domingo, 17 de mayo de 2009

Emoción en la de Escolar

Ayer en Las Ventas salió el toro, hubo emoción y no hubo heridos. Todos contentos, y más lo estaríamos si los matadores hubiesen aprovechado la condición de los tres animales que resultaron aptos para ese último tercio que los taurinos quieren convertir en único. Sin embargo, cuando sale el toro de verdad, la lidia del tercio único vuelve a tener tres, pues se hace necesario picar y banderillear. Así ocurrió, por ejemplo, con el primero, que lució una violenta embestida de salida, echando las manos por delante y colándose por el izquierdo. No era un toro fácil, pues aunaba la maravillosa virtud de la casta a un sentido que ya casi no se ve en el ganado de lidia, aunque en esta corrida aparecería otra vez, como luego veremos. El caso es que el animal metió los riñones en la primera vara, se dejó pegar en la segunda y se repuchó saliendo suelto en la tercera, evidenciando su condición de manso (a ver si aprenden los afines al monopuyazo que llaman bravos a toros como este). En banderillas se desplazó con alegría, siempre cortando los viajes por el izquierdo, y llegó a la muleta con nobleza y recorrido por el otro pitón. Rafaelillo lo había visto, y le hizo una faena de muleta por el lado derecho que pudo haberle valido un mayor reconocimiento del que obtuvo si llega a matar con prontitud. Es un estimable torero este Rafaelillo, merecedor de más oportunidades, que se estrelló con la sosería del cuarto de la tarde.

La suerte de Fernando Robleño es inversamente proporcional al cariño que le profesa la afición de Madrid. Nunca se ha escondido en esta plaza, siempre ha mostrado una gran disposición y, en ocasiones, ha estado incluso heroico con corridas durísimas a las que casi nadie se atreve a hacer frente. Hoy, de nuevo, le tocaron en el sorteo los dos peores del encierro, un segundo toro flojucho y mansurrón, y un regalito que hizo quinto, manso y listo, que sembró el pánico de salida y cazaba moscas con los dos pitones. Menos mal que la violencia y el peligro iniciales del animalito devinieron en condición bueyil, y el toro decidió en el último tercio que lo mejor era huir, porque si llega a conservar la fiereza y el sentido iniciales durante toda su lidia, a lo peor ahora estábamos hablando de algún serio percance. Aún así, debe recriminarse a Robleño la puñalada trapera en los bajos con la que acabó con el toro. Eso no se hace, Fernando.

En cuanto a Sánchez Vara, confirmó lo que ya sabíamos: no es torero de plazas que exijan un mínimo de calidad. Su público es el de las portátiles, el que festeja al Patrón medio borracho con un ojo en el ruedo y otro en el puchero de patatas con carne, el del bombo y la charanga, el del olé a destiempo, el que confunde cantidad con calidad... Ahí está el nicho de mercado de Sánchez Vara, y de ahí no debe salir, pues por lo que hizo ayer en Madrid en las plazas de los pueblos le hubieran dado trofeos a mansalva. Le cayeron en suerte dos toros de una boyantía infinita a los que se hartó de pegar derechazos horribles, fuera de cacho, con el pico de la muleta y descargando la suerte pero, eso sí, larguísimos, justo lo que vende en las plazas de talanqueras. Lástima de toros, y lástima de torero, que seguramente no entendía ayer por qué la plaza se enfadó con él.

La corrida de Escolar, en suma, fue desigual de comportamiento y estuvo bien presentada. Lució casta y resultaron nobles el primero, el tercero y el sexto. De los matadores, bien Rafaelillo, inédito Robleño, y mal sin paliativos Sánchez Vara.

NOTA: La foto es de Rafaelillo con el primero, está hecha por Juan Pelegrín y se ha tomado de www.las-ventas.com

2 comentarios:

tajmahal dijo...

Sin dudarlo, Cantinero va a ser uno de los pocos "toros de la Feria".

EMOCIÓN, que bonita palabra y que bonito sentimiento taurino. La Emoción es lo que nos mueve a los aficionados a asistir a la plaza.

El toro es el protagonista de todo esto. Sin toros encastados y con trapío no hay emoción que valga. Con lo cual, cuando sale el borrego pseudo-toro actual, todo se convierte en una farsa. Y no sé que cjns pintamos en la plaza.

Algunos de los toros de Escolar transmitieron la emoción ncesaria para que esto funcione(4 de 6, no está nada mal).

Para mi gusto, esta ha sido la mejor corrida hasta la fecha... Bueno, es que el resto ha sido literalmente "una basura" y una vergüenza.... y lo que queda, claro. Una de Diez, vaya media.

Solamente añadir un detalle respecto al destoreo de Sanchez Vara. Recordando al maestro Joaquín Vidal "Si esa sarta de pases antitoreros, los pega uno que yo me sé, la plaza hubiera sido un clamor". A que sí.

tajmahal dijo...

Perdón, me equivoqué en el nombre del Toro de la Feria. Quise decir CAMPANERO... En qué estaría pensando!