lunes, 1 de octubre de 2007

El torero número 13

Nacho Azofra saluda montera en mano en el MagariñosNacho Azofra vive en torero o, mejor dicho, vive como siempre se ha dicho que deben vivir los toreros de verdad: con dedicación a su oficio y dando ejemplo de señorío y de humildad. Pocos hay que lo consiguen.

El emblemático jugador número 13 del Estu, ídolo de la Demencia, fue objeto de un merecido homenaje en el polideportivo Magariños con motivo de su retirada de las canchas. A partir de ahora formará parte del cuerpo técnico del equipo estudiantil, y tuvo la humorada de presentarse al acto con una chaquetilla de luces sobre la ropa deportiva, tocado de montera y añadido. Incluso se marcó unos lances de salón con un capote en el centro de la cancha.

Lo que en otro podría parecer una patochada, en Nacho Azofra no lo es. Nacho es un aficionado serio, cabal e inteligente, que acude con regularidad al coso venteño incluso cuando no torean las figuras (no como algunos que yo me sé, que no quieren más que salir en las revistas del hígado), y al que más de una vez hemos oído lamentarse por tener que perderse un festejo debido a sus obligaciones deportivas.

A partir de ahora supongo que le veremos más, con sus amigos o con Ángel, su padre, en los tendidos de la monumental de Las Ventas. Estos son los aficionados que dan de verdad lustre a la Fiesta.

4 comentarios:

ventero666 dijo...

Mucha suerte a Nacho en esta nueva etapa en el Estu, su club, su casa.
Esperemos poder compartir muchas más tardes con él en Las Ventas.
Seguro que las verónicas las dió echando la pata p'alante no como el delantero merengue que las da perdiendo pasos como su amigo Ponce.

Costillares dijo...

Hay un matiz, que no siendo excluyente, diferencia a un famoso aficionado de uno que aparece por alli y es que a Nacho va a los tendidos de Sol.

bastonito dijo...

Pues sí, no lo quería decir para que no le linchasen los imbéciles de siempre, pero es cierto que va a tendidos de sol, y a andanadas de sol y sombra en ocasiones.

manon dijo...

Este es uno de los tíos que más me ha hecho disfrutar jugando al baloncesto. Que le vaya bonito, pero que aprenda, por Dios, a torear a la verónica.

Ahora, dudo que vaya a tener mucho más tiempo para los toros. Me temo que la vida de entrenador, aunque sea como segundo, no es mucho menos ajetreada que la del jugador.