lunes, 22 de septiembre de 2008

A los toros los indulta el Presidente

Es curioso eso de los indultos de los toros, que siempre que se producen el personal dice que el torero Fulanito indultó al toro tal, y recibió las dos orejas y el rabo simbólicos, como si no fuera posible que un toro excepcional se encontrase con un lidiador mediocre, y como si la culpa de que el toro sea bueno la tuviera siempre el torero. Sin embargo cuando es al revés, el torero no tiene culpa nunca de nada.

No sé si el toro de Barcelona merecería o no el indulto. A ver si consigo un vídeo. Sin embargo me escama eso de que se fuese como un corderito a los corrales, sin necesidad de cabestros. No sé, no sé...

El indulto de los toros, como deberían saber -y saben, que es lo peor- quienes dicen que son los toreros los que indultan, es responsabilidad del Presidente del festejo, que decide sobre cada caso una vez que han solicitado el indulto el público y el torero, y ha manifestado su opinión el ganadero o su representante.

Edito: En Cornadas para todos Andrés Verdeguer nos cuenta lo que pasó, y el post merece un enlace extra aunque no me guste el titular.

1 comentario:

Valentín Azcune dijo...

Por supuesto que se puede pedir el indulto de un toro cuando el torero ha estado muy mal. Recuerdo, por ejemplo, que en el San Isidro de 1976 se pidió (aunque sin éxito) el indulto de "Bodeguero", de Victorino Martín, con el que José Fuentes tuvo una malísima actuación. Claro, que en disculpa del torero de Linares podría aducirse que ése sí que era un toro bravo de verdad, tanto en la muleta como también en el caballo. Habría puesto en apuros a casi todos los "toreros macizos" a quienes tanto alaba cierta crítica. ¡Lástima de aquellos victorinos tan bravos y tan encastados que ya no se ven! Quede para el recuerdo, por olvidado, que a Bodeguero se le dieron en el arrastre dos vueltas al ruedo, y no una, como suele decirse en casi todos los sitios.