martes, 24 de abril de 2007

Vocabulario taurino

DiccionarioAyer se presentó una nueva página en la Red dedicada a salvar palabras en peligro de extinción; una iniciativa que no está nada mal para recordarnos a todos la casi infinita variedad de matices que atesora nuestra lengua, en la que podemos encontrar un riquísimo vocabulario específico nacido del mundo taurino.

El vocabulario taurino también se está perdiendo, y ello es una consecuencia directa de que la Fiesta camina a pasos agigantados hacia la vulgarización. No olvidemos que el lenguaje no es nada más (y nada menos) que un sistema que responde a la necesidad de transmitir ideas, sensaciones, conceptos o actitudes a las demás personas. Si no hay nada que transmitir no hay lenguaje que valga, y es que la lidia ha perdido variedad, los toros sirven o no sirven, se emplean en el caballo o no se emplean... Me pongo enfermo cuando veo esas reseñas que, para cubrir el expediente, dicen eso de que "se lidiaron toros de Fulano de Tal, correctos de presentación, blandos y manejables"

Por eso se me ha ocurrido comenzar aquí un juego, por algunos llamado meme, para saber qué palabras del vocabulario taurino querrían salvar de la extinción los integrantes de la blogosfera taurófila.

Quiero empezar con una palabra que, aunque no es específicamente taurina, se utilizó durante mucho tiempo para designar la pujanza o vigor de los toros. Se trata de la palabra poder, que quizá se encuentre hoy en desuso porque los toros vigorosos han desaparecido de los ruedos. Que vuelvan esos toros y, con ellos, la palabra.

Envío el marroncete a los chicos de Toro, torero y afición, para que continúen la cadena. Así, de bitácora en bitácora, supongo que durará más el divertimento.

2 comentarios:

Ignacio dijo...

Yo propongo casta, palabra tabú para cualquier palabrero que se precie, se inventan cualquier palabro para justificar a los torerillos que no pueden con los toros con casta.

bastonito dijo...

Pues sí, es buena. Ahora los cursis llaman "raza" a la casta, y encima emplean mal el término, porque cuando se refieren a un toro "enrazado" suelen querer hablar de uno boyante.