- Ganadería de Partido de Resina (antes Pablo Romero), de nombre Avión, número 20, cárdeno bragado, de 492 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Pablo Romero. Terciado, bien presentado. Sale con alegría, rematando en los burladeros y tomando bien el capote de Jesús Millán, pero doblando las manos. Es puesto en suerte a media distancia para un primer puyazo de Rafael Sauco en el que recarga pero no le pegan, y del que sale doblando nuevamente las manos. Toma el segundo de largo sin que le peguen y sin apretar. Tercero al relance. Está inválido. La cuarta entrada es en corto, sale suelto y blandeando. En banderillas espera, y resulta ser muy noble en el último tercio aunque tardea por su invalidez. Cae de tres pinchazos y estocada corta trasera y caída de fulminantes efectos. Silencio para el picador y el matador, y pitos para el toro.
- Ganadería de don Tomás Prieto de la Cal, de nombre Pajarraco, número 61, castaño albardado, de 501 Kg., marcado con el guarismo 4. Encaste: Veragua. Muy bien presentado, con cuajo y seriedad. Se comporta bien de salida, dejándose lancear sin problemas por Ricardo Torres. Toma en corto la primera vara, empujando pero haciendo sonar el estribo al final y blandeando a la salida. Segunda vara al relance; dobla las manos. Entra a la tercera desde media distancia y se engancha en las correas, dejándose pegar. Lo ponen muy largo para la cuarta y se arranca bien, empujando al caballo. Va de largo a la quinta, de la que sale suelto. Resulta pronto y alegre en banderillas, y llega a la muleta con recorrido, noble y repitiendo las embestidas. Torres se harta de pegarle anodinos derechazos y por fin, con la izquierda, el toro ya se queda corto y protesta. Muere de pinchazo, media baja -aviso- y cinco descabellos. Silencio para el picador y el matador, y ovación para el toro.
- Ganadería de don José Escolar Gil, de nombre Callejero, número 40, cárdeno, de 525 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Albaserrada. Justo de presencia por zancudo y cornicorto. Entra bien a los primeros capotazos de Alberto Álvarez. Se arranca de lejos al primer encuentro con el picador y se deja pegar enganchándose en los correajes y haciendo sonar el estribo. Acude tambien largo a la segunda vara, pero ni empuja ni le pegan. A la tercera viene andando de largo, arrancándose por fin en corto. le tapan la salida y, como remate, da una voltereta al acudir al capote que le quita del caballo. Acude otra vez al relance después de cambiado el tercio. En banderillas está con la boca abierta y esperando. Llega a la muleta manseando, incierto y desparramando la vista. Se va al desolladero después de una estocada algo trasera perdiendo la muleta. Silencio al picador, pitos al toro y palmas al matador.
- Ganadería de Alcurrucén, de nombre Descarado, número 271, castaño ojo de perdiz y bociblanco, de 625 Kg, marcado con el guarismo 4. Encaste: Núñez. Un pavo que sale abanto y tarda en fijarse. Toma la primera vara de Francisco Plazas al relance y sale suelto. En la segunda, citado en corto, también sale suelto y dobla las manos. Va a la tercera desde media distancia y esta vez empuja algo más, pero se raja enseguida. Rehusa cuando le ponen por cuarta vez y por fin toma la vara al relance y cabeceando. Se aploma en banderillas y de esa forma, con la boca abierta además, llega al último tercio. Sin embargo no tiene malicia ninguna. Millán se lo quita de encima de dos pinchazos -aviso- y estocada baja. Silencio al picador, pitos al toro y silencio al matador.
- Ganadería de Fuente Ymbro, de nombre Zorzal, número 180, negro mulato, de 548 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Domecq. Mal presentado, sin cuajo. Sale distraído, sin fijeza y escarbando. Toma al relance una primera vara de Diego Ochoa, que le tapa la salida. Es puesto en suerte de largo para el segundo encuentro y escarba, se arranca, se para, vuelve a escarbar, rehusa y se va a tablas, donde continúa escarbando. Le ponen en corto y se deja pegar mientras le tapan la salida. Acude una tercera vez al caballo desde muy corto tras múltiples intentos, y le dan cera para ir pasando tapándole la salida, como siempre. En banderillas espera y luego corta el viaje. Se aploma, cabecea y resulta probón en la muleta de Torres, que le asesta un pinchazo bajo y un bajonazo, sonando un aviso mientras dobla el toro. Pitos para el picador, pitos para el toro, y silencio para el matador.
- Ganadería de Ana Romero, de nombre Cacerolito, número 26, cárdeno bragado y meano, de 526 Kg., marcado con el guarismo 5. Encaste: Santa Coloma-Buendía. Bien presentado. Sale algo abanto. Toma la primera vara de Juan Manuel Sangüesa en corto, haciendo sonar el estribo y saliendo suelto. Acude a la segunda de largo y se vuelve a ir suelto sin que le peguen. A la tercera va de largo, con alegría, y empuja más, dando una voltereta al salir. De la cuarta, a la que ha acudido muy alegre de largo, sale también suelto. Es pronto y noble tanto en banderillas como en la muleta. Alberto Álvarez demuestra que sabe propinar muletazos por decenas, pero no distingue cantidad de calidad. Mata de cinco pinchazos -aviso, y estocada trasera y caída. Ovación para el picador, vuelta al ruedo para el toro, y ovación para el matador.
Hubo un cuarto de plaza y todos los toros, a partir de la cuarta entrada al caballo, fueron picados con puya de tienta.
Los premios del Jurado fueron los siguientes:
- Trofeo Fernando Moreno al mejor picador: Juan Manuel Sangüesa, por su labor con el sexto.
- Trofeo Ripamilán al toro más bravo: Cacerolito, de Ana Romero.
- Trofeo Antonio Labrador "Pinturas" al mejor lidiador: Desierto.
El toro de Prieto de la Cal, por cierto, algunos lo hemos pagado dos veces, porque se quedó en los chiqueros de Céret el año pasado, cuando se suspendió por lluvia un festejo que no debería haber empezado jamás.
La organización ha mejorado mucho con respecto al año anterior, pero ha habido un lunar grande: no se repartió programa de mano con el que pudiese uno orientarse con los lidiadores y con los cambios de última hora, como ocurrió con el toro de Fuente Ymbro. Los marcadores de La Misericordia no son suficientes, porque si está pasando algo en el ruedo no puedes mirarlos, y cuando miras no aparece el nombre de quien querías ver. El programa de los toros, con el reglamento de la corrida concurso, impecable, y la idea de hacer unas marcas rojas en las varas que montaban puya de tienta, magnífica.
Hoy se celebra en Madrid una corrida concurso de ganaderías devaluada ya desde su mismo planteamiento por la empresa. Un par de ejemplos sirven de muestra de que al taurinismo profesional, en general, y a Taurodelta en particular, les importan un bledo estos festejos: el primero es la cuña publicitaria que se ha incluido en algunos programas especializados, en la que se citaban los nombres de los matadores, pero no el de las ganaderías que concursarían; el segundo ejemplo consiste en la absoluta falta de información grafica -salvo la fotografía de alguno de los toros publicada por blogs independientes- de las reses a lidiar. No acabo de entender por qué en la web oficial de Las Ventas no se han incluido las fotografías de los seis toros que van a concursar.
No se trata, creo, de dar nombres concretos. Todos los aficionados tenemos una feria ideal en la cabeza que es distinta de las de los otros, pero seguro que nadie anhelaba, ni de lejos, la que al final se ha anunciado. Estoy convencido de que cualquier abonado (de sol o de sombra, del clavel o de la gorra) descartaría en la taquilla sin problemas al menos la mitad de los festejos por carecer del más mínimo interés y por saberse a priori que van a ser insoportables.