sábado, 24 de mayo de 2008

Hay excepciones que merecen la pena

Chapu Apaolaza e Iñaki Ochoa de Olza, entre otros, corren el encierro de PamplonaCuando rediseñé esta página tras la resucitación de hace unas semanas decidí poner un blogroll, a la izquierda, en el que irían apareciendo los posts más recientes de los blogs que suelo visitar. Suprimía así una lista de enlaces engorrosa y casi inútil, y me evitaba esos posts que no sirven más que para enlazar a otros, quedar bien -o mal, según- con determinada gente y ejercitar una especie de endogamia en la blogosfera taurina que no me gusta nada.

Hay, sin embargo, una bitácora de entre todas las que visito por la que siento especial predilección, y es Nadando con Chocos, de Chapu Apaolaza. Desde que en el extinto burladero.com, en el independiente, publicamos una desgarrada crónica suya de un festejo celebrado en Azpeitia, no he dejado de seguirle y de admirar cómo progresa en su oficio con humildad, sin prisa, y cómo cultiva ese don que tiene para tocar con delicadeza el corazón del lector.

Acabo de leer un post en su blog que me ha puesto los pelos de punta. Es corto, pero tiene todo lo necesario para decir lo que pretende: un titular que acojona, la fotografía que acompaña a estas torpes letras, media docena de líneas de texto, una jota y un enlace. ¿Para qué más?

- Se oye en el cielo (del Himalaya) una jota

Sirva este post para reconocer públicamente la valía de Chapu -¡bendita sea la rama que al tronco sale!-, y para solidarizarme con el homenaje a un montañero y corredor de encierros muerto haciendo lo que más amaba en este mundo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Martín. Siempre tan generoso conmigo. Pero el mérito no es de el que cuenta la vida de otros, sino de esos otros Un abrazo Chapu