sábado, 31 de mayo de 2008

Hay que empezar a matar vacas, don Adolfo

Se lidiaron ayer en Madrid animalillos de Adolfo Martín muy desiguales de presentación, algunos verdaderas raspas indignas de esta plaza. Todos descastados salvo el sexto, que tuvo algo de castita pese a resultar manso; además salieron flojos primero, cuarto y sexto, y directamente inválido el quinto. En casi todos los toros se simuló la suerte de varas.

Y mientras esos renqueantes y tontucios boquerones saltaban uno tras otro al ruedo, el sector más vociferante de la afición venteña guardaba un silencio que, resultando en otras ocasiones sospechoso, ayer fue escandalosamente cómplice y activo, porque se permitió la licencia de mandar callar a algunos de los que sí denunciaban el atropello. Flaco favor hacen con semejante actitud a la plaza de Madrid, a la Fiesta, a Adolfo Martín e incluso a ellos mismos. A la salida eran un clamor los comentarios sobre este asunto de las distintas varas de medir, pues aunque en los toros todo el mundo está en su derecho de protestar, callarse o aplaudir, nadie está legitimado para mandar a un aficionado que cierre la boca.

En cuanto a Adolfo Martín, llevamos años diciendo que practica el pan para hoy y hambre para mañana, porque no se puede llevar una ganadería como una fábrica de tornillos, ajustando la producción a la demanda. Las ganaderías de lidia, cuanto más producen -es decir, cuanta menos selección se hace-, más se descastan, y no hay más que ver el constante aumento de la producción de toros de Adolfo -y de su tío, dicho sea de paso, aunque Victorino sea mucho más listo- para entender lo que está pasando en esa casa.

Ayer no hubo toros en Las Ventas, así que de los toreros que hablen otros. Ni siquiera voy a poner una foto de las que me ha mandado Lupimon (gracias, Luis), porque hacerlo sería dar importancia a un festejo vergonzoso y a una afición vergonzante.

NOTA: Edito el post porque he cambiado de opinión y sí voy a poner una foto que Lupimon ha titulado "El primero saludando". No hay más que comentar.

El primero saludando, por Lupimon

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo en todo lo que dice acerca de la corrida de ayer, en todo, lo que usted piensa es lo mismo que pienso yo.

Aficionada venteña

Anónimo dijo...

La afición de Madrid tiene tragaderas como las de todas las plazas, pero no es de recibo y resulta sospechoso que ciertos personajes conocidos de la afición manden a Adolfo unos añitos sin venir, le llamen sinvergüenza y otros días tan calladitos con corridas igual de malas o peores. Todo muy sospechoso.