domingo, 16 de agosto de 2009

Retirarse a tiempo

No es lo mismo estar toreando con sesenta años remedos inofensivos y manipulados del toro de lidia, que estar con cuarenta y tantos peleándose con las corridas de toros que mata El Fundi. Sí, a veces también medios toros -¿verdad, Victorino?-, pero que de cuando en cuando se acuerdan de la casta de sus antepasados.

Nadie está libre de tener un percance cuando de enfrentarse a toros de lidia se trata, pero el riesgo se minimiza con técnica, valor y facultades. El Fundi es valiente, atesora una depurada técnica lidiadora y un gran conocimiento de los terrenos y de las condiciones de los toros; sin embargo parece que no había recuperado del todo las facultades perdidas en su gravísimo accidente ecuestre de hace unos meses.

He visto el vídeo del percance de ayer en San Sebastián y es evidente que se produce porque el matador no tiene la agilidad suficiente para zafarse de un toro que se ha revuelto inopinadamente, a destiempo y con mucha rapidez. Quizá eso haga reflexionar a José Pedro Prados y a su familia. Afirman quienes de eso saben que de las lesiones neurológicas y/o vertebrales casi siempre quedan secuelas, por pequeñas que sean, y si el torero vuelve a los ruedos lo hará un poco más disminuído, por grandes que sean su pundonor, su vergüenza torera y su arrojo. Si sigue matando el mismo tipo de corridas estará aún más vendido en la cara de los toros, y si se dedica a sacrificar esos sumisos corderillos que citábamos al principio su toreo no lucirá en absoluto.

José Escolar, su suegro, es un buen criador de reses de lidia y tiene la ganadería en un gran momento, cosechando éxitos por doquier. Quizá a El Fundi le vendría bien centrarse en esa actividad -en la que antes ya colaboraba- y abandonar el traje de luces. Probablemente su familia se lo agradecerá, porque cuando se lidia todos los días el toro-toro se es mayor a los cuarenta y tantos, y a esa edad se es aún muy joven para casi todo lo demás.

Mis mejores deseos de una pronta recuperación para José Pedro Prados, El Fundi, torero de los de verdad.

5 comentarios:

manon dijo...

Bueno, quizás baste con que no se vuelva a precipitar. Ojalá.

Anónimo dijo...

Pienso que por simple profilaxis debió renunciar a torear esta temporada tras el anterior percance sufrido. No conozco a fondo las posibles consecuencias neurológicos del percance anterior pero parece sensato darse un tiempo prolongado de recuperación, máxime cuando a ciertas edades, por muy preparado que estés, hay capacidades que se ven mermadas con el paso del tiempo. Por ejemplo, los reflejos, la velocidad de respuesta. Entiendo o quiero entender a un torero que en las últimas temporadas es cuando ha recibido el verdadero reconocimiento del público y quiera prolongar ese feliz noviazgo con la afición, sin embargo lo más sensato es tomarse un largo periodo vacacional y ya en frío decidir sobre su futuro. Lo mejor, las últimas noticias que indican que no ha habido fractura craneal. Ojalá la recuperación sea pronta.

Xavier González Fisher dijo...

En efecto, desde el accidente aquél del acoso y derribo, va "a tiro por viaje", como por aquí decimos.

Quizás debiera poner ya el punto y aparte, por él mismo y por los que le rodean, pero el ambiente en que se desenvuelve es tan alcahuete...

Saludos desde Aguascalientes, México.

bastonito dijo...

Y que lo digas, Xavier. A ver lo que tardan los fariseos en rasgarse las vestiduras...

Un abrazo.

urko dijo...

Un torero del tal categoria y tantos años en el"candelabro" no puede precipitarse en repaparecer. No le hace falta.Que se recupere del todo es lo importante.
Y si con el tiempo le pica el gusanillo, una reaparicion aderezada con unas dosis de marketing, le pueden propinar unos buenos dinerillos para la jubilacion.