sábado, 6 de marzo de 2010

Para reflexionar

Enlazo a Antonio Lorca, que en El País de ayer publica este artículo:
Destaco estos párrafos:
"Sobran ganaderías, sobran toreros, sobran empresarios, y sobran, por encima de todo, individualismos y egoísmos sectoriales, de modo que prevalezcan la defensa de la pureza de la fiesta, los intereses de los espectadores y la solidaridad del mundo del toro frente a sus propios fantasmas. 
El ganadero debe volver a ser el dueño y señor de su producto y no un fiel y seguro servidor de las imposiciones de la figura de turno como salvoconducto imprescindible para que sus toros no envejezcan en el campo. 
El torero deberá olvidar la insolidaridad que lo caracteriza, pensar más en la fiesta y menos en sus intereses particulares, más en los espectadores y menos en su comodidad.
El empresario deberá promover actividades que susciten el interés social y el conocimiento de los misterios de la tauromaquia. Y entre todos deberán erradicar la sensación generalizada de que el fraude se ha instalado definitivamente en las plazas de toros. No son pocos los aficionados y expertos que opinan que todos los toros que salen a los ruedos sufren algún tipo de manipulación. Y la autoridad deberá ofrecer más diálogo, menos dispersión normativa -actualmente, junto al Reglamento nacional están vigentes los de Andalucía, País Vasco, Navarra, y Castilla y León mientras otras comunidades elaboran los suyos-, pliegos más generosos, impuestos menos opresores y, por encima de todo, debe superar sus viejos complejos: si la tauromaquia es un arte y, como tal, el propio Gobierno reconoce y premia a los toreros artistas -el Ministerio de Cultura acaba de conceder la Medalla de Oro de las Bellas Artes a Luis Francisco Esplá-, la fiesta de los toros no puede estar enclavada en el departamento que vela por el orden público y persigue a ladrones y terroristas."

1 comentario:

Xavier González Fisher dijo...

"...El ganadero debe volver a ser el dueño y señor de su producto y no un fiel y seguro servidor de las imposiciones de la figura de turno como salvoconducto imprescindible para que sus toros no envejezcan en el campo..."

Ese es el quid del asunto, la fiesta es de TOROS y mientras el eje de la fiesta sea rehén de alguno de los otros participantes del asunto, esto no caminará, más que al precipicio...

"...El empresario deberá promover actividades que susciten el interés social y el conocimiento de los misterios de la tauromaquia..."

Creo que este no es asunto nada más de los empresarios. Todos los involucrados deben transparentar su proceder en honor de la fiesta a la que dicen amar. Solo así podrán transmitir esos valores a la afición.

Saludos