domingo, 20 de diciembre de 2009

Toros en Cataluña

La página web de la Plataforma Prou! está muy bien hecha, como también lo ha estado toda la orquestación de la campaña que ha desembocado en la presentación de una iniciativa legislativa popular (ILP), ante el Parlamento de Cataluña, solicitando la abolición de las corridas de toros en ese territorio. Ciertamente los antitaurinos catalanes se lo han currado y debe felicitárseles por ello, asumiendo además con deportividad, sin mesarnos los cabellos ni rasgarnos las vestiduras, el resultado de la reciente votación, que permite el debate parlamentario de la ILP.

Porque es eso lo que se ha aprobado: la admisión para su discusión parlamentaria de una ILP. Resulta que en las últimas elecciones los 135 diputados catalanes necesitaron 2.837.039 votos para ser elegidos, por lo que cada escaño "cuesta" aproximadamente 21.015 votos. Si un solo diputado puede presentar una iniciativa legislativa, y la ILP cuenta con más de 180.000 firmas, no admitirla a trámite habría sido un insulto a la ciudadanía y un escandaloso agravio comparativo. Por tanto a mi, aficionado a los toros pero sobre todo ciudadano, me parece estupenda la resolución del Parlamento de Cataluña.

Sobre el fondo del asunto, convendría tener un poco de memoria. Se ha dicho hasta la saciedad que en Barcelona funcionaron hasta tres plazas de toros a la vez, pero es que ahora solo funciona una a duras penas (gracias a José Tomás), otra fue derribada y en la otra han hecho un centro comercial sin protestas ciudadanas significativas. En Gerona ya no hay plaza de toros; la de Figueras ha sido abandonada a su suerte por el Ayuntamiento; 69 municipios catalanes se han declarado abiertamente contrarios, por votación de sus Corporaciones democráticamente elegidas, a las corridas de toros... Suma y sigue.

Así que uno ya no sabe si lo que el taurinismo está defendiendo en Cataluña ahora mismo es la cultura, o el negocio de organizar espectáculos bochornosos y fraudulentos para turistas (si es esto último, me apunto al abolicionismo). Es verdad que hay aficionados catalanes, pero no he visto que se movilicen con el mismo entusiasmo y eficacia que los abolicionistas, ni que protestasen contra aquellos festejos lamentables que se organizaban en las plazas de la costa hasta hace pocos años.

Yo voy todos los años a Cataluña a ver toros, pero la plaza de Céret cae en el lado francés, donde no son de aplicación las decisiones del Parlamento de Cataluña. En la parte española de Cataluña no he ido jamás a los toros ni creo que lo haga, por caros y por fraudulentos. De todo este asunto que está provocando ríos de tinta solamente son culpables los taurinos profesionales, que van sembrando vientos y recogiendo tempestades. No creo -y no me gustaría- que se prohíban los toros en Cataluña, pero a ver si el susto hace espabilar a más de uno.

4 comentarios:

pacomc dijo...

Buena reflexión. Cuando se llega a una situación así hay que estudiar los motivos por los que se ha llegado, no escondiendo la cabeza debajo del ala como han hecho muchos responsables de todo esto.

Nur dijo...

Es cierto que los toros en cataluña ya no tienen el respaldo que tenían antes, y créame, que no es porque no nos hayan "bombardeado" a toros igual que en el resto del territorio estatal. Los toros salen en las noticias casi todos los días, los toreros son primera portada de periódicos a veces demasiado sensacionalistas, y a veces no tanto...y a todos se nos intenta hacer creer que deberíamos considerarles algo así como "héroes nacionales", pero si aun así, a la gente han dejado de gustarles (en su gran mayoría) y han decidido que aquello que les vendían como arte y tradición nacional a los niños de la generación de mis padres (que ahora tienen 50 y tantos) está manchado de un cierto color macabro, pues es lógico que la convicción generalizada de la gente termine por iniciar esta clase de medidas.
Habrá notado ya, que yo me considero antitaurina, y tenga usted la certeza de que respeto escrupulosamente las opiniones de los demás; pero no como catalana, sino como persona, me parece muy bien que se escuche nuestra voz al decir que en nuestra tierra no queremos que se sigan realizando corridas de toros; porque aquellos a quienes les gustan, ya tienen dónde encontrarlas, y una cosa es que les permitamos ejercer su afición en nuestra tierra (que muchas veces, no es la suya) y otra es que encima "tengamos que prepararles la cama".

bastonito dijo...

Uno entiende que los ánimos estén un poco alterados con este asunto, pero se recuerda que aquí no se publican comentarios insultantes o vejatorios contra otros usuarios ni contra quien esto firma, ni mucho menos se responden. Quien no sea capaz de encontrar argumentos coherentes que se dedique a hacer el troll en otros sitios especializados en ello.

gironino dijo...

Muchos hablan de lo que los toros HAN SIDO en Catalunya pero pocos se atreven a decir lo que SON HOY. Desde Girona un aficionado te da la razón.