martes, 29 de mayo de 2007

¡Que no quiero salir por la tele, leñe!

Llevo varios días, ahora que estoy de vacaciones, acudiendo a los apartados venteños. Generalmente siempre estamos los mismos: una pléyade bastante heterogénea de aficionados que se reúne para hablar de fútbol (sí, de fútbol) mientras aguarda a que las cuadrillas terminen de ponerse de acuerdo con los lotes, se verifique el sorteo y se permita, por fin, la entrada del público a los corrales de la plaza.

Uno, que es de gesto adusto, pelín asocial y nada telegénico, últimamente está bastante molesto con los del Plus, que en su afán de conseguir piezas de relleno para su programación taurina, se empeñan en hacer panorámicas y barridos de cámara de la fila de pacientes aficionados. Así, pendiente uno de darse la vuelta para no salir en la tele de frente, no hay manera de hablar de fútbol.

Creo que mi libertad de expresión futbolera y mi derecho a la imagen está por encima de la libertad de los del Plus de intentar rellenar horas de programación (nada que ver con la información), es decir, de hacer negocio, a costa de mi desencajada faz y de la de los demás personajes de la cola, por muy chuscos o singulares que seamos. Un día vale, se da uno la vuelta y ya está. Pero día tras día es insoportable.

No hay comentarios: