lunes, 30 de abril de 2007

Le llamaban Trinidad

Azulejo anunciando Diarretil Juanse en la fachada de una farmacia de MadridDon Trinidad López, a la sazón presidente del festejo celebrado ayer en la Monumental venteña, cedió a la intolerable presión de los mulilleros y se fue de marrón por las calicatas abajo, concediendo a Curro Díaz una segunda oreja que le abría la Puerta de Madrid sin haber toreado con el capote, y ejecutando deficientemente la suerte suprema a un animal bobalicón y tullido que debió ser devuelto a los corrales. Don Trinidad se puso de mierda hasta los corvejones, y enmierdó de paso el prestigio de la que en teoría es la primera plaza del mundo.

A quienes demagógicamente afirman que lo importante no son los despojos que otorga el presidente, sino lo que se siente al contemplar la faena (de muleta, por supuesto), habría que preguntarles qué premio dejamos para las lidias completas, valerosas y artísticas a toros verdaderamente bravos, poderosos y con dificultades. Porque si el taurinismo percibe, como así efectivamente lo ha hecho, que se pueden cortar dos orejas en Madrid con cuatro naturales (bellísimos, eso sí) y un muestrario de pases accesorios (trincherillas, cambios de manos, etc., también bellísimos), podemos despedirnos de los dos primeros tercios y de la estocada.

martes, 24 de abril de 2007

Vocabulario taurino

DiccionarioAyer se presentó una nueva página en la Red dedicada a salvar palabras en peligro de extinción; una iniciativa que no está nada mal para recordarnos a todos la casi infinita variedad de matices que atesora nuestra lengua, en la que podemos encontrar un riquísimo vocabulario específico nacido del mundo taurino.

El vocabulario taurino también se está perdiendo, y ello es una consecuencia directa de que la Fiesta camina a pasos agigantados hacia la vulgarización. No olvidemos que el lenguaje no es nada más (y nada menos) que un sistema que responde a la necesidad de transmitir ideas, sensaciones, conceptos o actitudes a las demás personas. Si no hay nada que transmitir no hay lenguaje que valga, y es que la lidia ha perdido variedad, los toros sirven o no sirven, se emplean en el caballo o no se emplean... Me pongo enfermo cuando veo esas reseñas que, para cubrir el expediente, dicen eso de que "se lidiaron toros de Fulano de Tal, correctos de presentación, blandos y manejables"

Por eso se me ha ocurrido comenzar aquí un juego, por algunos llamado meme, para saber qué palabras del vocabulario taurino querrían salvar de la extinción los integrantes de la blogosfera taurófila.

Quiero empezar con una palabra que, aunque no es específicamente taurina, se utilizó durante mucho tiempo para designar la pujanza o vigor de los toros. Se trata de la palabra poder, que quizá se encuentre hoy en desuso porque los toros vigorosos han desaparecido de los ruedos. Que vuelvan esos toros y, con ellos, la palabra.

Envío el marroncete a los chicos de Toro, torero y afición, para que continúen la cadena. Así, de bitácora en bitácora, supongo que durará más el divertimento.

lunes, 23 de abril de 2007

Manifiesto de los Aficionados por una Fiesta Íntegra, Auténtica y Justa

Aunque en la parte inferior del margen izquierdo tengo puesto un enlace al Manifiesto desde hace semanas, no está de más recordarlo, máxime cuando los promotores han creado recientemente un blog dedicado a recabar adhesiones. Pincha en la imagen:

Ir al blog del manifiesto

sábado, 21 de abril de 2007

Beneficencia

Con los toros bajo el brazo, por FacundoEl amigo Facundo hizo una ilustración para las hojas volanderas que distribuía la Asociación El Toro de Madrid los días en que se anunciaban en la bochornosa corrida de la Prensa -¡ésa es otra!- toretes escogidos por los actuantes, que viene al pelo para ilustrar este post. Pero tragando con que los toreros puedan elegir el ganado con el que se van a enfrentar -que ya es mucho tragar-, ¿qué es más interesante para el público de Madrid? ¿Un mano a mano entre El Cid y Castella, con una corrida escogida por sus mentores, o Morante matando en solitario seis animalillos seleccionados por Rafael de Paula de entre los que pastan en las más dulzonas dehesas de la cabaña de lidia española?

Para la Comunidad de Madrid eso no importa, ni tampoco el hecho de que Morante pegase un petardo el Domingo de Resurrección de 2004 en la misma plaza y en similares circunstancias. Lo que ha inclinado la balanza hacia Morante es que éste actuará "desinteresadamente", aunque desde hace años no se sabe bien a qué elevados fines se destinan los ingresos de la corrida de Beneficencia.

Para mí que este festejo beneficia únicamente a Morante, a los ganaderos que cobrarán un pastón por enviar un torillo a Las Ventas, y a la insondable saca de la comunidad autónoma que dirige esa señora del casco y el chaleco fosforito.

Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy en parte de acuerdo con lo que dijo P. J. C. en Valéncia hui el pasado 2 de abril, aunque me gustaría saber qué motivación tuvo para hacerlo:
La tradicional Corrida Extraordinaria de Beneficencia, antaño la más importante de la temporada madrileña, se ha convertido en una pantomima, en una coartada al alcance de determinados matadores para poder anunciarse en la primera plaza del mundo con corriditas cómodas y público a favor gracias al reparto de un gran número de entradas de gañote. Se acabó la competencia, se acabó el carácter benéfico del festejo y se acabó el glamour que rodeaba al acontecimiento, con la presencia de la máxima autoridad del Estado en el palco, y fuente de coplillas religioso-populares subvertidas como aquella que se cargaba el Día de la Ascensión:

Tres jueves hay en el año
que relucen más que el sol:
Jueves Santo, Corpus Christi,
y... ¡la Corrida de Beneficencia!

Ya ni siquiera es un jueves, y quien se dedica a promocionarla es la empresa adjudicataria en vez de la propia -en teoría- Administración organizadora. Se ve que lo de cuidar los detalles también les trae al pairo.

viernes, 13 de abril de 2007

Surrealismo puro

Que en el primer cuatrimestre del año no haya presupuesto en un ente oficial para prestar un servicio por el que se garantizan (en teoría) los derechos del público a recibir el espectáculo en su integridad no sólo es de vergüenza, sino que además debería ser causa de que rodasen unas cuantas cabezas político-administrativas. A un mes de las elecciones es bastante improbable, pero por pedir que no quede.

lunes, 9 de abril de 2007

El salto del batracio

Jesulina, la rana torera
Ni Benítez ni leches. Quien mejor y con mayor propiedad lo ejecuta es Jesulina, la rana torera, que pasa a engrosar mi colección de chorradas taurinas. ¡Gracias, Bertita!

Talavante por la Puerta de Madrid

Talavante dijo que el Domingo de Resurrección era un buen día para morir en Madrid, y El Juli respondió que era un buen día para salir por la Puerta Grande. El extremeño hizo caso al madrileño y aprovechó que la gente estaba hasta las narices de la bueyada de Puerto de San Lorenzo para hacer una faena al sexto inexistente con el capote, emocionante y arriesgada con la muleta, y rematada con una estocada harto defectuosa, de efecto fulminante, que desató el triunfalismo del público y evidenció la falta de valor del presidente para mantener en su sitio la seriedad y el prestigio de la plaza de Madrid.

No seré yo quien niegue que Talavante estuvo ayer bien en Madrid. Por lo menos salió a por todas, que es lo mínimo que puede exigirse a un torero en esta plaza. Pero de ahí a regalarle una salida por la Puerta Grande va un abismo, sobre todo cuando en el conjunto de su labor escuchó tres avisos.

El Juli también estuvo un tanto plasta frente a los dos mulos que le tocaron en suerte. Sin embargo no procede cargar las tintas contra él, máxime si tenemos en cuenta que estamos pidiendo constantemente que las figuras vengan a Madrid fuera de las ferias, y no podemos crucificarlas cuando vengan de la manera que él lo hizo ayer, con evidente honradez, aunque luego las cosas no saliesen redondas.

Por fin, el hijísimo anduvo tirando líneas fuera de cacho toda la tarde. A eso los taurinos lo llaman elegancia, y a la bobaliconería de los toros calidad. Apañados estamos.

(Antes de comenzar el festejo, los aficionados depositamos flores bajo el azulejo dedicado a Joaquín Vidal. Juan Pelegrín publica en las-ventas.com una fotografía de Luis Picazo haciendo lo propio)

domingo, 8 de abril de 2007

Efemérides taurinas del 8 de abril

Tal día como hoy ocurrieron, entre otros, los siguientes hechos de relevancia en el mundo taurino:
  • 1822 - Muere en Mazatlán (Sinaloa, México), de resultas de las heridas recibidas en un festejo taurino celebrado el día 2 anterior, el matador de toros Jerónimo Cruz, El Barquero
  • 1839 - Juan Pastor, El Barbero, toma la alternativa en Madrid de manos de Juan León
  • 1897 - En la plaza de Valencia Rafael Gómez Ortega, El Gallo, torea por primera vez en público
  • 1910 - Muere en Córdoba al matador de toros Rafael Molina Martínez, Lagartijo Chico
  • 1917 - Alejandro Sáez Ortiz, Ale, toma la alternativa en Carabanchel (Madrid) de manos de Relampaguito
  • 1917 - Juan Silveti Magnon confirma la alternativa en Madrid de manos de El Gallo
  • 1928 - Manuel Díaz Portillo, Torerito de Málaga, toma la alternativa en Málaga de manos de Chicuelo
  • 1928 - Mariano Rodríguez Soriano toma la alternativa en Sevilla de manos de Algabeño
  • 1933 - Nace en Écija (Sevilla) el matador de toros Jaime Ostos Carmona
  • 1956 - Mario Carrión Bazán confirma la alternativa en Madrid de manos de Victoriano Posada
  • 1962 - Se suicida pegándose un tiro en la cabeza en su finca de Utrera (Sevilla) el matador de toros Juan Belmonte García
  • 1986 - Nace en Lima (Perú) el matador de toros Fernando Roca Rey
  • 1979 - Francisco Picado, El Portugués, toma la alternativa en Carabanchel (Madrid) de manos de El Cabañero
  • 1979 - Francisco Javier Santoyo, Paco Santoyo, confirma la alternativa en México
  • 1995 - Ricardo Montaño Rodríguez toma la alternativa en Texcoco (México) de manos de Manolo Mejía
  • 1995 - Juan Antonio Algaba Cobo, Juan Antonio Cobos, toma la alternativa en Guillena (Sevilla) de manos de El Cordobés
  • 1997 - Muere en México, D.F., el matador de toros Anselmo Liceaga Rionda
  • 2001 - José García Sánchez, El Doctor, toma la alternativa en Jaén de manos de Juan Carlos García
  • 2001 - Jesús Millán Cambra confirma la alternativa en Madrid de manos de José Luis Bote

sábado, 7 de abril de 2007

Pedazo de libro de toros

Servidor, a causa de una muy humana precaución y aunque el autor sea un amiguete, cuando recomienda un libro es porque lo ha terminado de leer y le ha gustado. El libro del que hablo ahora es la excepción, porque ni lo he acabado todavía ni conozco de nada a quien lo ha escrito.

Se trata de Sangre de Llaguno. La razón de ser del toro bravo mexicano, de Luis Niño de Rivera. Un libro denso de más de quinientas páginas documentadísimas que va desgranando poco a poco la historia ganadera de la familia Llaguno durante aproximadamente un siglo, marcando las imprescindibles y a veces turbulentas coincidencias de la evolución de sus dos ganaderías con el desarrollo de la nación mexicana.

Quien desee leer una historia de toros rigurosa y documentada, sin sombrerazos ni concesiones a la galería, sin chismes ni cotorreos, que se compre este libro para ir poco a poco saboreándolo, aprendiendo y consiguiendo tener una visión un poco más universal de la Fiesta.

Copio lo que dice la contracubierta:
A partir de unas cuantas reses bravas traídas de España, los hermanos Llaguno fundaron una ganadería y se empeñaron en lograr en su crianza la bravura y el trapío necesarios para la buena lidia. Con ello lograron desarrollar el toro que ha sostenido la fiesta brava mexicana durante los últimos cien años. Varios de los más famosos toreros y ganaderos constataron los resultados, logrados a partir de muchos años de empeño indomable, de intuición y trabajo, no exto de fallas y sinsabores pero siempre tenaz. Y en nuestros días lo siguen constatando. Luis Niño de Rivera cuenta las andanzas, logros y tropiezos de Antonio y Julián, los hermanos Llaguno, los colores de sus épocas y los minuciosos registros de crianza que les permitieron convertirse en exitosos ganaderos y personajes de leyenda.

jueves, 5 de abril de 2007

Recordando a Joaquín Vidal

Joaquín VidalEl próximo 10 de abril habrán transcurrido cinco años desde que Joaquín Vidal abandonó el mundo de los vivos. Su memoria sigue presente en el corazón de los aficionados, pese a que el taurinismo profesional y la mayoría de los informadores taurinos han procurado enterrarla por todos los medios posibles, y es que la mezquindad de algunos no tiene límites.

Azulejo en memoria de Joaquín VidalComo ya es tradicional el día del festejo más cercano al aniversario de la muerte del maestro, los aficionados que acudamos a Las Ventas nos acercaremos, antes de comenzar la corrida, a la puerta del tendido bajo del 10 para depositar una flor bajo el azulejo que se colocó allí por iniciativa popular. Esto ocurrirá el 8 de abril, Domingo de Resurrección.

Dos razones para ser torero

"Hay dos situaciones que impulsan definitivamente a El Arqueño a emprender la aventura de ser torero. Estando en Umbrete, Manuel Barea padre manda a etiquetar miles de botellas de vino tinto con la publicidad del Restaurante El Trincherazo y fotos de Juan Antonio Ruiz Espartaco, Curro Romero, Manuel Díaz El Cordobés y Jesulín de Ubrique. Un día, padre e hijo llegan hasta la finca Ambiciones, propiedad del matador de toros Jesús Janeiro, para entregarle gran parte de la producción etiquetada con la foto de Jesulín de Ubrique y unos cientos de bragas con el nombre del torero. Aquel impacto fue definitivo: la dehesa, el toro bravo, la grandeza que envolvía la mansión de los Janeiros, el tigre, los coches de lujo..., todo aquello, conseguido con la espada y la muleta por Jesulín, se quedó grabado para siempre en la cabeza de El Arqueño que desde aquel día dijo que quería ser torero para conseguir todo aquello que había visto en la finca del maestro."

Como diría un asturiano, hay que se joder...

lunes, 2 de abril de 2007

Me quedan dos telediarios

Lo de ayer en Las Ventas fue inenarrable. Muerto de frío y hastiado, abandoné mi localidad tras el cuarto toro (que era el octavo que salía de chiqueros) en busca de un cafelito resucitador. En el pasillo, hablando con un aficionado, le comentaba que la Fiesta se ha convertido en un espectáculo insoportable; que con festejos así no hay plataformas ni poderes públicos que puedan hacer nada para salvarlo de la desaparición a medio plazo. Él me contestaba que la Fiesta, para sobrevivir, tiene que definirse de una vez. Lo malo es que la Fiesta que quieren los taurinos profesionales es éticamente intolerable y, por tanto, escasamente defendible.

La corrida que enviaron los hermanos Martínez Pedrés para tomar antigüedad en Las Ventas estaba podrida desde el punto de vista físico y también desde el de la casta. Animales que sólo tenían volumen, regordíos, tontos del haba, a los que no se notaba la edad por ningún lado. Emoción nula por parte de los toros, y disposición muy escasa de los toreros. Ya está bien de echarle siempre la culpa al empedrado.

Unos pocos festejos más como el de ayer y me haré antitaurino. Lo juro.

domingo, 1 de abril de 2007

El "Bálsamo de Fierabrás" cura a "El Machete"

Cuenta Cossío que, cuando el tratadista y escritor don Luis Carmena Millán escribió su libro “Lances de capa” incluyó en él un artículo denominado “La cogida de El Machete”, tras encontrarse un antiguo folleto de medicina, publicado en Madrid en 1792, que narraba curas maravillosas a partir de un bálsamo inventado y recomendado por el cirujano don Miguel Santa Cruz Villanova. El título del folleto era “Bálsamo prodigioso a favor de la vida de los heridos de puñal, espada y palo”, aunque seguro que cuando don Miguel lo inventó nunca se hubiera podido imaginar su aplicación taurina, para heridas por asta de toro, en el caso que describiremos seguidamente.

Tarros de botica“El Machete” era el apodo de un aficionado que quería llegar a ser torero, del que se desconoce su verdadero nombre y origen, pero que progresivamente fue aprendiendo y mejorando sus conocimientos hasta llegar a ser posiblemente el primer profesional aragonés a pie del que se tienen noticias, pues hay constancia de que en 1754 figuraba ya contratado como primera espada para las fiestas de Zaragoza. Puede deducirse que se iría curtiendo en las capeas pueblerinas y actuaría en las primeras plazas cerradas (Aljafería, Coso y Magdalena) que hubo en la ciudad inmortal, antes de la construcción del actual coso de Pignatelli, que no se inauguraría hasta 1765.

Relata Carmena que “El Machete” salió en una de estas corridas a matar uno de los toros que le correspondieron en suerte que, al parecer, era navarro o castellano y tras unos pocos ceñidos pases de muleta lo citó a recibir, propinándole una gran estocada completa en todo lo alto. Pero, desgraciadamente, el toro se le revolvió y persiguiendo al torero con saña le empitonó por el muslo derecho, cercano a la corva, quedando el infeliz lidiador sentado sobre la cabeza del astado y sujeto arriba, debido a su pierna atravesada. La fiera siguió corriendo por el ruedo, paseando por la plaza al torero de esta guisa hasta que, para sacudirse el peso, de un brusco movimiento lo lanzó a tierra, cayendo “El Machete” exánime y sin sentido. Sus compañeros saltaron a la arena y sería evacuado rápidamente por ellos.

Pero aquí viene lo curioso del relato. Una herida como la que recibió era similar a las producidas en las reyertas callejeras por puñales y espadas y al curandero que le atendió, al parecer, no se le ocurrió otra cosa que aplicar el bálsamo del doctor Santa Cruz al tremendo boquete del muslo del matador. Tras repetidas aplicaciones, cuentan que comenzó a mejorar la herida y al mes de haberse producido el percance estaba ya el torero en disposición de seguir practicando su arriesgada profesión.

Gracias, por tanto, al bálsamo prodigioso del doctor Santa Cruz “El Machete” seguiría toreando unos años más, aunque en el relato no se haga mención alguna sobre la situación de movilidad en que quedó su pierna derecha tras tan grave cogida, ni de las secuelas adicionales que le pudieron quedar posteriormente. Claro que de lo que se trataba era sólo de alabar las cualidades milagrosas del famoso bálsamo, empleado por primera vez para las heridas por asta de toro, aunque, al parecer, no sería la última, pues la noticia se extendió como la pólvora entre los curanderos que atendían en las corridas de toros y a partir de entonces lo utilizarían repetidamente, aunque no siempre llegara a ser tan eficaz como en el caso relatado. Y la gente del pueblo llano, siempre tan chusca y con ganas de broma, empezaría a llamar al ungüento maravilloso del doctor Santa Cruz “el bálsamo de Fierabrás”, aunque la mayoría no hubieran podido leer El Quijote porque, por desgracia, eran analfabetos.