miércoles, 16 de mayo de 2007

La Puerta Grande la abrió el 7

Nada tiene importancia si no hay toroY bien que me pesa decirlo, porque la gente que protestaba hoy durante la faena de Tejela al sexto tenía toda la razón. El torero no merecía salir por la Puerta de Madrid, pero la plaza padecía ese síndrome que de cuando en cuando, cada vez con más frecuencia, transmuta a Las Ventas en una plaza cualquiera de provincias, porque al día siguiente hay que contar en la oficina que uno ha estado en los toros.

Hoy, de seis toros que nos vendieron, sólo salió uno, y no era de la ganadería titular. Los cinco restantes, de Salvador Domecq, eran novillos regordíos que sí, que probablemente tendrían los cuatro años, pero estaban inválidos porque carecían de caja para soportar los kilos que les metieron. No era una corrida para Madrid en lo físico, pero es que tampoco lo era en lo intelectual. No me atrevo a mirar las páginas de los pesebreros porque seguro que hablan de encastadas noblezas y de toros que sirvieron. Para mí, de los cinco primeros no sirvió ninguno, por muy memo que fuese el primero de Tejela.

El sexto sí que fue un toro. Era un animal cinqueño, feo de hechuras y bastote, pero resulta que la cualidad de toro la da la edad aunque la normativa diga que los de cuatro son toros. Este animal alcanza la plenitud física y psicológica, repito, con cinco años, por mucho que la ley intente ir contra la madre naturaleza.

Tenía guasa el animalito o, lo que es lo mismo, las dificultades propias de su edad añadidas a la mansedumbre; pero era noble, y su condición de toro de verdad hacía que sólo ponerse delante tuviera mucho mérito. La gente lo percibió, pese a que el 7 intentaba hacer ver que Tejela estaba muy por debajo del toro y que el conjunto de la actuación no era como para salir por la Puerta Grande. De la acción se pasó a la reacción. Si el 7 no hubiera protestado tanto durante esa faena, yo el primero, los isidros no habrían pedido la oreja con tanta fuerza, y aquel a quien antes llamaban Trinidad (ahora le llaman El Magnífico los taurinos profesionales) se habría abstenido de regalar una salida a hombros más.

Urge prohibir que se salga a hombros por la Puerta de Madrid con menos de dos orejas de un mismo toro.

5 comentarios:

Pedro dijo...

Yo ayer estaba, por casualidad, en el 1 y es increíble lo poco que le importa a esa gente lo que pasa y lo poco que saben. Tienes razón, parece que sólo se manifiesten a la contra del 7. "Ignorantes", "indocumentados", les decían. Había unos cuantos disidentes (un acomodador de la plaza jubilado, un amigo suyo, yo) pero la verdad es que callábamos. Ahora, también creo que la oreja se la dieron el 3, el 4 y el 5, que cada vez están más llenos de despistados que se revolucionan cuando les hacen una faena en sus terrenos... Otra cosa: esto pasa, también, porque los abonados no van, le dan las entradas a otros y ésos quieren su ración de oreja... Y lo digo sin ser abonado, ya me gustaría... O quizás no...

Pablo G. Mancha dijo...

Bastonito, estoy de acuerdo contigo en casi todo. Pero en la tele el sexto toro, a pesar de ser bizco, me pareció precioso. La verdad es que me encantó.

Sánchez-López dijo...

De acuerdo contigo en todo, sobre todo en lo de las dos orejas en el mismo toro para salir a hombros por la puerta grande.

bastonito dijo...

Me cuentan que el inefable JuaJua dice, como yo, que la culpa de la oreja que dieron a Tejela por su labor en el sexto toro la tuvo el 7. No lo he leído pero me lo creo. Sin embargo estoy seguro de que los argumentos y las motivaciones de JuaJua serán completamente distintos de los míos.

Resulta que si yo tuviera que escoger una de las dos orejas que cortó Tejela ayer en Las Ventas elegiría la del sexto, simplemente porque éste era un toro y el tercero no lo era. Sin embargo, después de haberse concedido un apéndice por una labor perfilera ante un novillote inválido y bobalicón, resultaba completamente injusto regalar una Puerta Grande. Eso era lo que protestaba el 7: la Puerta Grande que se intuía que iba a regalar Trinidad a Tejela, y que unánimemente se ha tachado de excesiva. Ergo el 7 tenía razón, y la oreja del sexto no fue a favor de Tejela, sino en contra del 7, como dice Pedro. Muy edificante.

manon dijo...

¿Ves que suerte tienes, Bastonito? No ibas a ir y al final te encontraste con una sensacional Puerta Grande...

Ese principio de acción y reacción se viene dando cda con más frecuencia, como dices, y es fruto de la inclutura taurina del personal, que sólo entiende de sus copitas y sus meriendas porque, "coño, estamos de fiesta, ¿vamos a ir a pasarlo mal?" ¡Viva San Isidro!