lunes, 27 de abril de 2009

Concurso de Zaragoza: Dos de seis

Vamos con las notas:
  1. Ganadería de Partido de Resina (antes Pablo Romero), de nombre Avión, número 20, cárdeno bragado, de 492 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Pablo Romero. Terciado, bien presentado. Sale con alegría, rematando en los burladeros y tomando bien el capote de Jesús Millán, pero doblando las manos. Es puesto en suerte a media distancia para un primer puyazo de Rafael Sauco en el que recarga pero no le pegan, y del que sale doblando nuevamente las manos. Toma el segundo de largo sin que le peguen y sin apretar. Tercero al relance. Está inválido. La cuarta entrada es en corto, sale suelto y blandeando. En banderillas espera, y resulta ser muy noble en el último tercio aunque tardea por su invalidez. Cae de tres pinchazos y estocada corta trasera y caída de fulminantes efectos. Silencio para el picador y el matador, y pitos para el toro.
  2. Ganadería de don Tomás Prieto de la Cal, de nombre Pajarraco, número 61, castaño albardado, de 501 Kg., marcado con el guarismo 4. Encaste: Veragua. Muy bien presentado, con cuajo y seriedad. Se comporta bien de salida, dejándose lancear sin problemas por Ricardo Torres. Toma en corto la primera vara, empujando pero haciendo sonar el estribo al final y blandeando a la salida. Segunda vara al relance; dobla las manos. Entra a la tercera desde media distancia y se engancha en las correas, dejándose pegar. Lo ponen muy largo para la cuarta y se arranca bien, empujando al caballo. Va de largo a la quinta, de la que sale suelto. Resulta pronto y alegre en banderillas, y llega a la muleta con recorrido, noble y repitiendo las embestidas. Torres se harta de pegarle anodinos derechazos y por fin, con la izquierda, el toro ya se queda corto y protesta. Muere de pinchazo, media baja -aviso- y cinco descabellos. Silencio para el picador y el matador, y ovación para el toro.
  3. Ganadería de don José Escolar Gil, de nombre Callejero, número 40, cárdeno, de 525 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Albaserrada. Justo de presencia por zancudo y cornicorto. Entra bien a los primeros capotazos de Alberto Álvarez. Se arranca de lejos al primer encuentro con el picador y se deja pegar enganchándose en los correajes y haciendo sonar el estribo. Acude tambien largo a la segunda vara, pero ni empuja ni le pegan. A la tercera viene andando de largo, arrancándose por fin en corto. le tapan la salida y, como remate, da una voltereta al acudir al capote que le quita del caballo. Acude otra vez al relance después de cambiado el tercio. En banderillas está con la boca abierta y esperando. Llega a la muleta manseando, incierto y desparramando la vista. Se va al desolladero después de una estocada algo trasera perdiendo la muleta. Silencio al picador, pitos al toro y palmas al matador.
  4. Ganadería de Alcurrucén, de nombre Descarado, número 271, castaño ojo de perdiz y bociblanco, de 625 Kg, marcado con el guarismo 4. Encaste: Núñez. Un pavo que sale abanto y tarda en fijarse. Toma la primera vara de Francisco Plazas al relance y sale suelto. En la segunda, citado en corto, también sale suelto y dobla las manos. Va a la tercera desde media distancia y esta vez empuja algo más, pero se raja enseguida. Rehusa cuando le ponen por cuarta vez y por fin toma la vara al relance y cabeceando. Se aploma en banderillas y de esa forma, con la boca abierta además, llega al último tercio. Sin embargo no tiene malicia ninguna. Millán se lo quita de encima de dos pinchazos -aviso- y estocada baja. Silencio al picador, pitos al toro y silencio al matador.
  5. Ganadería de Fuente Ymbro, de nombre Zorzal, número 180, negro mulato, de 548 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Domecq. Mal presentado, sin cuajo. Sale distraído, sin fijeza y escarbando. Toma al relance una primera vara de Diego Ochoa, que le tapa la salida. Es puesto en suerte de largo para el segundo encuentro y escarba, se arranca, se para, vuelve a escarbar, rehusa y se va a tablas, donde continúa escarbando. Le ponen en corto y se deja pegar mientras le tapan la salida. Acude una tercera vez al caballo desde muy corto tras múltiples intentos, y le dan cera para ir pasando tapándole la salida, como siempre. En banderillas espera y luego corta el viaje. Se aploma, cabecea y resulta probón en la muleta de Torres, que le asesta un pinchazo bajo y un bajonazo, sonando un aviso mientras dobla el toro. Pitos para el picador, pitos para el toro, y silencio para el matador.
  6. Ganadería de Ana Romero, de nombre Cacerolito, número 26, cárdeno bragado y meano, de 526 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Santa Coloma-Buendía. Bien presentado. Sale algo abanto. Toma la primera vara de Juan Manuel Sangüesa en corto, haciendo sonar el estribo y saliendo suelto. Acude a la segunda de largo y se vuelve a ir suelto sin que le peguen. A la tercera va de largo, con alegría, y empuja más, dando una voltereta al salir. De la cuarta, a la que ha acudido muy alegre de largo, sale también suelto. Es pronto y noble tanto en banderillas como en la muleta. Alberto Álvarez demuestra que sabe propinar muletazos por decenas, pero no distingue cantidad de calidad. Mata de cinco pinchazos -aviso, y estocada trasera y caída. Ovación para el picador, vuelta al ruedo para el toro, y ovación para el matador.

Hubo un cuarto de plaza y todos los toros, a partir de la cuarta entrada al caballo, fueron picados con puya de tienta.

Los premios del Jurado fueron los siguientes:
  • Trofeo Fernando Moreno al mejor picador: Juan Manuel Sangüesa, por su labor con el sexto.
  • Trofeo Ripamilán al toro más bravo: Cacerolito, de Ana Romero.
  • Trofeo Antonio Labrador "Pinturas" al mejor lidiador: Desierto.
Si hay que juzgar a los lidiadores en función del toro al que se enfrentan, es evidente que también hay que juzgar a los toros según la lidia que reciben. Por eso creo que de los dos únicos toros que podían llevarse el premio, fue más completo el toro de Prieto de la Cal que el de Ana Romero, sin que quiera quitar virtudes a éste, sino añadírselas a aquél, que recibió una lidia nefasta mientras el sexto de la tarde era llevado entre algodones hacia el premio.

El toro de Prieto de la Cal, por cierto, algunos lo hemos pagado dos veces, porque se quedó en los chiqueros de Céret el año pasado, cuando se suspendió por lluvia un festejo que no debería haber empezado jamás.

La organización ha mejorado mucho con respecto al año anterior, pero ha habido un lunar grande: no se repartió programa de mano con el que pudiese uno orientarse con los lidiadores y con los cambios de última hora, como ocurrió con el toro de Fuente Ymbro. Los marcadores de La Misericordia no son suficientes, porque si está pasando algo en el ruedo no puedes mirarlos, y cuando miras no aparece el nombre de quien querías ver. El programa de los toros, con el reglamento de la corrida concurso, impecable, y la idea de hacer unas marcas rojas en las varas que montaban puya de tienta, magnífica.

viernes, 24 de abril de 2009

Pague veinticinco y vaya a nueve

De los treinta y cinco festejos que se han anunciado en el culebrón taurino primaveral de Madrid, es obligatorio adquirir veintitrés para conservar el abono. Un servidor, que lleva ya treinta y cinco años abonado en el coso venteño -más de la mitad en la localidad que ahora ocupa-, ha contemplado muy seriamente la posibilidad de enviar todo al garete, vistos los infumables carteles que se han programado.

Sobre este particular hay opiniones para todos los gustos, desde las de quienes sin tener un abono en Las Ventas se permiten sugerirnos que lo abandonemos en masa -una masa que a estos efectos nunca aparece- para hacer reflexionar a la Comunidad de Madrid y a la empresa adjudicataria, hasta las de los que lo tienen y no lo perderían por nada del mundo, así saliese todos los días la cabra de la Legión por la puerta de chiqueros. Ni lo uno ni lo otro, creo yo.

Hay que dejar bien claro que el abono es un derecho personal, transmisible incluso mortis causa, independiente de quién rija los destinos de la plaza: los empresarios pasan mientras que los abonados, si quieren, permanecen toda la vida en su asiento. Esta, y no otra, ha sido la razón por la que este año he renovado mi abono, a sabiendas de que de los veintitrés festejos obligatorios asistiré sólo a siete, los días 16, 18, 20, 27, 28, 29 y 30 de mayo, añadiendo dos de los no obligatorios: la novillada del 30 de abril y la corrida del 5 de junio. En todos los casos, salvo en el último, me mueve a asistir a la plaza el ganado que se anuncia, y las ausencias se producirán en virtud, también, de los animales que se lidiarán.

Ya vendrá otro empresario, o ya vendrán unos políticos que le obliguen a programar algo menos vergonzoso. Mientras me lo pueda permitir económicamente, renovaré el abono y asistiré a los festejos que me dé la gana desde mi localidad. No pienso renunciar a mi derecho. Que cada cual haga lo que le dicte su conciencia.

jueves, 23 de abril de 2009

Día del Libro: Don Quijote y los toros

Hoy, festividad de San Jorge y Día del Libro, se ha hecho costumbre en muchos lugares leer pasajes del Quijote, obra cumbre de las letras hispanas. Desde este blog queremos aportar nuestro granito de arena, y por eso copiamos a continuación los párrafos finales del capítulo LVIII de la Segunda Parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, Que trata de cómo menudearon sobre don Quijote aventuras tantas, que no se daban vagar unas a otras:
Puesto, pues, don Quijote en mitad del camino (como os he dicho), hirió el aire con semejantes palabras:

-¡Oh, vosotros, pasajeros y viandantes, caballeros, escuderos, gente de a pie y de a caballo que por este camino pasáis, o habéis de pasar en estos dos días siguientes! Sabed que don Quijote de la Mancha, caballero andante, está aquí puesto para defender que a todas las hermosuras y cortesías del mundo exceden las que se encierran en las ninfas habitadoras destos prados y bosques, dejando a un lado a la señora de mi alma Dulcinea del Toboso. Por eso, el que fuere de parecer contrario, acuda; que aquí le espero.

Dos veces repitió estas mismas razones, y dos veces no fueron oídas de ningún aventurero; pero la suerte, que sus cosas iba encaminando de mejor en mejor, ordenó que de allí a poco se descubriese por el camino muchedumbre de hombres de a caballo, y muchos dellos con lanzas en las manos, caminando todos apiñados, de tropel y a gran priesa. No los hubieron bien visto los que con don Quijote estaban, cuando, volviendo las espaldas, se apartaron bien lejos del camino, porque conocieron que si esperaban les podía suceder algún peligro; sólo don Quijote, con intrépido corazón, se estuvo quedo, y Sancho Panza se escudó con las ancas de Rocinante. Llegó el tropel de los lanceros, y uno dellos, que venía más delante, a grandes voces comenzó a decir a don Quijote:

-¡Apártate, hombre del diablo, del camino, que te harán pedazos estos toros !

-¡Ea, canalla -respondió don Quijote-, para mí no hay toros que valgan, aunque sean de los más bravos que cría Jarama en sus riberas! Confesad, malandrines, así, a carga cerrada, que es verdad lo que yo aquí he publicado; si no, conmigo sois en batalla.

No tuvo lugar de responder el vaquero, ni don Quijote le tuvo de desviarse, aunque quisiera; y así, el tropel de los toros bravos y el de los mansos cabestros, con la multitud de los vaqueros y otras gentes que a encerrar los llevaban a un lugar donde otro día habían de correrse, pasaron sobre don Quijote, y sobre Sancho, Rocinante y el rucio, dando con todos ellos en tierra, echándole a rodar por el suelo. Quedó molido Sancho, espantado don Quijote, aporreado el rucio y no muy católico Rocinante; pero, en fin, se levantaron todos, y don Quijote, a gran priesa, tropezando aquí y cayendo allí, comenzó a correr tras la vacada, diciendo a voces:

-¡Deteneos y esperad, canalla malandrina; que un solo caballero os espera, el cual no tiene condición ni es de parecer de los que dicen que al enemigo que huye, hacerle la puente de plata!

Pero no por eso se detuvieron los apresurados corredores, ni hicieron más caso de sus amenazas que de las nubes de antaño. Detúvole el cansancio a don Quijote, y, más enojado que vengado, se sentó en el camino, esperando a que Sancho, Rocinante y el rucio llegasen. Llegaron, volvieron a subir amo y mozo, y sin volver a despedirse de la Arcadia fingida o contrahecha, y con más vergüenza que gusto, siguieron su camino.
Nota añadida a las 22:30 de la noche: En Toro, torero y afición  se acordaron de este pasaje unas horas antes que yo, pero no lo he visto hasta este momento. Lo digo por si alguien quiere buscar alguna extraña connotación a la coincidencia. Ellos, además, lo hacen mejor, porque ponen una ilustración de Gustavo Doré. ;)

domingo, 19 de abril de 2009

Corrida concurso de Madrid: Lo mejor, la pitada final a Gómez Ballesteros

Según mis notas, el concurso de ganaderías se desarrolló de la siguiente manera:

  1. Ganadería de don Juan Luis Fraile, de nombre Sortijillo, número 19, negro, nacido en marzo de 2005, de 520 Kg. Encaste: Santa Coloma-Graciliano. Es terciado, aunque con trapío más que suficiente. Corretón y distraído, la cuadrilla dirigida por Aníbal Ruiz tarda en fijarlo. Toma bien el capote. Acude en corto a la primera vara, empuja con un solo pitón y dobla las manos al salir suelto del caballo. Es llamado al segundo encuentro desde más largo y acude bien, pero Juan Charcos levanta el palo ante la endeblez del animal, que sale de nuevo suelto. Acude a una tercera vara desde algo más lejos pero tampoco empuja y vuelve a salir suelto. Es de embestida franca en banderillas, aunque acusa la falta de fuerzas. Aníbal Ruiz se empeña en moler a derechazos, molestado por el viento, a lo poco que queda del animal. Acaba con Sortijillo de un pinchazo, media estocada, otro pinchazo, otra media baja, cuatro descabellos -aviso-, dos descabellos más, y el toro acaba doblando por su cuenta. Palmas para el picador, benevolente ovación en el arrastre para el toro, y pitos para Aníbal Ruiz.
  2. Ganadería de don José Joaquín Moreno de Silva, de nombre Artesano, número 19, cárdeno, nacido en marzo de 2004, de 518 Kg. Encaste: Saltillo. Un auténtico galán, de magnífica estampa. Llega a los caballos sin que la cuadrilla de Jesús Millán haya conseguido fijarlo. Francisco Plazas le propina una primera vara trasera en la que el toro empuja, y de la que sale doblando las manos. Toma en corto la segunda sin emplearse, haciendo sonar el estribo y perdiendo las manos otra vez. Se repucha en el tercer encuentro, al que ha acudido desde media distancia. En banderillas se queda reservón y abre la boca. Vuelve a caerse en el último tercio varias veces. Aunque noble, sus escasas fuerzas no le permiten dar más de sí. Es pasaportado con un pinchazo hondo, otro sin soltar y media trasera. Pitos para el picador, silencio para el toro, y silencio para Jesús Millán.
  3. Ganadería de los Hijos de don Celestino Cuadri Vides, de nombre Formal, número 49, negro listón, nacido en diciembre de 2004, de 630 Kg. Encaste: Cuadri. Tremendo de trapío, grande y hondo, pero quizá demasiado cariavacado. Sale rebrincado y revoltoso, ganando terreno en los capotes y poniendo en serios aprietos a los lidiadores. Se arranca de largo y con fijeza a un primer encuentro con el picador, empujando al caballo y casi desmontando a Manuel Montiel, que marra el puyazo. Le meten debajo del caballo para la segunda vara y sale suelto. Toma una tercera desde media distancia y Montiel da otro marronazo ante la indiferencia del de Cuadri, que vuelve a salir suelto. En banderillas espera mucho, sobre todo por el pitón derecho, llegando a la muleta tardo, sin poder y desarrollando sentido. Muere en tablas después de que Sergio Martínez se lo quite de encima de un pinchazo y media estocada a paso de banderillas. Pitos para el picador, ovación para el toro (se desconoce la razón), y silencio para Sergio Martínez.
  4. Ganadería de don José Escolar Gil, de nombre Confitero, número 39, negro entrepelado, bragado y meano, nacido en diciembre de 2004, de 525 Kg. Encaste: Albaserrada. Bien presentado, se comporta sin hacer nada destacable de salida. Toma una primera vara de Juan Ruiz en corto, empujando. En la segunda vara, muy en corto, se repucha, y en la tercera, también muy en corto, hace sonar el estribo y sale suelto. Es franco en banderillas, saludando Óscar Castellanos tras dos buenos pares. Resulta noble en la muleta, y Aníbal Ruiz podría haberle sacado más partido si no le hubiese hecho una faena encimista, siempre con el engaño retrasado, en la que ahogó la embestida del animal, acabando con una estocada y dos descabellos. Silencio para el picador y para el toro, y algunas palmas para Aníbal Ruiz, con pitos cuando intenta saludar.
  5. Ganadería de don Adolfo Martín, de nombre Comadrón, número 53, cárdeno bragado y meano, nacido en noviembre de 2003, de 488 Kg. Encaste: Albaserrada. Terciado, bien presentado, con cuajo. Echa las manos por delante de salida. Toma una primera vara baja empujando. Se deja pegar por Alventus en la segunda, tomada de largo, que cae trasera. A la tercera acude de largo, al paso, y sale suelto. Acude a una cuarta desde media distancia, sin emplearse. Escarba antes de arrancarse a la quinta desde más lejos. Por haberse inutilizado el caballo de Alventus, sale a poner la sexta Francisco Plazas. En esta última vara el toro escarba antes de arrancarse desde el tercio y se repucha. Espera y resulta tardo en banderillas, llegando a la muleta noble pero también tardo y con escaso recorrido. Muere de una estocada en la que Jesús Millán pierde la muleta. Palmas para Alventus, gran ovación para el toro y silencio para Jesús Millán.
  6. Ganadería de Toros de Pablo Mayoral, de nombre Botinero, número 42, negro, nacido en diciembre de 2003, de 596 Kg. Encaste: Santa Coloma-Tovar. Muy basto de hechuras. Sale abanto. Toma una vara sin fijeza en el 2, derribando a Tito. Este da un marronazo y resulta casi desmontado en la segunda, tomada desde media distancia. Desde ahí va el toro a la tercera, repuchándose y tomando el camino de chiqueros. Entra a la cuarta al relance y se vuelve a repuchar. Durante el segundo tercio se pone gazapón, haciéndose el amo del ruedo. El Chino y Manuel Martínez ponen la mitad de los palos entre sustos y carreras. Sergio Martínez hace una faena de aliño -es un decir- y acaba su labor con cinco pinchazos y estocada, todos a paso de banderillas. Protestas para el picador, algunos pitos para el toro, y silencio para Sergio Martínez.
El Jurado falla los premios, consistentes en 2000 Euros y placa cada uno de ellos, de la siguiente forma:

  • Mejor labor de brega: Valentín Cuevas, por su lidia al cuarto, de José Escolar. Entrega el premio José Pedro Gómez Ballesteros, Gerente del Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, quien recibe una sonora bronca con gritos de "¡Fuera!" y "¡Dimisión!"
  • Mejor picador: Antonio Núñez "Alventus", por su labor con el toro de Adolfo Martín. Entrega el premio "El Jaro", de la Unión de Picadores y Banderilleros de España.
  • Mejor toro: El de Adolfo Martín, quinto de la tarde. Entrega el premio el señor Jiménez Pasquau, de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, al mayoral de la ganadería.
Bajo mi punto de vista no hubo ningún toro realmente bravo aunque toda la corrida, salvo el sexto, fue encastada en mayor o menor medida. La presentación del ganado también fue buena pero le faltó poder. Los toreros naufragaron en general, evidenciando su falta de preparación para asumir la responsabilidad de lidiar una corrida concurso de ganaderías. Los premios correctos, si había obligatoriedad de concederlos, y excesivos en caso contrario. El festejo no fue bueno, pero resultó entretenido.

Concurso

'Verdad y mentira de las corridas de concurso', por Luis Fernández SalcedoHoy se celebra en Madrid una corrida concurso de ganaderías devaluada ya desde su mismo planteamiento por la empresa. Un par de ejemplos sirven de muestra de que al taurinismo profesional, en general, y a Taurodelta en particular, les importan un bledo estos festejos: el primero es la cuña publicitaria que se ha incluido en algunos programas especializados, en la que se citaban los nombres de los matadores, pero no el de las ganaderías que concursarían; el segundo ejemplo consiste en la absoluta falta de información grafica -salvo la fotografía de alguno de los toros publicada por blogs independientes- de las reses a lidiar. No acabo de entender por qué en la web oficial de Las Ventas no se han incluido las fotografías de los seis toros que van a concursar.

La corrida concurso de ganaderías es, para el aficionado, uno de los eventos de mayor interés -si no el que más- que puede programarse en una plaza de toros. En el concurso, en teoría, tenemos la oportunidad de disfrutar del juego de los toros de mejor trapío y reata de cada ganadería, bajo la dirección de unos lidiadores que, excepcionalmente, renuncian a gran parte de su protagonismo para otorgárselo a unas reses a las que intentan lucir todo lo posible. Pero ¡calla, corazón! En la actualidad ni los ganaderos envían a la plaza para concursar a lo más granado de su camada, ni los toreros contratados son expertos lidiadores.

Lo que este domingo veremos en Madrid, y el que viene en Zaragoza, serán sucedáneos de corridas concurso de ganaderías. No resultarán tan tediosas como las ordinarias porque al menos habrá variedad en el tipo y en el juego de los toros, y a lo mejor vemos algún primer tercio interesante. En cuanto a todo lo demás, serán festejos baratos, corridas "serie B" con las que las empresas cumplen el pliego de condiciones por muy poco dinero. ¡Qué bajo ha caído el espectáculo!

jueves, 16 de abril de 2009

Camposyruedos: Orthez, paroles de ganadero

Aunque desde que puse el blogroll de la izquierda no suelo recomendar en mis posts entradas sueltas de las bitácoras que enlazo, esta vez creo que es necesario hacer una excepción y recomendar la magnífica entrevista que hace François en Campos y Ruedos a Adolfo Rodríguez Montesinos con motivo de la corrida que lidiará en julio en Orthez. El enlace:

sábado, 4 de abril de 2009

Carteles

Un día llevan en la calle los carteles oficiales de los treinta y cinco (¡35!) festejos que este año nos endilgan en Madrid entre el 30 de abril y el 7 de junio. Oficiosamente, con muy pocas variaciones, se conocían desde hace aproximadamente una semana, y la reacción de los aficionados y de la prensa no ha podido ser más unánime: son una porquería.

Imagen oficial de los carteles de la Feria de San isidro '2009No se trata, creo, de dar nombres concretos. Todos los aficionados tenemos una feria ideal en la cabeza que es distinta de las de los otros, pero seguro que nadie anhelaba, ni de lejos, la que al final se ha anunciado. Estoy convencido de que cualquier abonado (de sol o de sombra, del clavel o de la gorra) descartaría en la taquilla sin problemas al menos la mitad de los festejos por carecer del más mínimo interés y por saberse a priori que van a ser insoportables.

Por mi parte he descartado veinticinco de los treinta y cinco festejos y este año solamente asistiré a diez. Estoy harto de perder el tiempo en la plaza de toros de Las Ventas. Pagaré todos los festejos obligatorios, claro, para no perder el abono -gracias a Dios el mío es de los baratos y me lo puedo permitir-, pero habrá bastantes abonados -incluyo empresas- que este año de crisis se plantearán si merece la pena adquirir un abono de ínfima calidad, con precios incrementados respecto del pasado año pese al IPC negativo, que no se va casi a utilizar. Los boletos ya no valen ni para regalarlos, porque hacerlo es condenar premeditadamente al donatario a aburrirse durante tres horas, y constituye un grave riesgo de perder un amigo o un negocio.

De lo impresentable de las combinaciones, de la duración del ciclo y de la subida de precios pese a la crisis solamente hay dos responsables: la empresa adjudicataria, por elaborar tamaño engendro, y la Comunidad de Madrid, por consentirlo y aprobarlo. A ellos es a quienes deben exigirse las responsabilidades, y todo lo demás es marear la perdiz.