadrilla.

Permaneció con Salvador hasta el año 70, que se retiró bien acomodado, continuando con el negocio de besugos y merluzas.

Veinte años llevaba retirado cuando Frascuelo se quitó de los toros, y la tarde del 12 de Mayo de 1890, la de la despedida del churrianero, salió haciendo el paseo entre las cuadrillas un anciano grueso y con el pelo blanco que lloraba como un chiquillo: aquel viejo era Juan Mota.

Había sido protector de Salvador cuando éste comenzaba; sentía por él inquebrantable adhesión y el origen de tal afecto fué el siguiente:

Un día del año 1863, Cuando Mota estaba en su apogeo, le paró por la calle un mozo a quien no conocía, que después de saludarlo con mucho desparpajo le dijo:

- Señor Juan: deme usté un capote para torear.
- ¿Y quién eres tú?
- Un hermano del delantero de la diligencia que trae el pescado para su casa; quiero ser torero y como no tengo capote se lo pido a usté.

A Mota le hizo gracia el mozo, comprobó la verdad de cuanto le había dicho y le regaló un capote de brega.

Aquel mozo era Salvador Sánchez (Frascuelo).

Hoy hace años que el señor Juan Mota falleció en Colmenar de Oreja, cuando contaba cerca de los setenta años, pues nació en Madrid el 9 de agosto de 1830.

Tuvo una reputación lisongera, pero aunque así no fuera, el hecho de haber favorecido al señor Frascuelo cuando éste daba sus primeros pasos, ¿no es un hecho meritorio? Lo es.

Aplaudamos, pues, aunque sólo sea por esto, al señor Juan Mota.

No hay comentarios: