viernes, 24 de abril de 2009

Pague veinticinco y vaya a nueve

De los treinta y cinco festejos que se han anunciado en el culebrón taurino primaveral de Madrid, es obligatorio adquirir veintitrés para conservar el abono. Un servidor, que lleva ya treinta y cinco años abonado en el coso venteño -más de la mitad en la localidad que ahora ocupa-, ha contemplado muy seriamente la posibilidad de enviar todo al garete, vistos los infumables carteles que se han programado.

Sobre este particular hay opiniones para todos los gustos, desde las de quienes sin tener un abono en Las Ventas se permiten sugerirnos que lo abandonemos en masa -una masa que a estos efectos nunca aparece- para hacer reflexionar a la Comunidad de Madrid y a la empresa adjudicataria, hasta las de los que lo tienen y no lo perderían por nada del mundo, así saliese todos los días la cabra de la Legión por la puerta de chiqueros. Ni lo uno ni lo otro, creo yo.

Hay que dejar bien claro que el abono es un derecho personal, transmisible incluso mortis causa, independiente de quién rija los destinos de la plaza: los empresarios pasan mientras que los abonados, si quieren, permanecen toda la vida en su asiento. Esta, y no otra, ha sido la razón por la que este año he renovado mi abono, a sabiendas de que de los veintitrés festejos obligatorios asistiré sólo a siete, los días 16, 18, 20, 27, 28, 29 y 30 de mayo, añadiendo dos de los no obligatorios: la novillada del 30 de abril y la corrida del 5 de junio. En todos los casos, salvo en el último, me mueve a asistir a la plaza el ganado que se anuncia, y las ausencias se producirán en virtud, también, de los animales que se lidiarán.

Ya vendrá otro empresario, o ya vendrán unos políticos que le obliguen a programar algo menos vergonzoso. Mientras me lo pueda permitir económicamente, renovaré el abono y asistiré a los festejos que me dé la gana desde mi localidad. No pienso renunciar a mi derecho. Que cada cual haga lo que le dicte su conciencia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que mayor eres!. Yo te iba a pedir entradas, pero joder que casualidad vas a ir a las mismas que yo iría.
Esto tiene poco remedio. Seguiremos dando de comer a los miserables que llevan toda una vida engañándonos.
Cuando nos manden a las catacumbas llegará la regeneración de lo que soñamos.
Un abrazo.
Paco Abad.

bastonito dijo...

Se irán, Paco, se irán, pero ya veremos a ver cómo dejan todo esto. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Creo que es la primera vez que escribo en este blog que leo frecuentemente.
La verdad es que le alabo el gusto, señor Bastonito con la elección de los festejos. Aunque es una pena que no vaya a más por las crónicas que siempre son interesantes.
Según he leído en la blogosfera lo de El Pilar (4 de junio) está en buen momento y puede que sea el día clave de Uceda Leal, que como publica Manon en su blog, a ver si este año hace la faena que se merece él y sus seguidores.
Un saludo.
Mulillero.