domingo, 16 de mayo de 2010

Joselito vs. Julián

José Gómez Ortega, Gallito III
Me disponía esta mañana, recién levantado, a escribir aquí sobre el XC aniversario de la muerte en Talavera de la Reina de José Gómez Ortega. Sin embargo encuentro que Xavier González Fisher, Arse y Azpi o Andrés Verdeguer, entre otros, ya han dado cuenta de la efeméride en la blogosfera mucho mejor que yo  lo haría. No me queda, pues, otra salida que sumarme a lo dicho por ellos y, en espíritu, al minuto de silencio que esta tarde se guardará en la Monumental de Las Ventas antes de romperse el paseíllo.

Hablar del infumable festejo de ayer en Madrid es mucho más fácil que hacerlo sobre Gallito. Por lo que dicen quienes han visto toda la feria, resultó más o menos igual que los demás -se exceptúa la de la Doña- y yo, que solamente he estado en la de Dolores Aguirre y en la de ayer, he de decir que no cabe comparación, y que el ganado de Domingo Hernández/Garcigrande que ayer se trajeron El Juli y Castella a Madrid -salvo a Luque de la quema, porque no creo que aún escoja- era una auténtica basura.

He de confesar que ayer me animé a ir a la plaza porque El Juli me había gustado en su primera comparecencia sevillana. Todo el mundo hablaba bien de él y lo que yo había visto por televisión me hizo concebir ciertas esperanzas. Pero todo era un espejismo porque Julián sigue toreando tan ordinariamente, tan en línea y a un ganado tan asqueroso como siempre.

Castella, más de lo mismo que otras veces: Atragantones, arrimones, sustos y banderazos a miles pero de torear, de lo que se dice torear como mandan los cánones, nada de nada. Igual de mal que Luque, de quien un compañero de localidad me recordaba ayer que este año lleva quince toros entre Sevilla y Madrid sin siquiera saludar una ovación.

¿Qué nos queda para hoy? Pues a mí, recordar a Gallito con un buen libro, ver el fútbol por la televisión o dar una vuelta por el Retiro. Mañana sí iré a los toros a la de Moreno Silva, pero hoy paso de la de Los Bayones.

3 comentarios:

Octavio dijo...

¿Has leído el libro de Paco Aguado, de Espasa Calpe? Me gustaría saber tu opinión,claro, si es posible.

Y a propóstito de tu publicación anterior (Involución)pues no queda la menor duda que Joselito controlaba todo pero entonces la afición no perdonaba que las figuras fueran cómodas con toros de la ilusión y que al parecer es parte de lo que lo llevó a Talavera.

Y ahora, la mayoria de los asistentes aceptan todo, como escribió Vidal en su último artículo "...se ha hecho desaparecer de los ruedos el toro bravo y sale en su lugar un animal feble, medio doméstico, fácil para pegarle pases y hacerle desplantes; y cuando hay un público mayoritario que lo acepta, y lo aplaude..."

Martín Ruiz Gárate dijo...

Sí, lo he leído, y me parece una sarta de paparruchas encadenadas que revelan muy poco de Joselito y mucho del que las ha escrito.

La diferencia entre los toreros que antes mandaban con los que mandan ahora es que aquellos no abusaban de su poder. En otras palabras, había unas líneas que los antiguos no osaban sobrepasar. Los de ahora no se detienen ante ninguna; nada es sagrado para ellos.

Xavier González Fisher dijo...

Martín: Gracias por "la publicidá", que lo único que intenté, fue buscar una arista distinta a un tema que por su importancia, es tan tratado, que acaba tornándose en un lugar común.

Y por lo de ayer. Es de esas tardes en las que uno sale de la plaza con la sensación de haber perdido el tiempo de manera miserable y con recuerdos tirando a lo amargo de lo allí sucedido.

A ver si los Saltillos caminan.

Un abrazo y gracias de nuevo.