domingo, 6 de julio de 2008

¡Viva San Fermín!

Cartel oficial de los Sanfermines '2008Hoy, a las 12 en punto del mediodía, sonará el chupinazo con el que darán comienzo los Sanfermines '2008 en la ciudad de Pamplona. Unas fiestas que, trascendiendo lo local, tienen repercusión planetaria pero no han perdido su carácter popular. Sólo he estado en ellas dos veces, pero en ambas tuve mucha fortuna y disfruté de lo lindo.

En la primera corrí un encierro (el de Miura de 1978 o 79, no recuerdo bien), pero cerquita de los toros y procurando no molestar; para ser la primera y única vez creo que no lo hice del todo mal. Sin embargo un amigo marbellí, que llevaba un pedal de campeonato, aparte de resultar arrollado se llevó una manita de minio por parte de los mozos. Creo que no he pasado más miedo en mi vida, sin contar el día que el entrañable Fausto dio un par de voces a la camada de cuatreños de la ganadería de Valverde, provocó una estampida y unos cuantos que andábamos a pie por el cercado, bastante lejos, tuvimos que refugiarnos tras las encinas y ver con espanto como los valverdes pasaban a toda velocidad junto a nosotros, casi rozándonos.

La otra vez que estuve en los Sanfermines, en 1999 (hice novillos en Céret), tuve la inmensa suerte de disfrutar de ese toro de bandera que se llamaba Bombito, de Miura, el más completo que he visto en mi vida. Bravísimo en todos los tercios, y además noble y con el espectacular trapío que suelen lucir los miuras en Pamplona. La pena es que le tocó en suerte a Padilla, al que concedieron dos orejas, pero que podría haber lucido al toro muchísimo más. Ese ha sido el único animal, de los miles que he visto lidiar, que he considerado merecedor del indulto.

En otra ocasión más he visitado la capital del Reino de Navarra; no fue durante los Sanfermines, pero sí por un asunto relacionado con la Fiesta. Fue a finales de noviembre de 2006, cuando acudí a la V Edición de las Jornadas sobre Ganado de Lidia que bianualmente, dirigidas por el Catedrático don Antonio Purroy Unanua, organiza la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Pública de Navarra. Lo pasé estupendamente, aprendí muchísimo, y este año pienso repetir.

Siempre que he estado en Pamplona he disfrutado, y encima, aunque alguno malo habrá, no he conocido un navarro al que no haya llegado a apreciar, dentro o fuera de aquellas tierras. Por ello les deseo unas fiestas lo más felices posibles, y me uno a ellos en la distancia para gritar ¡Viva San Fermín!

3 comentarios:

Pablo G. Mancha dijo...

Qué viva San Fermín ¡Gora!
Precioso artículo, Martín

bruno dijo...

Que mas !:el homenaje de un profesional a otro
gracias a vosotros
un saludo
bruno

bastonito dijo...

Bruno, yo no soy profesional de esto, y Pablo, que sí lo es, no creo que haya puesto el comentario como profesional, sino como aficionado y amigo. Se agradece.