domingo, 20 de julio de 2008

Luces y sombras de Céret de Toros '2008

Puerta principal de la plaza de CéretAún en Céret, donde casi veinte años después de nuestra primera comparecencia hemos decidido permanecer varios días adicionales a la feria taurina, que ya iba siendo hora, comienzo a escribir estas líneas para contar algunas impresiones de lo ocurrido.

Sin más preámbulos diré que la corrida veragüeña de Prieto de la Cal que abría el sábado la feria, de muy desigual presentación (cien kilos de diferencia entre algunos de los toros en los corrales), no debió comenzar jamás. El aguacero precedente y el que se desató nada más romperse el paseíllo hacían inviable un festejo que se dio contra todo pronóstico, suspendiéndose tras la lidia del tercero con el ruedo convertido en una piscina. Solamente razones económicas, más que taurinas y de respeto a la afición, explican el desaguisado. Ganaron los toreros, el ganadero vendió tres de sus toros, la ADAC dejó de pagar los otros tres (Tomás Prieto de la Cal se los llevó de vuelta a Huelva), y el público aflojó íntegro el importe de unas localidades que este año han subido una barbaridad. Nunca la ADAC, cada vez más permeada por el taurinismo profesional, había mostrado semejante falta de sensibilidad hacia el público, aunque en este aspecto se superó el lunes, como ya comentaremos.

Con la afición todavía subiéndose por las paredes por el atropello del día anterior comenzó la novillada matinal del domingo. Los utreros de Bucaré, bien presentados, tomaron diecisiete varas e hicieron ostentación de su casta santacoloma-buendía poniendo unas veces en dificultades a los novilleros, y otras derrochando una nobleza que no siempre fue aprovechada. Antonio Nazaré, por ejemplo, no pudo con la encastada nobleza del primero, al que se concedió una excesiva vuelta al ruedo póstuma, y cortó una benevolente oreja del cuarto; Alberto Lamelas naufragó en ambos novillos con insulsas labores que fueron silenciadas, marchándose antes de la finalización del festejo a Madrid, donde me cuentan que también estuvo fatal esa noche; Cristo Fourcart anduvo perdido e intentando abusar de unas ratonerías que dicen poco y mal de su futuro en la profesión. Al finalizar el festejo, el mayoral tuvo que salir al ruedo a saludar.

Tras la tradicional, divertida y cada vez más multitudinaria comida de confraternización entre aficionados (este año nos juntamos comiendo cerca de cuarenta desplazados a Céret, españoles y franceses), acudimos a la plaza para presenciar una corrida de Hernández Pla que había causado sensación en los corrales por lo parejo de su presentación y su excelente trapío. Lamentablemente los toros no dieron el juego deseado y adolecieron de una falta de fuerza y un descastamiento muy preocupantes. En este festejo presenciamos estupefactos cómo el palco se plegaba descaradamente a los deseos de un matador, cuando a instancia de David Mora la presidencia ordenó tocar a banderillas en el tercero, que sólo había entrado una vez al caballo (algo inconcebible en esta plaza); luego se tocó a muerte con sólo tres rehiletes en el espinazo del toro, y esto ocurrió otra vez durante el festejo. Este David Mora, que insta cambios de tercio improcedentes y que durante su propia faena de muleta tiene la desfachatez de pedir que toque la música, brindó la muerte de uno de sus toros a Juan Carlos Carreño y, quizá por ello, fue premiado con una sustitución al día siguiente. En otro caso no se entiende.

La corrida estrella de la feria era la del lunes, en la que Luis Francisco Esplá y El Fundi debían lidiar mano a mano el lote de toros más caro de la historia de la ADAC, venido de la finca de José Escolar Gil, pero el cartel se desbarató el domingo al ser herido El Fundi en la miurada de Pamplona. Fue sustituido por Sergio Aguilar y David Mora, pasando el festejo a ser uno ordinario de tres matadores, y aquí llegó el segundo atropello de Céret de Toros '2008, porque cuando unos aficionados españoles fueron a devolver dos boletos ante la sustitución del de Fuenlabrada, se les negó su derecho en primer lugar por el personal de la taquilla, y después por un directivo de la ADAC a quien fueron a reclamar. Así pues no cabe hablar de equivocaciones sino de actitudes conscientes, y ello supone una vergüenza, una soberana decepción y un escándalo mayúsculo. Recuerdo que en 1989, la primera vez que vine a esta plaza, devolvían el importe de la entrada a quien lo solicitase porque se había anunciado una corrida cinqueña de Sánchez-Cobaleda y sólo se pudieron lidiar cuatro toros de esa edad. Ese tipo de detalles, además de la integridad que en general tienen las reses que se lidian aquí, fueron los que nos enamoraron a muchos aficionados, y de unos años para acá se están perdiendo.

Esplá con los picadores en CéretLuego el festejo fue, de principio a fin, de homenaje a un Luis Francisco Esplá que no estuvo ni mucho menos bien, y contó con la inestimable colaboración de un magnífico encierro de Escolar, desigual de presentación y juego, con algún toro escobillado, pero que en conjunto tuvo mucha casta, tomó veintiuna varas y dio al espectáculo esa emoción a la que estamos acostumbrados en esta plaza. Regalaron una oreja a Mora, mas el protagonismo fue de Esplá y de los escolares. El maestro alicantino había sido recibido con una impresionante ovación, y fue despedido con otra no menos grande mientras los areneros le hacían el pasillo ante el anuncio que había hecho Esplá, en el brindis al médico y luego con unos inequívocos gestos al público, de que no volvería a torear en Céret. Una emocionante despedida a un torero que, junto a la integridad del toro que aquí se lidia, ha sido puntal de la feria taurina de esta ciudad durante muchos años. También saludaron sendas ovaciones el ganadero y el mayoral.

Para concluir, ya desde Madrid, este kilométrico post, diré que mi impresión este año es la de que estamos siendo testigos de un final de ciclo, pues el poder del taurinismo profesional empieza a ser demasiado grande en Céret. La labor de Juan Carlos Carreño, que empezó siendo un mero gestor administrativo-taurino contratado por la ADAC y a sus órdenes, ha pasado a ser imprescindible para una asociación cuyos miembros se han dormido en los, por otra parte, merecidísimos laureles. La enorme subida de precios, la injustificada celebración del primer festejo, la negativa a devolver el importe de las entradas del último, y que ninguno de los tres días se consiguiese poner el cartel de no hay billetes en una plaza que afora 3.700 localidades, son signos evidentes de que la ADAC no va por buen camino y debería meditar mucho este invierno sobre cuáles son de verdad sus objetivos. El ciclo anual denominado Céret de Toros sigue siendo muy importante para los aficionados, sí, pero menos que hace un año.

6 comentarios:

chacorro dijo...

Todas las plazas han bajado el nivel de exigencia,empezando por Madrid,Céret es consecuencia de los tiempos que corren para la fiesta,aun así chapó por la gestión de esta plaza.

Anónimo dijo...

COMO AFICIONADO ASIDUO AL COSO DE CERET,CONSIDERO QUE VUESTRO COMENTARIO ES EXACTO A LO SUCEDIDO,POR OTRA PARTE SI LOS AMIGOS DE LA ADAC QUIEREN PASAR DE LO VERDADERO A LA VULGARIDAD,IGUAL QUE EN LA INMENSA MAYORIA DE PLAZAS,SOLO TIENEN QUE SEGUIR EN LA LINEA DE ESTOS TRES ULTIMOS AÑOS,ESPERO Y DESEO RACIOCINEO DE CARA AL AÑO PROXIMO,ALEJARSE DE MALAS INFLUENCIAS,TOROS DE VERDAD Y CARTEL PARA TOREROS DE VERDAD.ANIMOS AMIGOS DE ADAC Y A TRABAJAR.

Cerra dijo...

Muy buena descripción de lo acontecido en Ceret, tenía ganas de leer la verdadera opinión de un aficionado, espero que el próximo año no ocurran estas picardías.
Ahora en agosto haber si recuperamos Cenicientos que el año pasado se noto una ligera mejoría.

Anónimo dijo...

CON SU CRONICA LO UNICO QUE DEMUESTRA ES MUY POCA PROFESIONALIDAD Y POCO RESPETO POR EL MUNDO TAURINO.LOS TOREROS ESTUBIERON A LA ALTURA ANTE UNOS TOROS CON MUCHAS DIFICULTADES.
ESPLA HIZO UNA LIDIA MUY TECNICA
AGUILAR MUY FIRME Y VALIENTE
DAVID MORA SUPO ENTENDER AL TORO CON DECISION(POR ESO CORTO LA OREJA)
HAY QUE SER REPETUOSO ANTE TODO Y SI ESTOS ESPADAS FORMABAN EL CARTEL ES PORQUE LO MERECIAN Y SI NO L0 ENTIENDE ES PROBLEMA SUYO.

bastonito dijo...

Sólo un comentario que hacer al último anónimo: Yo, de profesional, nada, y a mucha honra; de respeto al mundo taurino profesional, plagado de mafiosos, cada vez menos, también a mucha honra. Gracias por su opinión, que reafirma mis convicciones.

Anónimo dijo...

ESTIMADO AMIGO,NO CEO QUE NADIE SE CONSIDERE PROFESIONAL DE ESTO SALVO QUE COBRE POR ELLO,CON RELACION A LOS TOREROS TODOS CONOCEMOS QUIEN ES QUIEN,EL SR DAVID MORA NO CORTO UNA OREJA,SE LA REGALARON,TENGO FOTOGRAFIAS DEL EVENTO Y EN LA PLAZA NO HABIA NI CINCUENTA PAÑUELOS,PERO EL SEÑOR PRESIDENTE TENIA PRISA EN SACAR EL PAÑUELO,ES POSIBLE QUE LA MISMA RAPIDEZ QUE UTILIZO EL SABADO PARA DAR COMIENZO A UNA CORRIDA QUE TODOS PAGAMOS Y MUCHOS NO PUDIMOS VER"OSEA UN EJEMPLO DE PRESIDENTE"