viernes, 4 de julio de 2008

Respuesta de Lupimon a la carta abierta anterior

Distinguido aficionado Bastonito:

Después de leer la carta abierta que me dedicas, aunque sólo sea por el respeto que me mereces como aficionado, me veo en la obligación de contestarte.

Estoy absolutamente de acuerdo en esas líneas rojas que no pueden sobrepasarse, e incluso voy más lejos: en lo referido al toro, intento predicar con el ejemplo y por eso soy de los pocos que, siempre que voy a los toros, llevo esa celebre chapita -Nada tiene importancia si no hay Toro. Por una Fiesta Integra ¡No al Fraude!- y, además, me vanaglorio de lucirla ante los taurinos.

Y, respecto al torero, además de coincidir contigo en esas virtudes fundamentales de valor y técnica (aunque ésta a veces se suple con el oficio ¿no te parece?), yo voy algo más lejos y también le exijo responsabilidad, dignidad, vergüenza torera...

Aceptadas por tanto tus bases, y dado que entrecomillas algunas cosas de las que yo dije, también me voy a permitir entrecomillar otras, que también dije.

“Estaba disconforme con las actuaciones del de Galapagar en plazas poco exigentes y, en consecuencia, cuando viniese a Madrid, no iba a comulgar con ninguna farsa”

Lo repito para evitar que, los que no me conocen, puedan pensar que soy de los fanáticos que fueron a la plaza con el pañuelo blanco en la mano. Más bien creo que es fácil deducir que iba con la idea de encontrarme con algo parecido a una charlotada.

“...quisiera que reflexionásemos y viéramos como se está juzgando a José Tomás, pues estoy harto de que, con el resto del escalafón, traguemos y a muchos les perdonemos, que se anuncien con ganaderías impresentables, no toreen de capa, no entren a quites, no estén colocados en su sitio en el segundo tercio, hagan faenas a inválidos, tontitoros y otros especimenes impresentables, saquen muletas king-size, no tengan repertorio, no sepan colocarse, citen y toreen con el pico, linealmente y hacia fuera, intenten lucirse con moribundos, quieran justificarse con el arrimón, no lidien -ni, por supuesto, toreen- cuando el toro tiene alguna dificultad, estén dando trapazos hasta que suene un aviso, maten de bajonazos, les regalen las orejas, e incluso algunos puristas se las pidan y a veces sin merecerlas...”

Este fue en su día el principal motivo de escribir el artículo y, ahora, me ratifico en él al 100 %, con más razones que entonces, pues he podido comprobar que algunos de los que más le atacan, ni siquiera estuvieron en la plaza... (esto, para mí, cuando menos, es sorprendente ¿no crees?). Parece que no me expliqué bien, pues mi artículo más que una defensa de José Tomás, que en muchos aspectos también lo era, fue escrito más bien como una crítica a la diferencia de trato que estaba recibiendo con respecto al resto de toreros del escalafón. Se ve que escribo mucho, pero poco claro.

Entrecomillas algunas frases mías, que fui el primero en denunciar, para devaluar su actuación; no te contesto, pues no quiero entrar en polémica y convertir esto, no en un debate esclarecedor, sino en una exposición de argumentos, que incluso puedan llegar a ser hasta demagógicos, en defensa de posturas encontradas, o, lo que sería peor, por no reconocer errores que podamos tener o haber tenido.

¿He dicho en algún sitio que me pareciesen bien las 4 orejas del primer día?. Sinceramente no me he enterado, y tampoco entro en cuestiones de orejas, pues viendo como están en la plaza de Madrid, me tienen absolutamente sin cuidado, pero no importa. Ahora bien, parece que a ti si te preocupan a juzgar por tu apostilla (y ahora soy yo el que, en lugar de entrecomillar, subrayo un párrafo de tu carta): Si la ganadería era cómoda, si las astas no estaban limpias, si los compañeros eran poco menos que ursulinas, si los sobreros estaban elegidos a modo, si se alivió, si hubo enganchones y pico... realmente no entiendo por qué se le dieron ese día cuatro orejas, a no ser que tanto trofeo estuviese motivado por esa "campaña de marketing perfectamente orquestada y hasta ahora desconocida en el mundo de los toros". Y aquí también te recuerdo un comentario, creo que tuyo, a otro de ROBER; el de éste decía: Martín, la faena al segundo son dos orejas, aún a pesar de la espada, que cayó desprendida. Olvidándonos de los despojos, hubo tandas con la izquierda muy de verdad, ligando y de mano baja. Tú respondías: Yo diría que una en su primero por imperativo legal, y las dos del otro. (https://www.blogger.com/comment.g?blogID=15319861&postID=5988600538597308822). Si no hubo ironía en tu respuesta, y quisiera que la hubiese, me atrevería a decir que te parecieron bien las dos orejas de su segundo.

Desde luego, a mí, la faena a ese toro sí me gustó, y creo que también a todos los aficionados con los que he hablado. En ese, al menos, hay unanimidad en que sí supo torear. Y, a propósito de la cogida de su primero, un barrabás que nadie, nadie, hubiese intentado darle un solo muletazo, quiero exponerte mi visión. Le citó de largo, cruzado, el toro le miró y se fue directamente a por él que nada pudo hacer; ¿falta de técnica? ¿deseos de cogida?, no hombre, no, seamos serios, ningún torero, ni José Tomás tampoco, quiere que le coja un toro ¿por qué entonces se empeñó en torearlo y más en ese terreno?; yo creo que, sencillamente, por exceso de eso que les falta a la mayoría: responsabilidad.

En lo que sí te doy la razón es en que entró a la cuna o al menos eso creo yo ¿por qué?, no lo sé, quiero pensar que quería asegurarse las orejas.

Y como creo que la faena a su segundo fue la que, a los aficionados, nos dejó el buen sabor de boca, ahora, también quiero entrecomillar yo el segundo párrafo de mi artículo: “Dos tardes, cuatro toros, toros de distinta condición, y dos días que salí de la plaza con impresiones muy diferentes” ¿te imaginas por qué sería?

Lo mismo que tú, todos sabemos lo que es el Puerto de San Lorenzo y por qué lo escogió. Estaba en el artículo, lo entrecomillo: “… después de un baile de corrales mañanero -4 titulares, 2 de la B del de moda y sobreros bodegueros”. Pero también dije: “Empezó la función y mire usted por donde, esos toros escogidos se salieron del guión y resultaron respondones”. Sinceramente ¿crees que eran dos carretones?. Desde luego, el primero, no se lo pareció a nadie y, el segundo, a mí tampoco. ¿Crees que se dejó coger o que le cogieron porque no sabe torear?. Mira, repasa los videos y observa: El primero, cuando está toreando por gaoneras, no le coge, una vez que ha pasado el toro, le tropieza con la pata trasera izquierda en sus pies y le tira, el toro, que no era precisamente un borrego, se revuelve y le larga la cornada con saña, con la gran suerte para el torero de quedar entre los cuernos y clavar éstos en la arena. Eso es un accidente no achacable a su falta de técnica, ni a su instinto suicida. En su segundo, que, por cierto, tenía un pitón izquierdo imposible, después de unas buenas tandas con la derecha, ¿o no?, al terminar una serie de naturales y al ir a dar el de pecho, el toro se para, él no se mueve, le tira el derrote, le engancha y le campanea con el resultado que ya sabemos; ¿lo pudo evitar?. Creo que sí, saliéndose de la suerte, pero ¿qué hubiésemos dicho? ¡que había que aguantar!. En ese toro, discrepo contigo en que entró a la cuna; en mi opinión, rotundamente ¡no!. Que pudo ser un fallo técnico sí, y razono el por qué: él se arrancó derecho, a matar, sin alivios, pero su mano izquierda, ¡ay! ¡la mano izquierda! ¡la que mata los toros!, ni la bajó bastante, ni, sobre todo, se la llevó al lado contrario lo suficiente y el toro, en el momento del embroque tiró el gañafón y el torero no pudo consumar la suerte, pues se ve perfectamente en el video que él se ladea hacia su izquierda para hacer la cruz y salvar el pitón, pero el sentido del toro no se lo permitió y, una vez más, le enganchó, pero eso, mi querido amigo, no es tirarse a la cuna, eso es tirarse a matar a ley, sin aliviarse. Si estoy equivocado agradecería que me lo dijeseis, pues así lo he visto yo en video varias veces.

En definitiva, esas tres cogidas, y la del día anterior, no son, ni por no saber torear, ni porque no le importe que le cojan; en estos casos, insisto, desde luego, no. Es mi opinión.

Para terminar porfío en el meollo de mi artículo: se está tratando equivocada e injustamente a José Tomás por sus actuaciones en Madrid y, si no, Martín, por ejemplo, repasa tu post sobre Perera con ese nuñezcuvillo carretón y de miau. Con ese sí te pareció bien –un faenón- a pesar de la babosa, porque ese si que era una babosa impresentable, está en la foto, (http://taurofilia.blogspot.com/search?updated-max=2008-06-09T06%3A30%3A00%2B02%3A00&max-results=10) y yo, también lo dije, junto con otras cosas: “Y, para disipar dudas, les diré que no soy tomasista, que mi torero actual es El Cid y que la mejor faena de todo el serial, para mí, fue la de Perera (al que por cierto he dado bastante caña en internet) el 6 de Junio al toro Berlanguillo de Núñez del Cuvillo, toro de “miau” y “colaborador”, pero lo que hizo, no me duelen prendas en reconocerlo, fue TOREAR”.

¡Ah! se me olvidaba, Perera no partía de cero ¡no! que también le habían hecho una campaña muy bien orquestada los pesebreros.

Termino pidiendo, otra vez, lo que creo de justicia: trato igual para José Tomás sobre sus dos pasadas actuaciones en Las Ventas. Denunciemos lo negativo, que lo tiene, pero seamos justos y valoremos lo positivo, que también lo tiene. De lo contrario perderemos credibilidad entre aquellos que confían en que decimos la verdad y desorientaremos a esos otros, jóvenes, que empiezan, y dudarán sobre quien tiene la razón.

Yo, sobre este asunto, ya he dicho mi última palabra, y, ¡por supuesto!, no voy a alimentar a aquellos que con sus comentarios pretendan enfrentarnos, ¡no!, pues además, los dos estamos en el mismo barco, y tú, y yo, también lo sabemos, así es que, ¡por favor!, que nadie me pida más, que no voy a entrar al trapo.

Perdona Martín, por haber abusado de tu blog y haberme extendido tanto, pero cuando arranco, no tengo frenos.

Un abrazo y hasta siempre.

LUPIMON

4 comentarios:

Chacorro dijo...

En la feria del aniversario la exigencia del público era como de plaza de segunda,pero era la misma para todos.Lo que le ha dado Madrid ahora a J Tomas puede que se lo quite mas adelante.Como antecedente a la inversa tenemos el caso de Cesar Rincón en la corrida que mató de Torrestrella hace cuatro o cinco años.Se fué a los medios se los trajo de lejos y estuvo muy de verdad consiguiendo a cambio la protesta del respetable.Los torrestrella sacaron esa puntita de genio que de vez en cuando aparece en esta ganadería y puede que se sintiera un poco desbordado,pero Madrid esa tarde estaba fiera como solía decir Navalón.Al año siguiente se presentó con los alcurrucenes y se dió la vuelta a la tortilla,el publico estaba con remordimientos por la intransigencia mostrada el año anterior y le concedieron dos orejas en una faena sin toreo al natural,basada en buenas verónicas y toreo por la diestra.

betialai dijo...

Para mí, por encima de los argumentos de ambos que, por supuesto, respeto y considero al máximo, lo importante de este debate que habéis mantenido a dos bandas es que se ha demostrado que con educación, argumentos y conocimientos se puede hablar desde posturas encontradas, o al menos en apariencia muy diferentes, sin crispación y civilizadamente.

Habéis dado un ejemplo a seguir en tiempos, mas o menos, revueltos que, pienso sinceramente, debe ser el camino por el que circulemos todos. De aquí deberíamos aprender -¡ojo! y yo el primero!- que los debates estériles a los que algunos pretenden llevarnos, y los que otros entramos al trapo, no conducen a nada y que si, de verdad, queremos hacer algo por la fiesta debemos mirarnos en vuestro espejo.

Muchas gracias y un fuerte abrazo para los dos.

bastonito dijo...

Querido Lupimon:

Creo que para tratar a un torero como a los demás, que es lo que pides básicamente al final de tu respuesta a mis apostillas a tu artículo, el torero tiene que venir como los demás, cosa que el de Galapagar no ha hecho. La campaña mediática, el ganado y los compañeros escogidos, etc., han provocado que se le exija más, y eso es de justicia. ¿No es una gran figura del toreo? Pues que lo demuestre toreando, no asustando.

Por mí queda zanjado el asunto porque creo que las posturas de ambos están suficientemente claras y me da pereza seguir mareando la perdiz. No obstante si consideras que tienes algo más que decir, este blog está a tu disposición.

Un abrazo.

jabonero dijo...

Yo digo lo que Beti, para mí lo más importante de todo (fueraparte de las postura de cada uno), es que se trata de dos aficionados con opiniones semejantes en unos aspectos y diferentes en otros, que son capaces de comentar un tema sin tener que recurrir al insulto fácil y a echar pestes uno del otro.

Me quito el sombrero ante ambos.

Un fuerte abrazo a todos