martes, 15 de mayo de 2007

Siempre la misma canción

Nada tiene importancia si no hay toroMorante, que hizo mohíno el paseíllo y estuvo amorrado todo el festejo (ya se sabe que nevando no ze pué toreá); Curro Díaz, que debería aprender a matar inmediatamente o decidirse a pasar a las filas de los de plata (se puede ser un gran torero sin ser matador de toros); Capeíta, que se dedique a otros menesteres porque hoy ha demostrado que lo suyo es cuestión de enchufe puro y duro.

Los de Núñez del Cuvillo sospechosos, y mucho, de afeitado. Sencillamente asquerosos.

No vuelvo hasta el viernes. Paso de los de Salvador Domecq, de los de Gavira y de los que los matan. Ya he regalado las entradas a un incauto que, después de esto, me odiará para siempre.

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