viernes, 27 de noviembre de 2009

El toro pasteurizado

Leo a Menacho que la cosa se está poniendo fea en Salamanca, donde varias ganaderías históricas han ido o van a ir al matadero en un espacio corto de tiempo. Por la crisis económica, dirán los taurinos, pero yo creo que no. Las tres de cuya desaparición se habla son encastes en sí mismas, diga lo que diga el BOE; nos referimos a Lamamié de Clairac, Atanasio Fernández y Sánchez Fabrés, ahí es nada. Tres hierros que tuvieron su momento dulce, que han sido origen de otros muchos y que, por lo visto, no han sabido adaptarse a los nuevos tiempos de globalización ganadera. Por lo visto a lo que toda la vida se le llamó único rasero, pensamiento único u homogeneización mental, ahora hay que llamarlo globalización.

El caso es que aunque una se vaya porque falleció quien de verdad luchaba por mantenerla, otra por problemas sanitarios y otra por vaya usted a saber qué, lo cierto es que si hubieran lidiado con normalidad sus reses en los últimos años no habría habido ningún problema. Nadie quería torear esos animales porque no salían con las garantías higiénicas de sus pasteurizados descendientes.

Los hijos de Saturno han acabado devorando a su padre, y ya solo cabe esperar a que la prole siga el proceso natural de descastamiento de todo aquello que lidian las figuras. Cuando ese momento llegue ya no habrá ganaderías madres con las que refrescar la sangre, pero eso no importa, pues alguno se habrá hecho rico a costa de cargarse un patrimonio genético.

3 comentarios:

SANCHEZ-LOPEZ dijo...

Se veía venir, pero todo de golpe...

Xavier González Fisher dijo...

En efecto amigo mío, esa es la "idea" de la globalización, todos iguales, todos parejos y que nadie saque la cabeza por encima de los demás.

Le decía a Sánchez López que si lo de Atanasio hubiera tenido sello de ciertas bodegas y jamonerías, los compradores se hubieran puesto en fila para adquirirlo. Igual con lo que ahora comentas de Clairac y Sánchez Fabrés.

¿Qué pasará con la "biodiversidad" en el toro de lidia?

¿El "monoencaste absoluto" se convertirá en una espeluznante realidad?

Este es un punto de quiebre o parteaguas en la historia de la crianza del toro de lidia.

Ojalá que no les suceda allá, lo que a nosotros aquí.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Los estragos de la "globalizacion" o de la "domecliquidacion"?
Una pena - o vergüenza - que los pùplicos gozan de lo peor que los proponen, sin reflexionar: anestesiados, inconscientes frente al peligro que submerge la fiesta brava, solo protestan contra los aficionados al toro rey
Prdrito